📝 HISTORIA EN BREVE

  • Si tu perro o gato sufre una convulsión, puede ser una experiencia aterradora para ambos; para poder cuidar a tu amigo peludo es importante mantener la calma
  • Existen distintos síntomas dependiendo de la causa. Además, son muchos los factores desencadenantes, como traumatismos craneales, infecciones, tumores cerebrales, vacunas y defectos genéticos
  • Es muy recomendable que los dueños de mascotas piensen en cambiar la alimentación a una dieta cetogénica si su perro o gato sufre convulsiones
  • También deben establecer un plan de cuidados previo, ya que los episodios convulsivos son motivo de ansiedad para todas las personas involucradas
  • También existen varias terapias naturales que pueden ayudar a estos pacientes a reducir o eliminar su necesidad de medicamentos anticonvulsivos

Las convulsiones son el resultado de “una ráfaga de actividad eléctrica descontrolada entre las células cerebrales”1 y cuándo ocurren en nuestras mascotas, tanto ellas como sus dueños pueden asustarse y no saber qué hacer.

Señales de una convulsión

Los síntomas de las convulsiones suelen estar asociados con una causa subyacente que no siempre se conoce.

“Algunas convulsiones se ven como lo que todos imaginamos, una mascota acostada de lado, babeando y temblando, pero hay muchos tipos de convulsiones” afirmó la Dra. Christine Rutter, profesora titular de emergencias clínicas en la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de Texas A&M. Las convulsiones pueden parecer picaduras de mosquito, espasmos faciales, mirar fijo al vacío y no responder al nombre, entre otras manifestaciones más sutiles.
Las mascotas que sufren convulsiones suelen babear en exceso u orinarse y defecarse encima o en la zona donde están teniendo la convulsión. También es muy común que las mascotas que sufren convulsiones experimenten cambios en su estado mental o en su funcionamiento cognitivo; esto puede ocurrir antes, durante y después de la convulsión y puede durar desde unos minutos hasta varias horas. Es posible que las mascotas se muestren dependientes, compulsivas, temerosas, agresivas, indiferentes a las interacciones verbales o que parezcan perdidas ante un cambio en su estado mental”.2

Existen algunas características de las convulsiones que pueden ayudar a identificar si una mascota en realidad sufre una. Por ejemplo, estas situaciones suelen ir precedidas de un comportamiento extraño durante el cual tu perro o gato puede parecer aturdido, asustado y puede esconderse o buscar tu consuelo. Cuando tu mascota esté sufriendo una convulsión, se caerá hacia un lado. Su cuerpo podría ponerse rígido o hacer un movimiento de remo con las piernas. Muchas mascotas también aprietan las mandíbulas, babean en exceso, vocalizan y pierden el control intestinal o de la vejiga.

Está por demás decir que presenciar un evento de este tipo es muy angustiante. Pero aunque estés aterrado, es muy importante mantener la calma. Mantén tus manos alejadas de su cara para evitar que te muerda y mantén a tu mascota lejos de las escaleras u otros lugares en los que una caída podría herirla.

Es importante tomar en cuenta cómo se comportaba antes, durante y después de la convulsión, así como cuánto tiempo duró el episodio. También puede ser ideal para el veterinario que grabes estos episodios.

Los episodios epilépticos suelen durar entre 30 y 90 segundos. Después sufrir una convulsión, tu mascota podría parecer confundida o desorientada. Podría vagar o caminar sin rumbo fijo, actuar inquieta, tener dificultades para ver y tener más sed o hambre de lo normal. En ocasiones, la recuperación tras una convulsión es inmediata, pero en otras puede tardar hasta 24 horas en volver a sentirse y comportarse con normalidad.

Posibles factores desencadenantes de convulsiones

Para determinar la causa de las convulsiones de una mascota es necesario el trabajo en equipo entre el veterinario y el dueño. Existen muchas causas potenciales de convulsiones en las mascotas, entre ellos:

  • Traumatismo craneal que provoca inflamación del cerebro
  • Infecciones bacterianas, virales, fúngicas y parasitarias
  • Subluxación cervical (que suele ser el resultado de tirar fuerte de una correa sujeta al collar y no al arnés)
  • Enfermedad hepática (un hígado dañado no puede procesar las toxinas de manera eficiente; las toxinas en el torrente sanguíneo pueden atravesar la barrera hematoencefálica)
  • Trastornos metabólicos como el hipotiroidismo
  • Ciertos medicamentos humanos y veterinarios, incluyendo los productos químicos neurotóxicos tópicos como los preventivos contra pulgas y garrapatas
  • Tumores cerebrales (sobre todo en mascotas mayores)
  • Ciertas enfermedades inmunomediadas
  • Malformación congénita del tronco encefálico o la médula espinal
  • Bajo nivel de azúcar en la sangre, sobre todo en mascotas diabéticas y con tumores pancreáticos
  • Intoxicación por plomo, mercurio y plantas, así como por exposición a fertilizantes, pesticidas, insecticidas y herbicidas
  • Golpe de calor
  • Vacunas veterinarias que contienen timerosal, compuestos de mercurio orgánico o aluminio
  • Exposición a ciertos sonidos (solo gatos), también conocidos como convulsiones por reflejo audiogénico felino o FARS (estas también pueden estar relacionadas con la vacuna)

La importancia de la alimentación en mascotas con convulsiones

Otra cosa a considerar si tu mascota sufre de convulsiones es que los problemas de salud relacionados con la nutrición también pueden causar o empeorar la situación. Las alergias alimentarias son uno de ellos, ya que es probable que provoquen una respuesta inflamatoria sistémica, la cual tiene el potencial de reducir el umbral de convulsiones de tu perro.

Otro problema es que la mayoría de los alimentos ultraprocesados para mascotas que se adquieren en el mercado contienen sustancias químicas sintéticas, colorantes artificiales, conservadores, emulsionantes y otros ingredientes que también pueden causar inflamación sistémica y reducir los umbrales convulsivos.

En algunos casos, los contaminantes causantes de las convulsiones (incluyendo las micotoxinas y los metales pesados) son más elevados que los límites legales para humanos, pero aun así están permitidos en los alimentos para mascotas.

Los médicos suelen recomendar a las personas con epilepsia seguir una dieta cetogénica compuesta por un contenido muy bajo de carbohidratos netos, proteínas reducidas y altas cantidades de grasas saludables. Para asegurarte de que tu mascota está bien en cetosis, es muy importante medir la glucosa en la sangre y mantenerla por debajo de 80 mg/dL y los niveles de cetonas por encima de 0.3 mM.

Durante años, los veterinarios pensaron que esta intervención nutricional no servía para controlar la epilepsia en mascotas; sin embargo, al revisar estudios anteriores se observó que los carbohidratos (los cuales se convierten en azúcar) no estaban restringidos de manera adecuada, por lo que los resultados no fueron impresionantes.

Si se realiza de forma correcta, la cetosis nutricional no solo ha demostrado ser una muy buena opción para controlar la epilepsia en mascotas, sino que también es el estándar de atención para la epilepsia pediátrica. 3

Esta forma de alimentación concuerda con la biología evolutiva de tu perro y es probable que ayude a mejorar otros síntomas, como una menor incidencia de enfermedades inflamatorias. Al mantener un bajo consumo de carbohidratos netos, el nivel de insulina del cuerpo se restablece a un nivel menor y mucho más saludable, lo que reduce el estrés metabólico en cada célula del cuerpo de tu mascota.

Cómo cuidar a una mascota con convulsiones

Dado que las convulsiones en perros y gatos son impredecibles y aterradoras, es importante que los dueños de mascotas tengan un protocolo de cuidados preparado. Lo primero que recomienda la Dra. Christine es evitar sujetar o mover al animal durante una convulsión.

“Los dueños nunca deben intentar tocar la cara o la boca de un animal que está teniendo convulsiones. La mejor opción es observar al animal desde una distancia corta y evitar tocarlo hasta que se comporte igual que siempre" explicó la Dra. Christine. “Nunca hay que dejar que los niños toquen a una mascota que haya tenido una convulsión reciente. Algunos animales pueden mostrarse temerosos o agresivos antes o después de una convulsión, lo que supone que las mascotas de las que nunca esperaríamos un ataque pueden suponer un riesgo de mordedura”.

En su lugar, asegúrate de que el área alrededor de tu mascota esté libre de objetos o peligros que puedan causar lesiones accidentales, como juguetes o repisas.

“El objetivo es garantizar que ni los dueños ni las mascotas resulten perjudicados, así que lo mejor para los dueños es asegurarse de que el animal se encuentre en un entorno seguro y tranquilo donde no pueda caerse ni sobreestimularse”, menciona la Dra. Christine.

Es posible que algunas convulsiones requieran atención veterinaria inmediata, por lo que la Dra. Christine aconseja a los dueños de mascotas que también lleven un registro detallado de las convulsiones, como su duración, frecuencia y secuelas, para determinar si es necesario acudir al veterinario lo antes posible.

“Si una mascota tiene una convulsión cuya duración supera los tres o cuatro minutos, tiene más de dos convulsiones en un periodo de 24 horas o si su comportamiento no vuelve a la normalidad entre una y dos horas después de la convulsión, sus dueños deberían envolverla con cuidado en una manta y llevarla al veterinario o centro veterinario de urgencias más cercano para que la atiendan”, explica la Dra. Christine.

Aunque la convulsión no requiera atención inmediata, se recomienda acudir a una consulta no urgente con el veterinario para identificar las causas subyacentes y tratar los síntomas.

Terapias naturales beneficiosas

Existe una gran variedad de sustancias naturales que pueden ayudar a aumentar el umbral convulsivo de tu mascota, así como disminuir el potencial de estos eventos, las cuales incluyen:

  • Quiropráctica y acupuntura
  • Fórmulas herbales (incluyendo extractos de cannabis)
  • Remedios homeopáticos
  • Productos de la medicina tradicional China
  • Terapias nutracéuticas

En casos leves, los tratamientos naturales y un cambio en la alimentación, por lo general, es todo lo que se necesita para controlar este problema. Para los animales con convulsiones de tipo gran mal, se recomienda un protocolo a base de terapias naturales y farmacoterapia. Por suerte, muchos veterinarios expertos en medicina integrativa ofrecen ahora consultas de telemedicina, por lo que puedes trabajar con un profesional para desarrollar un protocolo personalizado, sin importar dónde vivas.

Los dueños de mascotas también deben mantener un registro de las fechas, horas e intensidad de las convulsiones. A menudo existe una relación entre las convulsiones y un momento particular del mes o año. Al identificar un ciclo, es posible desarrollar un plan para controlar los episodios, al utilizar las opciones de tratamiento efectivas y más seguras. Los animales que sufren convulsiones deben realizarse analísis de anticuerpos, en lugar de vacunas y evitar parasiticidas veterinarios a base de isoxazolina contra pulgas y garrapatas.

Si bien las convulsiones pueden ser un problema de salud muy grave y aterrador en las mascotas, la mejor manera de cuidar a tu perro o gato es tener el conocimiento necesario sobre qué esperar y cómo reaccionar, además de consultar a tu veterinario integral para diseñar un protocolo