📝HISTORIA EN BREVE

  • Los perros atenúan la soledad y dan sentido a la cotidianidad pues ofrecen una compañía incondicional capaz de llenar vacíos emocionales y proporcionar consuelo en momentos cruciales de la vida, como la jubilación o la pérdida de un ser querido
  • Cuidar a un perro favorece el bienestar mental, reduce la depresión y la ansiedad y, al mismo tiempo, brinda a las personas mayores una estructura diaria, una conexión emocional y una presencia amorosa en sintonía con sus estados de ánimo y necesidades
  • Pasear a tu perro fomenta la actividad física diaria, lo que ayuda a mejorar el equilibrio, la salud cardíaca y la movilidad de las personas mayores. Además, crea una rutina saludable que fomenta la independencia y previene el deterioro relacionado con la edad
  • Los perros favorecen las interacciones sociales y crean comunidad, lo que convierte los paseos y las visitas al veterinario en oportunidades para establecer vínculos significativos, amistades y un mayor sentido de pertenencia en adultos mayores que viven aislados
  • Escoger al perro ideal mejora la armonía y la salud. Las razas pequeñas y cariñosas o los perros mayores rescatados suelen ser compañeros ideales porque se adaptan al estilo de vida, el nivel de energía y el entorno doméstico de las personas mayores

Un movimiento suave de la cola. Una tierna caricia con el hocico. Unos ojos leales mirando cada uno de tus movimientos. Para muchos adultos mayores estos pequeños momentos de conexión significan mucho más de lo que parece: pueden cambiarles la vida. Si estás pensando en cómo darle más alegría, sentido y conexión a tus años dorados, la respuesta está en tener un perro como compañero.

Los perros son más que simples mascotas: son compañeros fieles, motivadores y nos ayudan a mejorar nuestro estado de ánimo. Además, para las personas mayores contar con estos excelentes compañeros les ayuda a vivir una vida más larga, feliz y llena de vínculos.

Los perros no son solo mascotas: son fieles compañeros para toda la vida

Envejecer a menudo implica enfrentarse a cambios importantes de la vida: jubilarse, perder a seres queridos o cambiar de una vida con un ritmo acelerado a una más tranquila. Estos cambios suelen traer dificultades emocionales, sobre todo sentimientos de soledad y aislamiento. Ahí es donde entran a escena los perros.

Para muchas personas mayores, un perro no es sólo una mascota: es un miembro más de la familia. Es más, muchos adultos mayores dicen que sus perros son más cercanos y les dan más consuelo que sus parientes lejanos. Los perros tienen una habilidad extraordinaria para llenar los vacíos emocionales de nuestras vidas y ofrecer amor sin condiciones. Ya sea que estés teniendo un día difícil o solo necesites a alguien a tu lado, un perro estará ahí con su presencia reconfortante y moviendo la cola.

Los perros contribuyen a tu bienestar emocional y mental

Acariciar a tu perro, escuchar su suave respiración a tu lado o verlo mover la cabeza cuando le hablas es algo que transmite mucha tranquilidad. Estas interacciones sencillas proporcionan un apoyo emocional inigualable.

Hay estudios donde se demuestra que las personas mayores con mascotas suelen tener menos depresión, estrés y ansiedad. Esto sucede porque cuidar de un perro le da estructura y significado a tu día. Ya no estás solo pasando el tiempo: ahora tienes a alguien que depende de ti y eso le da sentido a tu vida. 1

Los perros están en perfecta sintonía con las emociones humanas. A menudo responden con afecto cuando se dan cuenta que estás triste, ansioso o no te sientes bien. Es como si fueran un barómetro emocional, captando tus estados de ánimo y ofreciéndote apoyo justo cuando más lo necesitas.

En el caso de las personas mayores que se enfrentan a problemas cognitivos, los perros proporcionan una presencia tranquilizadora y familiar. Ayudan a calmar los síntomas de la demencia y a mejorar la comunicación, sobre todo en personas con problemas de memoria o lenguaje.

Tener un perro puede mejorar la salud física y la movilidad

¿Quieres mejorar tu salud física sin necesidad de ir al gimnasio? ¡Sal a pasear con tu perro! Las personas mayores que tienen perros suelen ser más activas en comparación con las que no tienen. Sacar a pasear a tu perro pasa a formar parte de tu rutina y no porque tengas que hacerlo, sino porque quieres hacerlo. Ya sea una caminata rápida alrededor de la cuadra o un paseo tranquilo por el parque. Este movimiento diario te mantiene activo, mejora tu salud cardiovascular y ayuda a prevenir el aumento de peso y enfermedades crónicas como la hipertensión arterial.

Un estudio realizado en Austria demostró que las personas mayores dueñas de perros caminaban hasta 1500 metros (alrededor de 0.95 millas) al día. Aquellos que no tenían patio trasero caminaron aún más, con un promedio de más de 1900 metros diarios. 2 Eso equivale a casi una milla de movimiento cada día, todo gracias a su fiel perro, que solo quiere tomar aire fresco y vivir una pequeña aventura.

No es la distancia lo que importa. Caminar con regularidad mejora el equilibrio, fortalece los músculos y aumenta la resistencia. También te ayuda a dormir mejor por la noche: todos estos factores son clave para mantener tu independencia y vitalidad.

Tu círculo social al alcance de una correa: los perros te ayudan a conectar con otras personas

Los perros no sólo te mantienen activo, sino que también te ayudan a socializar. Un paseo por el parque podría convertirse en algo más que ejercicio: se convierte en una oportunidad de conocer a otras personas. Desde charlar con otras personas que pasean a sus perros hasta intercambiar historias sobre mascotas en el veterinario, los perros crean un vínculo instantáneo. Esto genera amistades, risas y un mayor sentido de comunidad. 3

Las personas mayores que interactúan con otras personas de forma habitual son menos propensas al aislamiento y más propensas a mantener su agilidad mental. Tener un perro favorece estas conexiones de forma natural y regular, lo que te ayuda a estar conectado con el mundo que te rodea.

Los perros también ofrecen compañía durante esos momentos de tranquilidad. Siempre están ahí durante las vacaciones, cuando ves la tele hasta tarde o al tomar un café temprano por la mañana. Hacen que te sientas visto y escuchado y nunca juzgan tus historias, sin importar cuántas veces las hayas contado.

Cómo elegir al perro ideal para tu estilo de vida

No todos los perros son iguales y no todos se adaptan al perfil de las personas mayores. Por eso es importante elegir con cuidado a tu compañero. A continuación te damos algunas preguntas importantes a tomar en cuenta:

  • ¿Qué rango de movilidad tengo?  Si las escaleras o las caminatas largas son un desafío, considera una raza pequeña y de poca energía.
  • ¿Cuál es mi nivel de actividad?  Si buscas un compañero más activo, algunas razas de perros grandes como los golden retrievers o los galgos podrían ser las más adecuadas para ti.
  • ¿Prefiero un compañero juguetón o un compañero tranquilo para acurrucarme?  Algunas razas tienen más energía que otras.
  • ¿Paso mucho tiempo en casa?  Los perros necesitan mucha atención, así que toma en cuenta tu horario.
  • ¿Qué tipo de cuidados puedo realizar?  Algunas razas deben cepillarse más seguido que otras.

Algunos perros de razas pequeñas como los cavalier king charles spaniels, los caniches miniatura, los shih tzu y los bichon frises4 son razas ideales para personas mayores debido a su tamaño, naturaleza cariñosa y habilidad para adaptarse a estilos de vida más tranquilos. Las razas de perros grandes que pueden ser ideales para personas mayores son los golden retrievers y los galgos. Estos tienden a ser razas pacientes y gentiles, pero requieren de mayor actividad física que las razas más pequeñas. También puedes considerar adoptar un perro de raza mixta en un refugio. Dependiendo de su personalidad y su nivel de energía, los perros rescatados pueden ser excelentes y cariñosos compañeros, y muchas veces ya están entrenados.

Además, adoptar un perro mayor es una muy buena idea. Los cachorros pueden ser muy adorables pero también requieren más tiempo y energía, lo que talvez no coincida con tu estilo de vida. Los perros mayores suelen ser más tranquilos, están acostumbrados a hacer sus necesidades fuera de casa y forman vínculos con facilidad.

Los beneficios terapéuticos de la compañía canina

Las ventajas de tener perros no se limitan al hogar, sino que también se extienden a la salud. Se han utilizado con éxito perros de terapia con pacientes que padecen demencia, depresión y enfermedades cardiovasculares. 5 Su presencia ayuda a reducir la presión arterial y calmar la ansiedad. 6

En las casas de retiro, las visitas de los perros animan a los residentes y los motivan a participar en las actividades. En el caso de las personas mayores que sufren pérdida de memoria, la presencia de un perro puede despertar recuerdos y ayudarlas a orientarse. Solo el hecho de acariciar a un perro puede calmar los nervios y favorecer la regulación emocional. 7

Si no puedes tener un perro de forma permanente, considera programas que ofrezcan terapias con perros o adopción temporal. Hasta las interacciones cortas pueden tener beneficios a largo plazo.

Disfrutar de la alegría de la tercera edad

Los perros tienen la extraordinaria capacidad de iluminar nuestras vidas, sobre todo durante nuestros años dorados. No sólo nos hacen compañía: nos ayudan a sentirnos vivos. Nos mantienen activos, nos hacen reír y se convierten en algo importante para nosotros. Y a cambio, nos dan amor, lealtad y una cola que nunca deja de moverse.

Entonces, si estás pensando recibir a un amigo de cuatro patas en tu vida, debes saber que no solo vas a tener una mascota. Ahora tienes un compañero con quien compartir felicidad, calma y aventura. Deja que llegue la alegría: ponle una correa y llévalo a pasear.