📝 HISTORIA EN BREVE
- Es posible que la desorientación, los accidentes domésticos o la inquietud nocturna no sean "solo cosa de la edad", sino que puedan ser señales de disfunción cognitiva canina (DCC), una forma de demencia canina
- Los alimentos frescos y ricos en antioxidantes como el aceite de pescado, los arándanos y las espinacas ayudan a proteger las células cerebrales de tu perro y a disminuir el daño causado por el envejecimiento y la inflamación
- Los paseos diarios, los juegos interactivos e incluso un entrenamiento ligero mejoran la función cerebral de tu perro, ya que aumentan el flujo sanguíneo y mantienen su mente activa
- Ejercita su mente con juguetes interactivos, juegos olfativos y enseñándoles trucos. Todo ello estimulará el cerebro de tu perro, aumentará su confianza y retrasará la pérdida de memoria tanto en cachorros como en perros mayores
- Una alimentación personalizada, suplementos y chequeos frecuentes pueden mejorar mucho la calidad de vida de tu perro y evitar el deterioro cognitivo
A medida que tu perro envejece es posible que empieces a notar cambios sutiles: parece confundido en lugares que le son familiares, camina inquieto por la casa por la noche o tiene accidentes en casa tras años sin problemas. Pero no son solo señales de "la edad", podrían ser síntomas de disfunción cognitiva canina (DCC), también conocida como la versión canina del Alzheimer.
Aunque esto pueda parecer devastador, la buena noticia es que aún hay varias cosas que se pueden hacer al respecto. Con el cuidado, el apoyo y la comprensión adecuados, puedes ayudar a que tu perro se mantenga activo, feliz y cómodo en sus años dorados.
¿Qué es la disfunción cognitiva canina?
La disfunción cognitiva canina (DCC) es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta el cerebro del perro, sobre todo a medida que envejece. El sitio web Honest Paws lo define como "un deterioro de las funciones cognitivas con síntomas como desorientación, cambios en las interacciones sociales, trastornos del sueño y cambios conductuales al hacer sus necesidades".1
En pocas palabras, la DCC es muy similar a la demencia en los humanos. Se produce debido a cambios en el cerebro relacionados con la edad, como la reducción del tejido cerebral, la pérdida de neuronas y la acumulación de proteínas dañinas que interfieren en la comunicación de las células cerebrales entre sí.
Los perros con DCC pueden experimentar pérdida de memoria, confusión, ansiedad y cambios en la forma en que interactúan con el mundo. Puede ser desgarrador ver que tu cachorro juguetón se vuelve tímido o que tu perro entrenado para ir al baño tenga "accidentes" dentro de casa. Por eso es muy importante aprender a reconocer las señales para actuar a tiempo.
Algunas razas pequeñas como los chihuahuas, los caniches miniatura y los pomerania son más propensas a padecer DCC debido a su genética. Sin embargo, cualquier perro puede desarrollarlo, sobre todo aquellos con otras enfermedades que afectan el cerebro, como la epilepsia.
¿Es cuestión de la vejez o podría ser algo más?
Es fácil atribuir los cambios en el comportamiento de tu perro al paso del tiempo, pero algunos comportamientos pueden indicar un deterioro cognitivo más grave. Ten en cuenta estos síntomas de la DCC:
- Desorientación: tu perro podría perderse en la casa, mirar fijo a las paredes o lucir confundido en lugares familiares.
- Cambios en las interacciones: es posible que se alejen de sus familiares o se muestren irritables.
- Problemas en el ciclo de sueño: caminar de un lado a otro o quejarse durante la noche, dormir mucho durante el día.
- Accidentes en casa: podrían olvidar los hábitos de entrenamiento antes aprendidos para ir al baño.
- Caminar de un lado a otro o deambular: caminar sin rumbo en círculos, quedarse en las esquinas o detrás de muebles.
Si notas alguno de estas señales, comunícate con el veterinario de inmediato y pide que le realicen un examen físico completo y un análisis de sangre para descartar otros problemas médicos y confirmar un diagnóstico de DCC. Cuanto antes se identifique la DCC, tendrás más posibilidades de ayudar a que tu perro esté cómodo y alerta.
5 formas de cuidar el cerebro de tu perro
Si tu perro aún se encuentra en la flor de la juventud, es recomendable que comiences a tomar medidas para mantener su cerebro en óptimas condiciones. Talvez no puedes evitar que envejezca, pero puedes retrasar el deterioro cognitivo. Los siguientes consejos te ayudarán a proteger el cerebro de tu perro:2
- Alimenta su cerebro con los nutrientes adecuados: el cerebro de tu perro prospera con alimentos reales, frescos y ricos en antioxidantes. Incluye en su alimentación pescados azules como el salmón, la caballa y las sardinas, o dale suplementos con ácidos grasos omega-3 derivados del aceite de pescado para mantener fuertes las células cerebrales y reducir la inflamación. Añade también frutas y vegetales frescos a su alimentación. Frutas: en especial, moras azules y fresas, y vegetales como espinacas, brócoli, kale, pimientos, calabaza y camote. Todas contienen poderosos antioxidantes, como las vitaminas C y E que pueden proteger contra el daño oxidativo. Además, las moras azules, las espinacas y la cúrcuma también contienen polifenoles, los cuales ayudan a mejorar la memoria y reducir la confusión mental. Es importante evitar las croquetas procesadas llenas de aditivos artificiales. En su lugar, ofrécele a tu mascota una alimentación nutritiva, equilibrada y apropiada para su especie, compuesta por alimentos naturales.
- Mantén su cuerpo en movimiento: la actividad física no solo ayuda a las articulaciones, también aumenta la capacidad intelectual. Los paseos diarios aumentan el flujo de oxígeno en el cerebro y ayudan a tu perro a mantenerse conectado con el mundo. Los juegos tranquilos pero interactivos, como buscar el juguete, ejercicios olfativos o incluso simples rutinas de agilidad son ideales para mantener el cuerpo y la mente activos. No tiene que ser complicado. Incluso los paseos lentos o pedirle a tu perro que toque tu mano con el hocico puede mejorar la memoria y la coordinación.
- Enriquece su vida con desafíos mentales: la estimulación mental es como un entrenamiento físico para el cerebro de tu perro. A continuación se muestran algunas formas de mantener la estimulación mental:
- Utiliza juguetes interactivos dispensadores de premios.
- Enséñales nuevos trucos. ¡Incluso los perros mayores pueden aprender!
- Cambia los juguetes con regularidad para mantener el interés.
- Para que la hora de comer sea más divertida, usa tazones que dispensen la comida.
Una rutina estable también ayuda a reducir la ansiedad y la confusión, sobre todo en perros que ya muestran signos de deterioro cognitivo.
- Enfócate en mejorar su salud intestinal: aunque no lo creas, el intestino de tu perro juega un papel importante en la salud cerebral. El intestino y el cerebro están conectados por un sistema de comunicación conocido como el eje intestino-cerebro. Cuando el intestino está sano, envía señales beneficiosas que reducen la inflamación cerebral y el estrés. Los prebióticos como la inulina (presente en la raíz de achicoria y algunos vegetales), así como el psyllium, la fibra de acacia o de alerce, favorecen las bacterias intestinales beneficiosas y les ayudan a proliferar en el tracto digestivo de tu mascota. Los probióticos como Lactobacillus y Bifidobacterium restauran el equilibrio saludable del intestino y fortalecen el sistema inmunológico y la digestión. Los alimentos fermentados, como el yogur casero o el kéfir, son buenas fuentes. Los postbióticos, por otro lado, son subproductos de las bacterias intestinales saludables. Entre ellos se incluyen enzimas, péptidos, ácidos grasos de cadena corta y vitaminas producidos por la flora intestinal saludable, cuyos efectos mejoran la función inmunológica y apoyan la salud cerebral.
- Acude al veterinario para recibir un asesoramiento personalizado: el veterinario puede ayudarte a elaborar un plan adaptado a las necesidades de tu perro. Podrá recomendarte una alimentación fresca y natural que apoye la salud cerebral de tu mascota. También realizará pruebas de salud intestinal y te recomendará fuentes de prebióticos y probióticos para tu mascota, así como suplementos (incluyendo SAMe, melatonina o vitaminas B) que estimulan la función cognitiva. Un veterinario holístico también podría recomendarte suplementos herbales u homeopáticos o acupuntura para ayudar con los síntomas y la calidad de vida de tu mascota. Lo ideal es llevar a tu perro a chequeos regulares para detectar problemas a tiempo y ajustar los cuidados de acuerdo a sus necesidades, así como para asegurarte de que no haya otros problemas médicos subyacentes que puedan estar contribuyendo a los síntomas de tu mascota. Además, consulta al veterinario sobre cómo hacer que tu casa sea más segura para tu mascota. Se recomienda utilizar alfombras antideslizantes o tapetes de yoga para evitar que se resbale, o mover objetos importantes como bebederos y comederos a lugares más accesibles para tu mascota.
Cuida de ellos en sus años dorados
El cuidado de un perro con deterioro cognitivo puede ser difícil. Podrías sentirte frustrado, triste o culpable, sobre todo cuando tu compañero, quien alguna vez fue tan alegre, parece confundido o distante.
Ten en cuenta esto: tu amor, tu paciencia y tu presencia son lo más importante. Aunque tu perro olvide una orden o se pierda en el pasillo, seguirá sintiendo tu cariño, tu voz, tu caricia.
Recuerda que envejecer no significa que tu perro tenga por qué volverse confuso u olvidar quién es. Con tu cuidado, atención y algunas buenas decisiones podrás ayudar a tu perro a permanecer lúcido, seguro de sí mismo y unido a ti hasta el final.