📝HISTORIA EN BREVE

  • A algunas personas les encanta que su mascota las “bese”, mientras que a otras no
  • La saliva de perros y gatos contiene muchas bacterias ajenas al cuerpo humano y, por lo general, la piel humana proporciona una barrera eficaz contra los posibles patógenos
  • Sin embargo, es importante tener en cuenta que las bacterias de la saliva de tu mascota pueden representar una amenaza si tienes llagas abiertas en la piel
  • También es posible que tú infectes a tu mascota, en especial con bacterias E. coli que podrían ser resistentes a los antibióticos
  • Es importante aplicar medidas de seguridad basadas en el sentido común para proteger tanto a los integrantes humanos de la familia como a los de cuatro patas de las infecciones bacterianas que ponen en peligro la vida

Las opiniones suelen estar divididas por igual cuando se trata de si se debe permitir que los perros y gatos “besen” a sus humanos. A las personas les encanta la idea o la detestan. ¡Pocas se mantienen neutrales al respecto!

Sin embargo, algo en lo que la mayoría de los dueños de mascotas puede estar de acuerdo es que no saben realmente qué contiene la saliva de su mascota o si representa un posible riesgo para la salud. Por fortuna, para quienes disfrutan los besos de perros y gatos, la piel y el sistema inmunológico suelen proporcionar una barrera eficaz contra los posibles patógenos presentes en la saliva de las mascotas.

Sin embargo, si tienes cualquier tipo de lesión que rompa la piel y tu mascota lame la zona, en el peor de los casos las consecuencias pueden ser devastadoras. Un ejemplo: una mujer en Australia tenía una quemadura superficial en el pie izquierdo y su perro la lamió. Terminó con un choque séptico, y la responsable fue la Capnocytophaga canimorsus, un tipo de bacteria que suele encontrarse en la saliva de perros y gatos sanos.¹

La C. canimorsus no es un microbio que el cuerpo humano reconozca, por lo que una vez que entró en el torrente sanguíneo de la mujer le resultó difícil combatirlo. Por fortuna, los antibióticos finalmente eliminaron la infección, pero no antes de que la pobre mujer perdiera la pierna izquierda por debajo de la rodilla, parte del pie derecho y todos los dedos de las manos y los pies.

De nuevo, esta es una situación extrema e increíblemente rara (¡así que no te asustes!), pero es importante recordar que los perros y los gatos no son humanos, y sus cuerpos pueden albergar patógenos ajenos y peligrosos para el cuerpo humano (y viceversa).

Las bacterias de la boca de tu mascota son muy diferentes de las tuyas

Se han identificado entre 400 y 500 cepas de bacterias en la boca humana y, hasta la fecha, los científicos han descubierto alrededor de 400 cepas en perros y 200 en gatos.² Los microbiomas de las personas y sus mascotas son claramente diferentes, por lo que las personas corren el riesgo de contraer una infección cuando un perro o gato deposita saliva sobre ellas. Aunque no lo creas, una sola lamida de tu mascota puede dejar prácticamente millones de bacterias que tu cuerpo no reconoce, y esos microbios tienen capacidad para persistir.

Según el Dr. Floyd Dewhirst, doctor en genética bacteriana:

“Así que, si un perro te lame y alguien tomara un hisopo de algodón cinco horas después y lo frotara sobre ese lugar, recogería más de 50 especies diferentes de bacterias de la boca del perro”.³

Y, por cierto, es un mito que la saliva de las mascotas tenga un efecto antibacteriano en los humanos. La saliva de perros y gatos puede tener algunas propiedades protectoras, pero solo para los miembros de su propia especie.

Infecciones bacterianas que podrías contraer de tu mascota

Un microorganismo común que se encuentra en la boca tanto de perros como de gatos es la pasteurela, que puede causar infecciones en la piel y los ganglios linfáticos. Las Bartonella henselae son bacterias que los gatos adquieren por las picaduras de pulgas. La bartonela también reside en la boca y puede causar una infección conocida como fiebre por arañazo de gato. En teoría, estas bacterias de la saliva de tu mascota pueden infectarte.

Sin embargo, la mayoría de estas infecciones en humanos son consecuencia de mordeduras o arañazos. Hay muy pocos datos que señalen un problema de transmisión a través de los besos de las mascotas. Las bacterias intestinales que se encuentran comúnmente en perros y gatos (sin importar el tipo de alimento que consuman) incluyen E. coli, salmonela, clostridios y campilobácter.

Estos microbios no causan problemas en las mascotas sanas, pero pueden provocar enfermedades intestinales en los humanos. Las bacterias están presentes en las heces de tu mascota. Si tu perro o gato se lame el trasero, podría llevarse bacterias a la boca, que luego podrían transmitirse a tu piel. Sin embargo, la mayoría de las infecciones humanas causadas por estas bacterias se producen cuando alguien entra en contacto con las heces de una mascota con las manos y después se toca la boca o la cara. Existen pocas pruebas de que los besos de las mascotas sean un medio de transmisión.

Los dueños de perros podrían ser más propensos a transmitir esta bacteria a sus perros que a la inversa

Curiosamente, los humanos portan más cepas de la bacteria E. coli resistentes a los medicamentos que sus perros, según un estudio de 2009 que examinó cómo pueden transmitirse las enfermedades entre los dueños y sus perros.⁴ Los resultados del estudio mostraron que, en el 10 % de las parejas de perros y humanos, los dueños y sus perros compartían las mismas cepas de E. coli, las cuales presentaban una mayor resistencia a los antibióticos de la esperada.

Los dueños tenían más cepas resistentes a múltiples medicamentos que sus perros, lo que indica que las personas son más propensas a transmitir E. coli resistente a múltiples medicamentos a sus perros que a la inversa. Las conductas que fortalecen el vínculo entre las personas y sus perros no parecían influir en la transmisión de bacterias. Sin embargo, se observó una asociación entre la E. coli resistente a los antibióticos y los dueños de mascotas que no se lavaban las manos después de tocar a sus perros o antes de preparar las comidas.

Infecciones parasitarias que podrías contraer de tu mascota

Las personas podrían ser más propensas a transmitir ciertos tipos de bacterias a las mascotas, pero las mascotas son más propensas a transmitir ciertos parásitos a las personas, porque tu perro o gato es un huésped natural de una variedad de parásitos diferentes. Si llegaras a infectarte, podrías contraer diversas enfermedades, desde problemas de la piel hasta enfermedades cerebrales.

Y aunque estos parásitos podrían no enfermar a tu mascota, los huevos que se eliminan en las heces de perros o gatos pueden causar infecciones en humanos. Al igual que en el caso de las bacterias, la principal vía de transmisión es la fecal-oral. Sin embargo, salvo un par de excepciones, este tipo de infección es improbable. Los huevos de los parásitos necesitan madurar en las heces o en otro entorno contaminado para volverse infecciosos.

Tu perro tendría que lamerte la cara después de haber tocado con la boca heces que tuvieran entre uno y 21 días de antigüedad (según el parásito). Como la mayoría de los gatos no come heces, es aún menos probable que transmitan una infección parasitaria a sus dueños. Las excepciones a este escenario son la giardia y el criptosporidio, que son infecciosos de inmediato cuando están presentes en las heces de las mascotas.

5 consejos de sentido común para que tú y tu mascota se mantengan saludables

1. Rechaza los tratamientos innecesarios con antibióticos — Actúa con extrema precaución si te recetan antibióticos a ti o a tu mascota por cualquier motivo, a menos que se haya realizado un cultivo y una prueba de sensibilidad que demuestren que es la elección correcta. Si tu veterinario no ha identificado qué antibiótico será el más eficaz para tratar la infección, está adivinando, lo cual es una mala idea.

El uso frecuente y a menudo innecesario de estos medicamentos está causando resistencia a los antibióticos en un número cada vez mayor de cepas bacterianas. Cuando los antibióticos dejan de ser eficaces contra las infecciones bacterianas graves, las consecuencias ponen en peligro la vida.

2. Considera darle un probiótico a tu mascota — Un suplemento probiótico de alta calidad recolonizará el tracto digestivo de tu mascota con bacterias saludables, fortalecerá su sistema inmunológico y mejorará su salud general. Esto es especialmente importante si tu perro o gato ha recibido tratamiento con antibióticos.

3. Cubre los cortes abiertos, las llagas y las abrasiones de tu piel — El verdadero peligro de la saliva de las mascotas se presenta en las personas que permiten que su perro o gato lama una zona de piel lesionada que podría permitir la entrada de bacterias al torrente sanguíneo. Así que, si tienes cualquier tipo de lesión en la piel, por pequeña que sea, mantenla cubierta cuando estés cerca de tu mascota o no permitas que te lama hasta que la herida haya sanado por completo.

4. Mantén una buena higiene — En especial si tienes el sistema inmunológico debilitado, la mejor manera de asegurarte de que tú y tu mascota no intercambien gérmenes es lavarte las manos antes y después de tocar a tu perro, así como antes de tocar alimentos. Lavarte las manos de forma regular y minuciosa es una de las claves para evitar enfermedades, sin importar la situación. Si tu mascota te da besos, lávate la cara (o la zona que haya lamido) después de cada sesión de besos.

Cepilla y baña a tu perro con regularidad. Es más agradable estar cerca de un perro limpio, pero también reducirás la suciedad, los alérgenos y las bacterias que introduce en casa con el cuerpo y, en especial, con las patas.

5. Tómate las mordeduras en serio — Aunque las bacterias de los besos de las mascotas no suelen ser motivo de preocupación, las mordeduras definitivamente sí lo son. Es necesario tratarlas de inmediato, tanto si la mordedura es superficial como si es más grave. Limpia la herida de inmediato con agua tibia y jabón, y enjuágala bien.

En el caso de las heridas superficiales, desinféctalas varias veces al día con povidona yodada diluida y cubre la herida con un apósito limpio y seco. Presta atención a los signos de infección, como enrojecimiento e hinchazón. Si la mordedura provoca una herida punzante profunda, busca atención médica de inmediato, ya que podría requerir un tratamiento más intensivo.


🔍Fuentes y Referencias