📝HISTORIA EN BREVE
- Cuando el corazón de tu perro no puede funcionar con normalidad a causa de una enfermedad cardíaca, puede acumularse líquido en el pecho o el abdomen y provocar tos, inflamación (edema) y cansancio, que a menudo parecen síntomas de envejecimiento
- La insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) no es una sentencia de muerte. Si se detecta a tiempo, se le proporciona atención veterinaria y se realizan cambios en su estilo de vida, tu perro podrá llevar una vida plena y cómoda a tu lado
- Las causas principales del ICC son las valvulopatías (válvulas cardíacas con fugas) y la debilidad de los músculos del corazón, sin embargo, los gusanos del corazón, las infecciones, ciertos tipos de cáncer e incluso una alimentación deficiente también pueden aumentar el riesgo de su perro
- La acupuntura, el CBD, las comidas ricas en antioxidantes y los paseos tranquilos son algunos de los enfoques naturales que pueden ayudar a tu perro a sentirse mejor y reducir su necesidad de medicamentos
- Nadie conoce mejor a tu perro que tú, por lo que es fundamental vigilarlo de cerca. Presta atención a cambios como dificultad para respirar, agitación o encías pálidas o azuladas, y busca atención veterinaria de inmediato si observas estos signos
Con cada latido, el corazón de tu perro bombea oxígeno y nutrientes por todo su cuerpo, dándole energía tanto para mover la cola como para dar paseos por el parque. Sin embargo, si el corazón tiene dificultades para realizar esta función vital, tu perro podría desarrollar una enfermedad grave llamada insuficiencia cardíaca congestiva (ICC).
Las palabras “insuficiencia cardíaca” pueden escucharse aterradoras. Pero aquí está la buena noticia: con el conocimiento correcto, la detección temprana y el cuidado apropiado, puedes brindarle a tu perro la mejor posibilidad de tener una vida larga y cómoda.
¿Qué es la insuficiencia cardíaca congestiva (ICC)?
La insuficiencia cardíaca congestiva no significa que el corazón de tu perro dejó de funcionar. Significa que el corazón no bombea sangre con la eficiencia que debería. Esto puede provocar que la sangre se acumule en el cuerpo, lo que lleva a que se filtre líquido en los pulmones, alrededor de los pulmones, en el abdomen o incluso en las extremidades. 1 De aquí surge el término "congestivo": se trata de una congestión de líquidos.
El corazón es como una bomba que funciona en dos direcciones, ya que el lado izquierdo y el derecho controlan el flujo sanguíneo hacia diferentes partes del cuerpo. El lado derecho del corazón recibe sangre del cuerpo y la bombea a los pulmones, donde se oxigena y se produce el intercambio de dióxido de carbono, mientras que el lado izquierdo del corazón recibe sangre de los pulmones y la bombea de vuelta al cuerpo. El fallo de cualquiera de los dos puede provocar problemas en diferentes partes del cuerpo.
La ICC puede afectar la parte izquierda, la parte derecha o ambas partes del corazón de tu mascota. La forma más común es la insuficiencia cardíaca izquierda. Si se debilita el lado izquierdo del corazón, no puede bombear sangre de manera eficaz al resto del cuerpo. Como resultado, la sangre se acumula en los pulmones y el líquido se filtra hacia ellos o alrededor. Lo que provoca síntomas como:2
- Acumulación de líquido en los pulmones (también conocido como edema pulmonar)
- Acumulación de líquido en el espacio que rodea los pulmones (también conocido como derrame pleural); se observa con mayor frecuencia en gatos que en perros, pero puede ocurrir en cualquier especie
- Tos frecuente, sobre todo por la noche
- Sibilancias o dificultad para respirar
- Menor resistencia
- Desinterés por los paseos o la hora del juego
Los perros con insuficiencia cardíaca del lado izquierdo suelen presentar dificultad al respirar y pueden jadear mucho incluso cuando están en reposo. Esto también puede parecer inquietud; a estas mascotas les cuesta más respirar cuando están acostadas, por lo que, aunque estén cansadas, es posible que no puedan descansar o dormir bien. Si tu perro era activo y de repente ya no puede realizar actividades sencillas, no lo ignores pensando que "solo es cosa de la edad". Este podría ser uno de los primeros signos de un problema.
En el caso de la insuficiencia cardíaca derecha, que es mucho menos común, la parte derecha del corazón ya no puede mantener el ritmo adecuado de circulación sanguínea. La sangre se acumula en el cuerpo en lugar de en los pulmones. Esto podría causar:
- Inflamación en el abdomen (también llamada ascitis o derrame abdominal)
- Hinchazón en las patas (edema periférico)
- Presión sobre los órganos del abdomen, lo que provoca molestias y un mal funcionamiento de los órganos
- Venas visibles en el cuello o piel abultada en el abdomen
La insuficiencia cardíaca derecha puede hacer que tu perro luzca hinchado o inflamado y, en algunos casos, puede tener dificultades para acostarse cómodo debido a la presión acumulada en el abdomen (barriga).
De no tratarse la insuficiencia cardíaca, a menudo progresa y afecta ambos lados del corazón. Lo que podría resultar en una mezcla más complicada de síntomas que pueden hacer que tu perro se sienta peor con el tiempo. Es por eso que detectar y tratar a tiempo es muy importante.
¿Qué factores causan la insuficiencia cardíaca congestiva en los perros?
Al igual que las personas, los perros pueden padecer diversas cardiopatías que con el tiempo provocan insuficiencia cardíaca congestiva. Los dos problemas ocultos más comunes son:
- Insuficiencia de la válvula mitral (IMV): esta es la causa principal de ICC en perros. La válvula mitral es la encargada de controlar el flujo sanguíneo entre la aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo (es decir, las cavidades superior e inferior del lado izquierdo del corazón). Con el tiempo, se puede debilitar o dañar, lo que permite que la sangre se filtre del ventrículo izquierdo a la aurícula izquierda con cada latido del corazón. Este aumento de presión sobre la aurícula izquierda provoca que se dilate, lo que con el tiempo puede provocar un reflujo sanguíneo y una acumulación de líquido en los pulmones. La IMV es muy común en razas más pequeñas y perros mayores. 3
- Miocardiopatía dilatada (MCD): esta enfermedad se caracteriza por un debilitamiento y un estiramiento excesivo del músculo cardíaco. El corazón se vuelve más grande y flojo, lo que reduce su capacidad para contraerse de manera efectiva. Eso hace que la circulación de la sangre por el cuerpo no fluya bien y puede causar que se acumule líquido en el abdomen, las piernas o la piel. La MCD es más común en razas más grandes como los dóberman, los bóxers y los gran danes. 4
Aunque estos dos diagnósticos son los más comunes, hay otras enfermedades que también pueden provocar insuficiencia cardíaca congestiva, como:5,6
- Malformaciones congénitas (perros nacidos con estructuras cardíacas anormales)
- Presión arterial alta
- Enfermedad del gusano del corazón
- Infecciones del revestimiento y las válvulas del corazón (endocarditis)
- Tumores que afectan el funcionamiento del corazón
- Acumulación de líquido en el saco que rodea el corazón debido a una infección, cáncer u otras causas (pericarditis, derrame pericárdico)
- Traumatismo o lesión en el pecho
- Otras infecciones sistémicas o enfermedades inflamatorias crónicas
- Embarazo
A veces, no es el corazón el que causa estrés, sino el sistema que lo rodea. Cuando los vasos sanguíneos dejan de ser flexibles, a causa de una mala alimentación, inflamación o envejecimiento, el corazón tiene que esforzarse más para bombear sangre y mantener la circulación. Con el tiempo, esta tensión puede dañar el músculo cardíaco y las válvulas.
La ICC puede afectar a perros de cualquier edad o raza, aunque algunas razas son más propensas debido a factores genéticos o a su tipo de cuerpo. Estas incluyen Cavalier King Charles Spaniels, Doberman Pinschers, Boxers, Grand Danes, Cocker Spaniels, Caniches, Chihuahuas y Caniches Miniatura. Pero incluso si tu perro no se encuentra en esa lista, presta atención a las señales, sobre todo a medida que envejece.
Síntomas de insuficiencia cardíaca congestiva
Los síntomas suelen variar según el lado afectado del corazón, pero estos son los más comunes:
- Tos persistente (sobre todo durante o después de acostarse o dormir)
- Jadeos intensos cuando no hace calor o dificultad para respirar; esto lo puedes ver por la postura que tu mascota adopta con el cuello extendido y los codos hacia fuera
- Episodios de desmayos o colapsos
- Menos energía o resistencia
- Abdomen o extremidades hinchadas
- Inquietud o deambular por la noche
- Encías pálidas, azuladas o grises
- Pérdida de apetito
- Pérdida de peso o desgaste muscular
Si notas algo extraño en tu perro, incluso si los signos son sutiles, vale la pena consultarlo con el veterinario.
¿Cómo se diagnostica lCC?
Detectarla a tiempo es clave para un manejo y tratamiento adecuado, por lo que si tu mascota muestra algún síntoma, llévela a un veterinario lo más pronto posible. El veterinario utilizará diversas herramientas para evaluar la salud del corazón de tu perro, como por ejemplo:
- Examen con estetoscopio (auscultación) para escuchar si hay sonidos, ritmos cardíacos o frecuencia cardíaca anormal.
- Radiografías (rayos X) para detectar un aumento del tamaño del corazón o una acumulación de líquido en los pulmones o alrededor de ellos.
- Ecocardiograma (ecografía del corazón), esto ofrece una visión interna del corazón en acción y permite al veterinario tomar medidas de las estructuras cardíacas.
- Electrocardiograma (ECG), que rastrea la actividad eléctrica del corazón.
- Análisis de sangre y orina, le permiten al veterinario evaluar otras enfermedades y monitorear la función renal y hepática.
- Prueba de gusano del corazón: esto para descartar parásitos que podrían afectar el corazón.
El veterinario también podría pedirte que monitorees la frecuencia respiratoria en reposo de tu perro en casa. Esto implica contar cuántas respiraciones por minuto realiza tu mascota mientras duerme. Un aumento constante de la frecuencia respiratoria puede indicar una ICC temprana, incluso antes de mostrar señales como tos o fatiga. 7
Métodos convencionales y naturales para tratar la ICC
El tratamiento dependerá de la causa detrás de la ICC, de su gravedad y del estado de salud general de tu perro. Por lo general, la mejor manera de lograr resultados es combinar medicamentos, alimentación, cambios en el estilo de vida y, a veces, terapias naturales. El veterinario podría recetarle uno o más de los medicamentos que se mencionan a continuación. Sin embargo, muchos de estos medicamentos pueden afectar los riñones, por lo que monitorearlos es muy importante:
- Diuréticos: ayudan a reducir la acumulación de líquido en los pulmones o el abdomen.
- Inhibidores de la ECA: relajan los vasos sanguíneos para aliviar la sobrecarga del corazón.
- Pimobendan: también conocido como inodilador, es un medicamento que fortalece las contracciones del corazón y aumenta su eficiencia al relajar los vasos sanguíneos y reducir la sobrecarga del corazón.
- Betabloqueantes: se utilizan para reducir la presión arterial y ayudar a controlar las arritmias (ritmos cardíacos anormales debido a una alteración de la actividad eléctrica del corazón).
- Terapia de oxígeno: para proporcionar asistencia respiratoria de emergencia en casos grave.
Si tu perro se encuentra en las primeras etapas de la ICC o prefieres un tratamiento más natural, aquí tienes algunas opciones que puedes considerar, siempre con el asesoramiento de un veterinario holístico o integrativo:8
- Acupuntura y acupresión: estos métodos pueden estimular el flujo sanguíneo y favorecer la recuperación natural del cuerpo a nivel energético. Algunos perros experimentan mejorías notables en su energía, respiración e incluso una reducción en los grados de soplo cardíaco.
- Cannabidiol (CBD) oil: el cannabidiol extraído de la planta de cáñamo ha ayudado a algunos perros a reducir la tos, mejorar su energía y disminuir las dosis de medicamentos. Consulta siempre al veterinario, elige una marca segura para mascotas y comienza con dosis bajas.
- Suplementos herbales y nutricionales: el espino blanco fortalece las contracciones cardíacas y mejora la circulación, mientras que el diente de león es un diurético natural que no daña los riñones. También existe otra hierba calmante llamada agripalma que ayuda al corazón durante situaciones de estrés. El veterinario también podría recetarle medicamentos tradicionales chinos para animales, que son potentes y equilibrados y sirven para curar y controlar las enfermedades cardíacas.
Recuerda que al elegir cualquiera de estos remedios naturales, siempre debes consultar con un veterinario integrativo para crear un plan de suplementos seguro y eficaz.
Alimentación adecuada para un perro con ICC
Alimentar a tu perro con la comida adecuada y apropiada para su especie podría ayudar a prevenir la ICC o retrasar su evolución. Los alimentos frescos y naturales nutren el sistema cardiovascular de una forma que las croquetas no pueden igualar.
Lo ideal es alimentar a tu mascota con comidas que incluyan alimentos saludables para el corazón, como pescado rico en omega 3 (sardinas, caballa y anchoas), bayas ricas en antioxidantes (arándanos, moras azules y bayas de acai) y té verde infusionado en frío. Las proteínas magras como la carne de pavo, pollo o conejo y los vegetales (espinacas, col rizada, brócoli y zanahorias) también son buenas para el corazón de tu mascota.
Consulta con el veterinario sobre una alimentación casera equilibrada y sobre la posibilidad de darle suplementos como coenzima Q10 (CoQ10), taurina, L-carnitina, magnesio, tiamina, vitamina C y potasio.
El ejercicio es bueno, pero no en exceso
El ejercicio es esencial para los perros, ya que ayuda a mantener su cuerpo y corazón fuertes. Sin embargo, realizarlo en exceso puede ser perjudicial para los pacientes con ICC. Para evitar que tu mascota se esfuerce demasiado, opta por paseos cortos y suaves en lugar de largas caminatas y evita juegos o carreras extenuantes. Utiliza un arnés en lugar de un collar y permite que tu perro descanse tanto como lo necesite. Evita caminar durante días calurosos y húmedos de ser posible.
Tu perro puede vivir una vida plena y gratificante, incluso con ICC
La ICC es una enfermedad que cambia la vida, pero con un control adecuado, tu mascota podrá llevar una vida normal. Sigue el plan del veterinario, controla de cerca los síntomas y haz chequeos regulares. Es probable que tu mascota necesite ajustes en sus medicamentos, hierbas, suplementos o alimentación con el paso del tiempo. Algunos perros viven meses o incluso años después de ser diagnosticados, sobre todo cuando la ICC se detecta a tiempo.
Tú eres el mejor defensor de tu perro, así que mantente alerta, pregunta y toma medidas cuanto antes. Recuerda: no estás solo. Tu veterinario integrativo puede ayudarte a recorrer este camino con cuidado y confianza. Porque en el fondo, lo más importante es tu perro, y su corazón se merece lo mejor.
🔍 Fuentes y referencias
- 1,5,8 Dogs Naturally Magazine, Congestive Heart Failure In Dogs: A Holistic Approach
- 2,7 VCA Animal Hospitals, Congestive Heart Failure in Dogs
- 3 VCA Animal Hospitals, Mitral Valve Disease in Dogs
- 4 VCA Animal Hospitals, Dilated Cardiomyopathy in Dogs
- 6 Steveston Veterinary Hospital, Congestive Heart Failure