📝 HISTORIA EN BREVE
- El virus de la rabia casi siempre es mortal. De hecho, la ley exige que las mascotas diagnosticadas con esta enfermedad reciban la eutanasia
- Las mascotas deben recibir las vacunas obligatorias por ley y evitar situaciones en las que puedan estar expuestas a animales con rabia
- Un estudio retrospectivo reveló datos interesantes sobre la eficacia de las vacunas antirrábicas en perros jóvenes, incluyendo casos en los que la vacuna no funcionó
- La mayoría de las mascotas reciben más vacunas contra la rabia de las necesarias a lo largo de su vida y esto seguirá siendo un problema médico para muchos animales hasta que se modifiquen las leyes municipales y estatales relativas a las vacunas para permitir el uso de análisis de anticuerpos en lugar de las vacunas
- Las vacunas contra la rabia nunca deben ser administradas en combinación con otra vacuna o al mismo tiempo de esta
El virus de la rabia, también llamado encefalomielitis viral aguda, es una infección inflamatoria, por lo general mortal, que afecta el cerebro y el sistema nervioso central. En perros y gatos de los Estados Unidos, con frecuencia el virus se transmite cuando un zorro, un mapache, un zorrillo, un coyote o un murciélago infectado muerde a una mascota.
La rabia es una enfermedad zoonótica, es decir, puede transmitirse a los humanos a través de animales infectados. Una vez que el virus de la rabia entra en el cuerpo de una mascota, este se multiplica en las células musculares para después propagarse a los nervios sensoriales y motores periféricos cercanos, los cuales lo trasladan al cerebro y al sistema nervioso central. El tiempo promedio entre la exposición y la afectación cerebral es de tres a ocho semanas en perros y de dos a seis semanas en gatos.
La rabia debe tratarse tan pronto como los síntomas aparezcan, en caso de que la mascota tenga alguna posibilidad de sobrevivir. Si tu perro o gato se involucró en una pelea, sufrió una mordida o rasguños de otro animal, o si sospechas que podría haber entrado en contacto con un animal con rabia, debes llevarlo al veterinario o a una clínica de emergencia de inmediato.
El diagnóstico de rabia en un perro o gato se realiza al anotar su historial clínico y observar los síntomas. Las mascotas con sospecha de rabia son puestas en cuarentena en una clínica veterinaria durante 10 días, y las monitorean con mucho cuidado. Si un animal presenta síntomas progresivos de la enfermedad mientras está en cuarentena, el veterinario tomará muestras de fluidos para analizarlas.
Como no existe tratamiento ni cura para la rabia, si las muestras arrojan un resultado positivo, por desgracia, la ley exige que se lleve a cabo una eutanasia. La muerte por esta enfermedad suele ocurrir en animales desprotegidos que mueren dentro de los 7 a 10 días posteriores a los primeros síntomas. La rabia es sin duda una enfermedad devastadora y mortal, por lo que es importante proteger a tu mascota con las vacunas adecuadas y obligatorias por ley, así como evitar situaciones en las que tu mascota pueda estar expuesta a un animal con rabia.
Una investigación analiza la eficacia de las vacunas antirrábicas
Un grupo de investigadores de Grecia publicó un estudio retrospectivo que analizó el efecto de ciertos factores, como la edad, la raza, la cantidad de dosis de vacunas y el tipo de vacuna, para determinar si influían en los niveles de anticuerpos contra la rabia (la eficacia de la vacunación) en perros jóvenes. 1 Los investigadores utilizaron el estándar internacional para análisis de anticuerpos de 0.5 UI/mL o superiores como un nivel aceptable.
Todos los perros incluidos en el estudio tenían menos de 12 meses cuando recibieron su última vacuna contra la rabia, y la mayoría recibió su primera vacuna entre los 3 y los 6 meses de edad. Todos los análisis de anticuerpos se realizaron antes de que los perros recibieran su primera vacuna anual de refuerzo después de los 12 meses de edad.
Los análisis estaban disponibles para 662 perros durante el período de 2008 a 2015. Un poco más de la mitad de los perros eran machos (332); los 330 restantes eran hembras. Los perros de raza pura y de raza mixta tenían la misma representación, e incluían 215 perros pequeños, 75 perros medianos, 149 perros grandes y 223 perros de tamaño desconocido. Resultados destacables del estudio:
- 573 perros tuvieron un nivel aceptable de anticuerpos contra la rabia; los 89 perros restantes, es decir, el 13.5 %, presentaron “fracaso de la vacuna” con niveles de anticuerpos inferiores a 0.5 UI/ml
- 546 perros recibieron una vacuna antes de los 12 meses de edad y los 116 perros restantes recibieron dos vacunas
- El 91 % de los perros que recibieron las dos vacunas antes de los 12 meses alcanzaron un nivel de anticuerpos aceptable, en comparación con el 84 % de los perros que recibieron una sola vacuna
- Los perros que recibieron dos vacunas tuvieron un título medio de 13.77 UI/ml; los que recibieron una vacuna, de 4.56 UI/ml
- El momento óptimo para medir los anticuerpos parece ser entre cuatro y seis semanas después de la vacunación
- El 88.7 % de los perros recibieron una vacuna monovalente (desarrollada para inmunizar contra un solo microorganismo). Las vacunas monovalentes son más propensas a proporcionar niveles aceptables (91 %) que las vacunas polivalentes (54 %; las vacunas polivalentes protegen contra dos o más cepas del mismo microorganismo, o contra dos o más microorganismos)
- Los perros de raza mixta tenían anticuerpos más altos que los perros de raza pura
- Los índices de fracaso de la vacuna fueron mucho más altos en cachorros de menos de 3 meses
- El tamaño corporal no influyó de manera significativa en el resultado de la vacunación (tal vez porque se desconocía el tamaño de un tercio de los perros del estudio)
Cosas que debes saber sobre la vacuna contra la rabia
Las vacunas antirrábicas son las únicas vacunas obligatorias por ley en todos los estados debido a las características mortales y zoonóticas de la enfermedad. Pero estas vacunas, como todas las vacunas, pueden causar efectos secundarios que van desde muy leves hasta graves, incluyendo anafilaxia y muerte.
Por fortuna, los 50 estados ya tienen un protocolo de aplicación de dosis de refuerzo tres años después de que se administra la segunda vacuna. Sin embargo, algunas leyes de los condados y ciudades podrían variar, por lo que es importante consultarlo con un veterinario o en el departamento local de control de animales, para obtener más información.
La dosis de la vacuna antirrábica es un tema que genera un gran debate entre los veterinarios. La mayoría de los veterinarios integrales consideran que aplicar un enfoque "universal" de vacunación provoca que los perros de menos de 40 libras corran el riesgo de presentar efectos secundarios, sin embargo, la ley exige que todos los perros reciban una dosis de 1 mililitro.
Por fortuna, el Dr. John Robb está trabajando para que este tema reciba atención a nivel nacional y esperamos que un mayor conocimiento del problema impulse cambios a nivel estatal en este requisito. Algunos estados permiten exenciones médicas de las vacunas antirrábicas en el caso de las mascotas que padecen alguna enfermedad, o que hayan presentado un efecto secundario en el pasado.
Recomendaciones para que la vacuna antirrábica sea más segura
Se recomienda esperar hasta que tu mascota tenga la edad mínima permitida por la ley antes de ponerle la primera vacuna contra la rabia. En algunos estados, los animales deben tener seis meses de edad. En otros, es antes. Entre los diversos problemas que pueden surgir al vacunar antes de tiempo contra la rabia (como menciona el estudio griego), se encuentra que la vacuna no surta efecto, lo cual es mucho más común en cachorros menores de 3 meses.
Después de la segunda vacuna contra la rabia, asegúrate de que tu mascota reciba la vacuna de tres años durante el resto de su vida. En realidad, la vacuna de cada tres años es idéntica a la que se aplica cada año, así que proporciona la protección requerida por la ley, pero a intervalos menos frecuentes. Esto significa menos vacunas a lo largo de la vida de tu mascota y menos posibilidades de sufrir efectos secundarios.
Las vacunas contra la rabia nunca deben ser administradas en combinación con otra vacuna o al mismo tiempo de esta. Se deben aplicar de forma independiente, separadas de todas las demás vacunas, al menos por dos semanas. Dado que la vacuna de la rabia es la única requerida por la ley, te recomiendo que esta sea la única vacuna que le vuelvas a aplicar a tu mascota.
Se pueden realizar análisis de anticuerpos para todas las demás enfermedades y es de esperar que, con los futuros cambios legislativos, los análisis de anticuerpos contra la rabia también se acepten como prueba de inmunidad protectora, lo que evitará la vacunación excesiva y permitirá identificar a los animales en los que la vacuna no ha surtido efecto.
Considera realizar un remedio homeopático de desintoxicación llamado Lyssin una vez que reciba la vacuna, en especial si ha presentado algún efecto secundario. Vigila de cerca el área en que le aplicaron la inyección después de cada dosis. Si notas inflamación o cualquier anomalía o cambio en la apariencia de la piel, como un bulto o irritación, consulta a un veterinario de inmediato.
El objetivo de la comunidad veterinaria integral es que la fundación Rabies Challenge Fund, que fue creada en un inicio por el inmunólogo Dr. Ronald Schultz y la veterinaria Dra. Jean Dodds, demuestre que la vacuna contra la rabia proporciona un periodo de inmunidad superior a tres años.
En última instancia, eso significaría que las mascotas recibirían una menor cantidad de vacunas. Esto permitirá que el sistema inmunológico de los animales esté protegido sin el riesgo de daño acumulativo a causa de la vacuna a lo largo de su vida. Mientras tanto, únete al movimiento Protect the Pets en tu estado para ayudar a educar a los legisladores sobre la inmunidad protectora y los análisis de anticuerpos.