📝 HISTORIA EN BREVE
- La parálisis laríngea dificulta la respiración en los perros, sobre todo en su vejez, y a menudo se confunde con el envejecimiento. Detectarla a tiempo podría mejorar en gran medida el bienestar y la longevidad de tu perro
- Esta afección se produce cuando los nervios debilitados o paralizados de la laringe (caja de la voz) impiden que se abra de forma correcta, lo que estrecha las vías respiratorias de tu perro y dificulta e incluso hace que el ejercicio, el calor o la excitación sean peligrosos
- Los síntomas comunes incluyen respiración ruidosa, ladridos ásperos o roncos, jadeo intenso en reposo, tos al comer y colapso; muchos dueños no toman en cuenta estos síntomas, y piensan que solo es parte del envejecimiento de su perro
- La polineuropatía laríngea paralítica de inicio geriátrico (GOLPP, por sus siglas en inglés) es una causa importante en perros mayores de razas grandes y también podría afectar la movilidad, la deglución y la función nerviosa más allá de las vías respiratorias. También podría predisponer a tu perro a desarrollar afecciones graves como la neumonía.
- Los casos leves se pueden controlar con cambios en el estilo de vida y terapias naturales como la acupuntura; los más graves podrían requerir cirugía de fijación de la columna vertebral. Muchos perros viven vidas activas y felices cuando esta afección se trata y se controla de manera adecuada
La respiración es uno de los procesos más fundamentales de la vida, y para los perros, al igual que para los humanos, cada respiración debería ser fácil. Sin embargo, en algunos perros, sobre todo aquellos que casi llegan a la tercera edad, respirar podría volverse cada vez más difícil, no debido al envejecimiento normal, sino a una afección que afecta sus vías respiratorias superiores: la parálisis laríngea.
Si tu perro ha comenzado a jadear en exceso, a ladrar de forma ronca, a caminar más despacio o a presentar síntomas de dificultad respiratoria, la parálisis laríngea podría ser el problema subyacente. Aunque la afección podría sonar alarmante, la buena noticia es que es manejable, en especial cuando se diagnostica a tiempo y se trata de manera adecuada.
La función de la laringe
Para comprender cómo afecta la parálisis laríngea a tu perro, primero debes comprender qué función cumple la laringe. Esta estructura suele conocerse como la "caja de la voz", y está en la parte posterior de la garganta del perro y se compone de estructuras cartilaginosas y músculos. Se encarga de tres funciones:1
- Facilita el flujo de aire: cuando tu perro inhala, los músculos de la laringe se contraen para abrir las vías respiratorias, lo que permite que el oxígeno pase por la tráquea (conducto respiratorio) y llegue a los pulmones.
- Protege las vías respiratorias durante la deglución: cuando tu perro traga comida o agua, la laringe se cierra para evitar que algo entre en las vías respiratorias. Se trata de un reflejo fundamental que protege contra atragantamientos y aspiraciones.
- Produce sonidos vocales: el movimiento del aire a través de la laringe también es responsable del ladrido y otras vocalizaciones de tu perro.
Los cartílagos laríngeos de los perros saludables se abren y se cierran sin problemas en respuesta a la respiración o la deglución. Pero si los nervios que controlan la apertura de la laringe están debilitados o paralizados y no funcionan con normalidad, el cartílago permanece un poco cerrado o colapsa hacia adentro. Esto crea una obstrucción física que podría dificultar de forma significativa el flujo de aire y también provocar que se aspiren alimentos o líquidos al tragar.
¿Qué es la parálisis laríngea?
La parálisis laríngea se clasifica como un trastorno del sistema respiratorio superior. Esto significa que los músculos y nervios que se encargan de abrir la laringe ya no funcionan como deberían. Por lo tanto, al inhalar (sobre todo si tu perro está activo, excitado o tiene calor), las vías respiratorias no pueden abrirse por completo, lo que aumenta los ruidos y el esfuerzo respiratorio, y esto provoca una serie de problemas secundarios.
En los perros que padecen esta afección, los cartílagos laríngeos, en particular los cartílagos aritenoides, no se abren en absoluto o lo hacen solo un poco; para tu mascota, es como si respirara a través de un popote. 2 Este estrechamiento de las vías respiratorias produce diferentes síntomas, y algunos parecen leves, mientras que otros son graves. 3
¿Qué provoca la parálisis laríngea en los perros?
La parálisis laríngea podría deberse a varias razones, pero se puede dividir en dos categorías: congénita y adquirida.
Una causa menos común es la parálisis laríngea congénita, la cual es una afección presente al nacer y que a veces se observa en los cachorros. Los nervios responsables de controlar la laringe no se desarrollaron bien o podrían comenzar a degenerar a una edad temprana. Esta afección hereditaria afecta a los perros jóvenes y podría causarles problemas para respirar y tragar. Los síntomas de la parálisis laríngea congénita suelen aparecer durante el primer año de vida, y ciertas razas están predispuestas a ella, incluyendo:4
- Huskies siberianos
- Bull Terriers
- Dálmatas
- Perro pastor de Flandes
- Rottweilers
Si tu cachorro pertenece a alguna de estas razas, presta mucha atención, ya que las mascotas que padecen esta afección presentan respiración ruidosa, poca tolerancia al ejercicio, tos, arcadas, dificultad para tragar al comer o beber y cambios en el ladrido a una edad muy temprana.
El tipo de parálisis laríngea que se observa con mayor frecuencia es la forma adquirida de la afección, que suele aparecer en perros de mediana edad o mayores, sobre todo en las razas grandes. Algunas razas que están predispuestas a esto incluyen:5
- Labrador Retrievers
- Golden Retrievers
- San Bernardos
Una afección neurológica que se conoce como polineuropatía laríngea de inicio geriátrico (GOLPP, por sus siglas en inglés) es la causa principal de esta afección;6 esto ocurre cuando la degeneración nerviosa comienza en los nervios laríngeos recurrentes y progresa poco a poco hasta afectar a otros nervios periféricos del cuerpo.
Por lo tanto, lo que comienza como una dificultad leve para respirar podría a la larga causar debilidad en las extremidades posteriores, afectar la manera de andar o dificultar su forma de tragar debido a una disfunción esofágica. Esto podría causar problemas más graves, como la neumonía. Otros factores que podrían contribuir son:7
- Hipotiroidismo: tener niveles bajos de hormona tiroidea podría contribuir a una mala función nerviosa.
- Traumatismos: las lesiones en el cuello o el pecho, ya sean por accidentes o complicaciones quirúrgicas, podrían afectar el nervio laríngeo recurrente.
- Tumores o masas: los crecimientos en la garganta, el cuello o la parte superior del pecho podrían presionar los nervios, lo que interrumpe su función normal.
- Enfermedades inflamatorias o autoinmunes: aunque no son frecuentes, algunas afecciones sistémicas podrían causar inflamación y daño nervioso.
Sin embargo, existen algunos casos en los que la causa exacta es idiopática, lo que significa que se desconoce la causa subyacente. 8
Cómo reconocer los síntomas
Uno de los retos a la hora de diagnosticar la parálisis laríngea es que los primeros síntomas suelen ser sutiles y a menudo se confunden con el envejecimiento normal. Sin embargo, saber en qué fijarse puede ayudarte a identificar la afección antes de que se agrave. Los síntomas comunes incluyen:9,10
- Respiración ruidosa, que se nota sobre todo durante la inhalación
- Cambios en el ladrido (podrían sonar roncos, ásperos o más débiles de lo habitual)
- Jadeo intenso o fuerte, incluso en reposo o en ambientes frescos
- Calentarse en exceso en los climas cálidos
- Tos o náuseas al comer o beber
- Menor energía o renuencia a caminar, correr o jugar
- Ansiedad o inquietud, sobre todo cuando la respiración se vuelve más dificultosa
- En casos graves, podrían aparecer encías azuladas (cianosis), lo que indica que no se oxigena lo suficiente; también podrían producirse colapsos o desmayos, sobre todo después de un esfuerzo físico o en climas cálidos
Estos síntomas tienden a empeorar en condiciones cálidas y húmedas o cuando tu perro se excita o realiza actividad física.
¿Cómo se diagnostica la parálisis laríngea?
Si sospechas que tu perro padece parálisis laríngea, llévalo de inmediato a un veterinario integrativo para que lo evalúe de forma adecuada. El diagnóstico por lo general implica varios pasos:11
- Historial médico y examen físico: tu veterinario te preguntará sobre los síntomas de tu perro, como cambios en la respiración, ladridos, hábitos de ejercicio y comportamiento al alimentarse. Un examen físico ayudará a evaluar el estado de salud general e identificar cualquier síntoma de dificultad respiratoria o afectación neurológica.
- Análisis de sangre y hormonales: estos ayudarán a detectar hipotiroidismo u otras afecciones sistémicas que podrían afectar la función nerviosa.
- Exámenes de imagen: se pueden utilizar radiografías de tórax y garganta, resonancias magnéticas o tomografías computarizadas para descartar masas, neumonía o anomalías de la columna vertebral.
- Laringoscopia: esta es la prueba diagnóstica definitiva para la parálisis laríngea. Este procedimiento, que se realiza bajo sedación leve, consiste en introducir un endoscopio en la garganta para evaluar de manera visual si los cartílagos laríngeos se abren de forma correcta cuando el perro inhala. Un neurólogo o un especialista suele realizar esta prueba.
En los perros con parálisis laríngea, uno o ambos lados de la laringe permanecerán casi cerrados o no se moverán en absoluto.
Opciones de tratamiento
El mejor tratamiento para la parálisis laríngea depende de la gravedad de los síntomas de tu perro, su estado de salud general y la presencia de cualquier afección subyacente. En los perros con síntomas leves o en fase inicial, estos ajustes en el estilo de vida ayudarán a que se sientan cómodos y evitarán que la afección empeore:
- Evitar el calor y la humedad
- Limitar el ejercicio
- Utilizar un arnés en lugar de un collar para eliminar la presión en el cuello
- Mantener un peso saludable
- Administrar medicamentos ansiolíticos o antiinflamatorios durante periodos de estrés o malestar
- Tratamientos de acupuntura
- Terapia con hierbas
En el caso de que tu perro presente dificultades respiratorias más graves o que ya no responda a las medidas conservadoras, tu veterinario podría recomendarle una intervención quirúrgica. La cirugía más común se denomina lateralización unilateral del aritenoides o cirugía de "ligadura", en la que se abre de forma permanente un lado de la laringe y se sutura en su lugar, lo que crea una vía aérea más amplia, para que tu perro pueda respirar con mayor libertad. 12
Sin embargo, este procedimiento podría causar neumonía por aspiración, que es una afección en la que se inhala de forma accidental comida o agua hacia los pulmones debido a la incapacidad de cerrar por completo las vías respiratorias durante la deglución. Por lo tanto, los perros que se someten a esta cirugía deben monitorearse de cerca y seguir pautas de cuidados específicas después de la operación. 13,14
La vida con un perro diagnosticado con parálisis laríngea
Aunque la parálisis laríngea es una afección de por vida, muchos perros llegan a vivir vidas plenas y felices con los cuidados y la supervisión adecuados. El pronóstico a largo plazo para los perros con parálisis laríngea suele ser bueno, sobre todo cuando se diagnostica a tiempo y se trata de manera adecuada. 15
Si bien esta afección podría afectar el bienestar y la calidad de vida de tu perro, recuerda que una mayor concienciación, detectarla a tiempo e intervenir de manera adecuada ayudarán a que tu perro viva bien a pesar del diagnóstico.
Tomar medidas informadas y compasivas harán una gran diferencia, lo que ayudará a tu perro a respirar mejor, a mantenerse activo durante más tiempo y a disfrutar de más años a tu lado.