📝 HISTORIA EN BREVE
- Bañar a tu macota elimina la suciedad, los alérgenos y los parásitos. Además, es una oportunidad para revisar si tiene algún problema en la piel, disminuir la caída del pelo y mejorar su bienestar, estado de ánimo e higiene en general
- La frecuencia con la que debes bañar a tu mascota depende del tipo de pelaje, estilo de vida y salud general. Ya sea una vez al mes o después de que se ensucia jugando, las necesidades de tu mascota son únicas y particulares
- Utilizar un champú apto para mascotas, tapetes antideslizantes, agua tibia y herramientas suaves ayuda a crear un ambiente tranquilo en el que tu mascota se sentirá segura y cómoda durante todo el proceso
- Se recomienda cepillar antes del baño, lavar primero el cuerpo, usar un paño húmedo para la cara y enjuagarlo bien para evitar irritaciones. Cada paso protegerá la piel y los nervios de su mascota
- Para terminar la experiencia, envuélvelo en una toalla, dale un premio y háblale con cariño. Con el tiempo, esto generará confianza y transformará la hora del baño en un momento de relajación y unión
Para algunas mascotas la hora del baño suele ser una aventura divertida y llena de salpicaduras, burbujas y mucho cariño. Para otras, podría ser una experiencia estresante. No obstante, aunque a tu mascota no le guste, bañarla con regularidad es fundamental para mantener su salud e higiene.
Además de limpiar la suciedad y los olores, los baños desempeñan un papel crucial en el cuidado de la piel, comodidad e incluso el bienestar emocional. Por ello, es esencial abordar esta tarea con cuidado, paciencia y mucha comprensión. Las mascotas no son humanos pequeños. Los productos y métodos adecuados para nosotros talvez no lo sean para ellos, sobre todo en cuanto a champús, herramientas y técnicas de baño.
La importancia de bañar a tu mascota
Bañar a una mascota tiene beneficios más allá de lo estético. Ayuda a eliminar la suciedad acumulada, los alérgenos, la piel muerta e incluso los parásitos de su pelaje y piel. Bañarlo a tiempo ayuda a calmar la comezón, reduce la caída del pelo y hace que su pelaje esté más sano y brillante.
Además, cuando bañas a tu mascota con regularidad puedes aprovechar para revisarla y ver si tiene bultos, protuberancias, irritaciones en la piel o si tiene pulgas y garrapatas. Incorporar el baño a su rutina de aseo no solo mejora su salud física, sino también su bienestar emocional. Las mascotas limpias tienden a relajarse más, descansar mejor y socializar felices.
Pero eso no quiere decir que más es mejor. Bañar en exceso a tu mascota podría resecarle la piel, eliminar los aceites protectores y causarle molestias. La frecuencia importa y la técnica también.
¿Con qué frecuencia debes bañar a tu mascota?
No hay una frecuencia de baño única para todas las mascotas. Por lo general, a casi todos los perros basta con bañarlos una vez cada mes o cada tres meses. Pero eso podría variar dependiendo de la raza, tipo de pelaje, estado de salud y nivel de actividad. Aquí te damos una guía sencilla:1,2
- Los perros activos que aman revolcarse en la tierra o nadar podrían necesitar un baño después de cada aventura.
- Los perros con alergias o enfermedades de la piel podrían necesitar que los bañes con más frecuencia o necesitar baños medicados (consulta siempre primero al veterinario).
- Las mascotas de pelo corto o que están dentro de casa pueden pasar más tiempo sin bañarse, a menos que hayan encontrado algo apestoso para revolcarse. Lo ideal es bañarlo cada uno o tres meses.
- Los perros de pelo mediano y largo necesitan un baño cada cuatro a seis semanas.
Por otro lado, los gatos y las mascotas pequeñas como los hámsteres o los cuyos necesitan menos baños. Algunos ni siquiera los necesitan a menos que se ensucien mucho. Los gatos suelen ser muy exigentes con su higiene personal y no necesitan baños regulares salvo que ya sean mayores, tengan sobrepeso o padezcan problemas médicos que les impidan asearse a sí mismos.
Un artículo publicado en USA Today dice: "si no estás seguro, baña a tu mascota cuando esté sucia. Si ves que está sucio, detectas algo pegajoso o notas un olor desagradable, tómalo como una señal para bañar a tu cachorro".3 Recuerda que ningún baño puede eliminar por completo el olor natural de tu mascota ni evitar que pierda pelo. La clave de una rutina de baño suave y natural es encontrar el equilibrio sin excederse.
Cómo preparar los artículos para el baño
Antes de llevar a tu mascota a la bañera, es fundamental estar bien preparado. El entorno y el equipo adecuados son fundamentales para garantizar que la hora del baño sea segura, tranquila y eficiente. Aquí tienes una lista de cosas recomendadas para el día del baño:4
- Champú apto para mascotas: elige una fórmula suave con un pH equilibrado hecha para animales. Evita los champús para humanos y los productos químicos agresivos
- Un tapete de goma o una toalla: colócala en la bañera o el lavabo para ayudar a tu mascota a mantener el equilibrio
- Un vaso o rociador para enjuagarlo
- Una Toallita
- Toallas suaves
- Un cepillo o peine
- Protección para los oídos o bolitas de algodón: estos son útiles si a tu mascota no le gusta el agua cerca de sus oídos
- Premios para utilizarlos como refuerzo positivo a lo largo del proceso
Otros accesorios que pueden ser útiles son una esponja suave, un guante de baño y una secadora para animales de pelo largo.
Guía paso a paso para un baño tranquilo y limpio
Una vez que tengas todo lo necesario y a tu mascota cerca, estará todo listo para empezar. Para un baño agradable y eficaz, sigue estos sencillos pasos aprobados por veterinarios.
- Cepíllalo antes del baño: cepillar su pelaje elimina el pelo suelto, la suciedad y los enredos, esto permite que el champú llegue a la piel de manera más efectiva. 5 Este paso es esencial para las razas con pelo largo o de doble capa. Si se mojan las costras y los nudos podrían empeorar e incluso acumular humedad contra la piel. Cepillarlo también ayuda a reducir la cantidad de pelo que termina por obstruir el desagüe.
- Crea un ambiente tranquilo: tu mascota capta tus señales emocionales. Si abordas la hora del baño con calma y confianza, ellos estarán más dispuestos a cooperar. Háblales con voz suave y felicítalos con delicadeza mientras los acompañas a la zona del baño. Usar un tapete o toalla antideslizante les ayudará a sentirse seguros y estables. Si tu mascota suele ponerse muy nerviosa, considera usar un juguete que pueda lamer con crema de cacahuate o su premio favorito para mantenerla ocupada y tranquila. De ser posible busca alguien que te ayude, sobre todo si tienes un perro grande o una mascota que se pone nerviosa. Uno puede concentrarse en sujetar y tranquilizar a tu mascota mientras el otro se encarga de bañarla y enjuagarla.
- Moja poco a poco su pelaje: comienza mojando poco a poco el cuerpo de tu mascota, empezando por la base de su cuello y luego hacia atrás. Evita salpicar o ponerle agua directa sobre su cabeza. Es menos intimidante usar una regadera suave o un rociador a baja presión en lugar de una regadera de alta potencia. 6 Antes de aplicar el champú, asegúrate de que el pelaje esté bien mojado. Esto permite que el producto haga espuma de forma adecuada y llegue a la piel.
- Aplica champú y dale un masaje: usa una pequeña cantidad de champú apto para mascotas y masajéalo sobre el pelaje en secciones hasta formar una espuma ligera. Comienza por el cuello y continúa hasta la cola. Presta especial atención a las zonas en las que se acumula más suciedad, como las patas, las axilas, su pancita y la parte posterior de las orejas. Tómate tu tiempo. Esta es una excelente oportunidad de que te relajes con tu mascota y le revises la piel en busca de algo raro. Además, los masajes mejoran la circulación sanguínea y ayudan a eliminar las células muertas de la piel. Si la etiqueta recomienda dejarlo actuar durante unos minutos, hazlo, sobre todo en el caso de las fórmulas medicinales.
- Lava su cara con cuidado: nunca viertas agua sobre la cabeza de su mascota. Para ello, utiliza un paño húmedo y limpia con cuidado alrededor de su hocico, ojos y orejas. De ser necesario, aplica una pequeña cantidad de champú neutro o un limpiador específico para el rostro sobre el paño. 7 Evita que el producto o el agua entren en contacto con los ojos, la nariz o los oídos. El jabón y la humedad en estas zonas podrían irritar o provocar una infección. Presta atención a las señales de estrés, como lamerse los labios, bostezar, temblar o intentar escapar. Si tu mascota luce abrumada, toma una pausa y tranquilízala antes de continuar.
- Enjuágala bien: el enjuague es uno de los pasos más importantes del baño. Los restos de champú pueden irritar la piel y causarle resequedad o atraer la suciedad más fácil. Para enjuagar del cuello hacia abajo, usa agua limpia y tibia. No te olvides de sus patas, debajo del abdomen y en todos los pliegues y grietas. Continúa enjuagando hasta que el agua salga clara. Si tu mascota tiene un pelaje denso o resistente al agua, es posible que debas enjuagarlo varias veces para asegurarte de que no haya restos de champú. El enjuague debe realizarse con cuidado, ya que cualquier residuo podría causar irritación.
- Secado y cuidados posteriores: una vez que el pelaje de tu mascota esté enjuagado y no haya restos de champú, saca con cuidado a tu mascota de la bañera y envuélvala en una toalla. Seca su pelaje con palmaditas en lugar de frotarlo, ya que frotarlo podría enredar su pelaje o irritar su piel. Considera usar una segunda toalla o una secadora apta para mascotas en una potencia baja y fría para razas de pelo largo o mascotas con pelaje grueso. Si usas una secadora, mantenla en movimiento y nunca la apuntes hacia las orejas o la cara. Utiliza bolitas de algodón para secar con delicadeza la parte exterior de sus orejas. Nunca introduzcas nada en las orejas. El exceso de humedad puede provocar infecciones. Pon a tu mascota recién bañada en un área limpia y tranquila hasta que esté seca por completo.
- Aplica refuerzos positivos: siempre finaliza un baño con un estímulo positivo. Felicita a tu mascota, dale un premio o su juguete favorito. Esto ayuda a crear una asociación positiva a la hora del baño y hace que sean menos estresantes en un futuro. Incluso si no siempre es una experiencia perfecta, tu mascota recordará que después fue recompensada y eso le generará más confianza.
Ten en cuenta estos casos especiales
Dependiendo de su edad, estado de salud o tipo de cuerpo, algunos perros pueden tener necesidades específicas que afectan cómo y cuándo deben bañarse:
- Cachorros: dales baños cortos y con agua tibia, usando un champú apto para ellos. Evita bañar en exceso su piel sensible.
- Mascotas mayores: es fundamental que el tacto sea más suave y que cuente con un soporte antideslizante. Puede que se cansen con mayor facilidad, por lo que quizá tengas que bañarlos más rápido.
- Perros propensos a sufrir las alergias: busca champús hipoalergénicos o aquellos recomendados por un veterinario.
- Perros sin pelo o de pelaje corto: estas razas requieren mayor hidratación y protección en su piel después del baño.
Haz de la hora del baño un momento de unión
Bañar a tu mascota no sólo es cuestión de higiene. Se trata de amor, cuidado y crear confianza. Tómate tu tiempo, usa el equipo adecuado y aborda la experiencia con paciencia y positividad. Así, la hora del baño se convertirá en un momento significativo y sin estrés entre tú y tu amigo peludo.
Así que la próxima vez que tu amigo de cuatro patas encuentre un charco de lodo o se revuelque en algo dudoso, no te preocupes. Ahora tienes los conocimientos necesarios para manejarlo como todo un profesional.