📝 HISTORIA EN BREVE

  • No es lo mismo vomitar que regurgitar. El primero es intenso y proviene del estómago o del tracto intestinal, mientras que el segundo es más leve y suele estar relacionado con problemas esofágicos
  • Hay muchas cosas que pueden causar malestar estomacal a tu mascota, desde comer alimentos en mal estado hasta parásitos o estrés. Conocer el desencadenante puede ayudarte a elegir el camino más seguro para que pueda recuperarse
  • Si tu mascota vomita con frecuencia, no retiene el agua, luce débil o con dolor, estas son señales de alerta que requieren atención veterinaria inmediata
  • Hacer ayuno suave, hidratarse y tomar calmantes naturales como té de jengibre u olmo americano son cambios que pueden aliviar las náuseas y ayudar a que el intestino de tu mascota se cure sin necesidad de medicamentos fuertes
  • Cuando deje de vomitar, dale comidas ligeras en porciones pequeñas. Los alimentos como la carne de pollo cocida, el arroz o la calabaza pueden ayudar a restablecer la digestión. Comienza poco a poco y supervísalo de cerca

Uno de los peores momentos para cualquier dueño de mascota es ver a su animal vomitar. Ver a tu mascota enferma y no saber cómo ayudarla es estresante, angustiante y desgarrador. De un momento a otro, tu perro o gato parece estar bien y de repente empieza a tener náuseas, arcadas y se ve muy mal.

Si alguna vez te ha pasado algo así, no estás solo y tienes que saber que muchas causas del vómito se pueden tratar, controlar e incluso no son tan graves como parecen.

¿Qué ocurre cuando una mascota vomita?

El vómito no es una enfermedad como tal. Es un síntoma del cuerpo de tu mascota tratando de decirte que algo anda mal. Ya sea por un pequeño error en la alimentación o por un problema interno más grave, el vómito es la forma de tu mascota para llamar tu atención.

Es posible que antes de que tu mascota vomite notes ciertos signos de alerta, como que se lama los labios, babee en exceso, trague saliva con frecuencia, no quiera comer y tenga arcadas. 1 Tu mascota también puede parecer inquieta, esconderse, lloriquear y dar vueltas por la casa. Estas son señales indicativas del malestar de tu mascota. Reconocerlas a tiempo puede ayudarte a intervenir y evitar problemas más graves.

Sin embargo, una vez que tu mascota vomita lo primero que debes hacer es examinar lo que ha vomitado. El color, la textura, el contenido y el momento en el que ocurre puede ofrecer pistas. Por ejemplo:2

  • La espuma amarilla es señal de bilis y suele aparecer cuando tu mascota vomita con el estómago vacío
  • La espuma blanca puede ser el resultado de una acumulación de saliva y ácido estomacal en el estómago o de un malestar intestinal
  • Los alimentos mal digeridos podrían ser señal de regurgitación, comer rápido, un problema con el vaciado gástrico o un problema digestivo
  • El vómito con sangre (de color rojo brillante o similar al café molido) puede ser una señal de irritación o daño interno
  • La presencia de materiales extraños (por ejemplo, restos de papel, partes de juguetes o medicamentos) en el vómito puede significar que tu mascota ha comido algo que no debía o bien, en muchos casos, que está comiendo hierba para aliviar su malestar estomacal

Si bien no es agradable revisarlo, estas pistas pueden ayudarte a determinar qué tan urgente es el problema.

Diferencias entre vómito y regurgitación

Muchas veces los dueños de mascotas confunden el vómito con la regurgitación pero son cosas muy distintas. El vómito es fuerte e implica contracciones abdominales. Tu mascota comenzará a tener arcadas, náuseas y encogerá su cuerpo a medida que su abdomen se contrae. El vómito se produce en el estómago o los intestinos y suele ir acompañado de náuseas.

Por otro lado, la regurgitación es pasiva. Los alimentos o líquidos se salen de la boca sin previo aviso. Esto puede indicar que los alimentos no llegaron al estómago (tal como ocurre en los problemas esofágicos como el megaesófago o la esofagitis) o que el contenido del estómago está siendo devuelto por reflujo de forma pasiva y anormal.

Es importante saber distinguir entre ambos, ya que conocer la diferencia puede ayudar a que el veterinario identifique la causa de la enfermedad con mayor rapidez.

Razones principales por las que tu perro o gato vomita

Hay muchas razones por las que las mascotas vomitan y algunas son más graves que otras. Estas son las causas más comunes:3

  • Indiscreción alimentaria (intestino basura): consumo de alimentos en mal estado, basura o productos no comestibles
  • Alergias o intolerancias alimentarias, o incluso un cambio en el tipo de alimentos que consumen
  • Bolas de pelo (sobre todo en gatos): esto empeora con alimentos secos
  • Parásitos como gusanos intestinales, giardia o coccidios
  • Infecciones (como el parvovirus, sobre todo en cachorros)
  • Toxinas o venenos
  • Pancreatitis
  • Problemas de hígado o riñón
  • Obstrucciones gastrointestinales (por ejemplo, tragar huesos o juguetes pequeños)
  • Mareo por movimiento
  • Estrés o ansiedad
  • Tumores en el tracto gastrointestinal o alrededor de él

Mientras que algunos problemas estomacales pueden desaparecer por sí solos y tratarse en casa, hay situaciones en las que es necesario acudir al veterinario de inmediato. Por ejemplo: si tu mascota vomita más de dos o tres veces en poco tiempo, no puede retener agua, está débil o con letargo, o si hay otros signos de enfermedad, busca atención veterinaria de inmediato.

Deja descansar el estómago de tu mascota

Aunque el vómito de tu mascota sea leve u ocasional, lo primero que debes hacer es dejar que su sistema digestivo descanse. Sigue las indicaciones del veterinario, dado que el tiempo de ayuno puede variar para cada caso y puede que no sea lo más adecuado para tu mascota. Esto es más importante si se trata de un cachorro, un gatito, un animal con diabetes o una mascota mayor. Por lo general, los tiempos de abstinencia alimentaria recomendados oscilan entre 2 y 12 horas dependiendo de las necesidades de tu mascota. Evita darle comida y observa si los vómitos disminuyen. Asegúrate de siempre darle agua potable limpia y en pequeños tragos. 4

Cuando los vómitos cesen, consulta con el veterinario sobre la posibilidad de administrarle remedios ligeros para calmar y curar el tracto digestivo. Entre las mejores opciones destacan el jugo de aloe, la corteza de olmo americano, la raíz de malvavisco y el té de manzanilla o jengibre (asegúrate que esté frío antes de dárselo a tu mascota). Estos remedios pueden ayudar a reducir la irritación y calmar el tracto gastrointestinal y estómago de tu mascota. También se pueden considerar suplementos como la L-glutamina o regaliz desglicirrizado (DGL). 5 Habla con el veterinario para saber qué suplementos debes tener a la mano, cómo usarlos y qué dosis darle a tu mascota. Así estarás preparado con tiempo.

El vómito provoca pérdida de líquidos, por lo que mantenerse hidratado es esencial. Como se mencionó, tu mascota siempre debe tener agua fresca y limpia. Además, considera darle caldo de huesos casero y agua de coco natural para reponer los nutrientes perdidos. También puedes congelarlo en cubos para tener porciones individuales. Es una forma ideal para que las mascotas exigentes se mantengan hidratadas incluso cuando se niegan a beber agua natural.

Reincorpora los alimentos de forma gradual y con cuidado

En cuanto veas que tu mascota no ha vomitado tras el periodo de ayuno podrás volver a darle de comer. Comienza con comidas blandas y fáciles de digerir, como carne de pollo o pavo cocida (sin piel ni grasa), arroz blanco sin condimentar o puré de calabaza, pescado blanco blando y camote o calabaza cocidos. 6

Comienza con porciones pequeñas y espera una o dos horas entre cada porción. Si no vomita, aumenta las porciones poco a poco a lo largo de uno o dos días. Si los vómitos continúan, podría ser una señal de que tu mascota tiene un desequilibrio más profundo. Quizás debas considerar cambiar la alimentación de tu mascota o añadir probióticos y enzimas digestivas para aliviar sus problemas digestivos. Consulta con el veterinario sobre estas posibilidades. Mantener sano el intestino de tu mascota reducirá los brotes, disminuirá las molestias y hará que tu mascota sea más feliz y saludable en general. 7

Mantén la calma y sé precavido

El vómito suele ser alarmante. Aun así, con un enfoque tranquilo y reflexivo, puedes ayudar a tu mascota a sentirse mejor en poco tiempo. Si comprendes la diferencia entre los problemas estomacales leves y las señales de alerta graves, sabrás en qué casos puedes tratar a tu mascota en casa y en cuáles debes llamar al veterinario. Medidas simples como dejar de darle comida, ofrecerle hidratación y utilizar remedios naturales pueden marcar una gran diferencia en la recuperación de tu mascota.

Cada mascota es diferente y los vómitos ocasionales podrían ser su forma de indicar que necesitan un descanso o un cambio en su alimentación. Con la atención y los cuidados adecuados, la mayoría de las mascotas se recuperan en poco tiempo. Con tu creciente conocimiento, estarás listo para apoyarlas en cada paso del camino.