📝    HISTORIA EN BREVE

  • No todos los perros son buenos nadadores: algunas razas están hechas para el agua, pero otras necesitan ayuda. Con paciencia, casi todos los cachorros pueden aprender a nadar de forma segura y con confianza
  • Ya sea que estés cerca de una piscina, un lago o una playa, enseñarle a tu perro a nadar y encontrar una salida podría salvarle la vida en una emergencia
  • La natación es un ejercicio suave para todo el cuerpo que fortalece los músculos, mejora la salud cardíaca y alivia el dolor articular; es perfecta para perros de todas las edades, sobre todo para los mayores
  • Un chaleco salvavidas para perros, bien ajustado, aumenta la confianza y evita el pánico. Recuerda llevar otros artículos básicos, como agua potable, protector solar y juguetes inflables
  • Empieza en aguas tranquilas y poco profundas. Deja que tu perro explore, apóyalo y utiliza juguetes, elogios y sesiones cortas para crear una experiencia positiva

Con la llegada del verano, no hay mejor manera de refrescarse y divertirse que darse un buen chapuzón. Y ¿adivina qué?  Tu perro podría estar pensando lo mismo ¡solo debes enseñarle cómo!

Ya sea que vayas al lago, planees un día de playa o solo quieras pasar el rato en la piscina, saber nadar puede salvarle la vida a tu cachorro y ser una actividad llena de alegría para ambos. A diferencia de lo que se suele creer, no todos los perros saben nadar. Así como tú, tu perro necesita aprender, practicar y desarrollar confianza en el agua.

No todos los perros son nadadores por naturaleza

Pero si hay algunas razas de perros que son excelentes nadadores. Los labradores retrievers, los perros de agua portugueses o los terranovas son ejemplos de razas ideales para nadar. Son excelentes nadadores gracias a sus patas palmeadas, su pelaje grueso e impermeable y su cuerpo fuerte y robusto. 1

Por otro lado, razas como los bulldogs, los perros salchicha, los pugs y los basset hounds pueden tener dificultades debido a la forma de su cuerpo, sus hocicos cortos o sus patas pequeñas. 2 Incluso si tu perro es uno de estos tipos menos ágiles, eso no significa que no pueda nadar. Con el apoyo y la paciencia adecuados, casi cualquier perro puede aprender a nadar de forma segura.

Nadar es una habilidad que puede salvarle la vida 

Al igual que los niños, los perros necesitan aprender habilidades básicas de seguridad acuática. Incluso si a tu perro no le gusta nadar, saber cómo patalear y salirse del agua puede salvarle la vida. Ya sea que vivas cerca de un lago, vayas a la playa o tengas una alberca en el patio, los accidentes pueden pasar. Los perros podrían caer al agua por error o alejarse demasiado al perseguir un juguete u otro perro. Si no saben cómo flotar y encontrar una salida, los resultados podrían ser devastadores.

Por eso las clases básicas de natación y el entrenamiento en piscinas son esenciales, incluso si nadar no se convierte en el pasatiempo favorito de tu perro.

La natación tiene beneficios para la salud y emocionales

La natación es un ejercicio de bajo impacto que trabaja todo el cuerpo para los perros. Fortalece los músculos, mejora la salud cardíaca y quema energía sin dañar las articulaciones. Esto lo convierte en un ejercicio ideal para perros mayores o con problemas de artritis y movilidad. 3

Más allá de los beneficios físicos, nadar ayuda a generar confianza y a fortalecer el vínculo con tu perro. Cuando le presentas el agua de forma suave y positiva, creas una experiencia divertida y segura con la que asociará estar cerca de ti.

Es importante estar preparado con el equipo adecuado

Antes de que tu cachorro se sumerja, asegúrate de estar preparado con el equipo de natación adecuado. Una de las primeras cosas que necesitan tener es un chaleco salvavidas, sin importar la raza de tu perro o su habilidad para nadar. Un chaleco salvavidas ayuda a que tu cachorro flote, genera confianza y proporciona seguridad adicional, sobre todo en situaciones impredecibles como olas, lagos profundos o aventuras en bote.

De acuerdo a Michele Godlevski, entrenadora profesional certificada de perros y consultora certificada en comportamiento canino:

"Compra un chaleco salvavidas para perros que se ajuste bien a él. Sin importar su raza, es importante que la primera experiencia sea divertida y no aterradora".4

Para encontrar el chaleco salvavidas ideal para tu perro, recuerda buscar uno con los siguientes puntos:5

  • Debe ajustarse a la perfección y colocarse con facilidad
  • Tiene un asa en la parte superior (para levantarlo con facilidad)
  • Está hecho de material brillante o reflejante para una mejor visibilidad
  • Ofrece un buen soporte para el abdomen y un soporte adicional para el mentón en perros con hocico corto

Otros elementos esenciales que debes tomar en cuenta son una correa y un arnés (asegúrate de usarlos si vas a lugares públicos para nadar),  uguetes inflables para motivación, protector solar apto para perros en días muy calurosos, toallas, una alfombra de goma y un botiquín de primeros auxilios. Michele también recomienda que lleves puesto un chaleco salvavidas, de modo que, en caso de que tu perro entre en pánico y empiece a subirse encima de ti, puedas mantenerte a flote.

También debes llevar agua fresca para beber y un recipiente. No dejes que tu perro beba el agua de la piscina, del océano o del lago.

Guía detallada de cómo enseñarle a nadar a tu perro

Una vez que cuentes con el equipo adecuado, es hora de elegir el lugar correcto. Si bien hay muchos lugares para elegir, Michele recomienda un lugar donde haya una inclinación gradual del agua. También recomienda checar el clima y la temperatura del agua. Asegúrate de que la temperatura del aire y del agua sea de al menos 37 °C. El agua fría podría causar hipotermia o "cola de nadador" (también conocida como "síndrome de cola fría"), una enfermedad dolorosa en la que la cola cuelga flácida.

Evita nadar en aguas de color verde, azul verdoso, marrón o turbias. El crecimiento de algas tóxicas, sobre todo en lagos y estanques, puede enfermar a tu perro o incluso causar algo peor. En caso de duda, consulta siempre las recomendaciones locales. Una vez que tengas todos estos factores bajo control, sigue estos pasos:6,7

  1. Comienza en un área tranquila y poco profunda: un lago tranquilo o una piscina apta para perros con una inclinación ligera serán suficientes. Para el primer contacto de tu perro con el agua, evita el mar o los ríos con corrientes fuertes. Las olas y las corrientes pueden ser aterradoras y peligrosas para los principiantes.
  2. Coloca el chaleco salvavidas a tu perro antes de que se acerque al agua: asegúrate que le quede bien y deja que tu cachorro camine con él puesto para que se acostumbre a llevarlo.
  3. Deja que tu perro explore: jamás lances a tu perro al agua. Deja que metan primero sus patas y caminen por la orilla hasta que se sientan cómodos. Para que asocien el agua con diversión y que no les dé miedo, usa palabras que los animen, premios y juguetes. Si no parecen estar seguros, acompáñalos. Muéstrales que es seguro mantener la calma y tomar una actitud positiva.
  4. Dales un apoyo sutil: a medida que tu perro se adentra en aguas más profundas, coloca tu brazo debajo de su vientre. Esto les ayudará a mantenerse nivelados y los alienta a usar las cuatro patas para patalear, no sólo las delanteras. Sin esta ayuda, los perros suelen nadar con tracción delantera, lo que los cansa rápido.
  5. Mantén las sesiones breves y agradables: limita el tiempo de natación a 10 minutos o menos, sobre todo en las primeras sesiones. Los perros pueden cansarse con facilidad en el agua. Si se esfuerzan demasiado, podrían sufrir intoxicación por agua (más información al respecto a continuación) o estrés. Termina cada sesión con muchos cumplidos, báñalo para eliminar el cloro, la arena o la suciedad del lago e incluso dale un premio por el buen trabajo.
  6. Si tienes un amigo cuyo perro ya ama el agua, intenta organizar una salida para nadar: ver a otro cachorro sumergirse con confianza puede ayudar a tu perro a sentirse más cómodo y curioso.

Si tienes un perro mayor, tampoco dudes en llevarlo a nadar. Es una forma ligera de mantenerse activo. Puede ayudar a aliviar el dolor en sus articulaciones y mantener a tu mascota en forma, tanto física como mental. Asegúrate de consultarlo primero con el veterinario para asegurarte de que sea seguro.

Es importante que tu perro no nade sin supervisión. Peligros como la fauna silvestre, desniveles ocultos o equipos de pesca abandonados pueden convertir una divertida excursión en una emergencia en cuestión de segundos.

Además, recuerda que los perros tragan agua al nadar. Aunque esto sea normal, el exceso de agua podría provocarle hiponatremia y tener complicaciones peligrosas. Si tu perro vomita después de nadar o luce hinchado o débil, llama al veterinario de inmediato.

Asegúrate de que tu perro siempre sepa cómo salir del agua, sobre todo en las piscinas. Practica entrar y salir, o nadar hacia una rampa de salida o a una orilla poco profunda. Este paso puede salvar la vida de tu mascota en caso de caer por accidente cuando nadie la está mirando.

Si a tu perro no le gusta nadar, no lo obligues

A algunos perros no les gusta mojarse y está bien. No fuerces a tu mascota a hacer algo que le incomode o no lo haga feliz. En lugar de eso, deja que tu perro se refresque de forma segura:

  • Instala una piscina infantil poco profunda con un tapete antideslizante en el fondo para que pueda jugar en ella
  • Usa un aspersor en el patio para mojarse
  • Colócales un chaleco refrescante para los días calurosos de verano
  • Paséalo cerca del agua sin entrar

Enseñarle a tu perro a nadar es un regalo para toda la vida

¡No dejes que tu amigo peludo se sienta excluido este verano! Enséñeles a nadar: esto aumentará su confianza, fortalecerá su vínculo y podría salvarle la vida algún día. Como cualquier habilidad, requiere paciencia, práctica y mucho apoyo.

Este verano prepara las toallas, empaca los premios y prepárate para jugar y chapotear más. La próxima aventura de tu perro está a una pata de distancia del agua.