📝HISTORIA EN BREVE

  • Los perros, al igual que los seres humanos, pueden desarrollar muchos tipos diferentes de afecciones cutáneas
  • Cinco de los trastornos cutáneos más comunes en los perros incluyen la dermatitis atópica, la dermatitis húmeda aguda, la pérdida de pelo, la piel descamada (pelaje opaco o sec) y la sarna
  • Si tu perro tiene un problema de piel, es importante identificar de qué se trata y qué lo causa para poder tratarlo con éxito
  • El tratamiento de la dermatitis húmeda aguda implica limpiar y proteger la herida y resolver la causa de fondo para evitar que vuelva a aparecer
  • Existen dos tipos de sarna, la demodécica y la sarcóptica. Esta última es muy contagiosa para otros animales y las personas

Al igual que nosotros, nuestros compañeros caninos son propensos a diversas afecciones cutáneas, y realmente no es de extrañar, ya que, aunque no lo creas, la piel es uno de los sistemas orgánicos más grandes y extensos del cuerpo. Otra cosa que tenemos en común es que los trastornos cutáneos pueden abarcar desde los inofensivos hasta los extraños e inusuales, pasando por los que son tan graves que pueden resultar mortales.

Cinco de los trastornos cutáneos más comunes en los perros incluyen la dermatitis atópica, la dermatitis húmeda aguda, la pérdida de pelo, la piel descamada (pelaje opaco o seco) y la sarna.

Picazón en la piel (dermatitis atópica)

Si tu perro sufre de picazón en la piel, ya sea por temporadas o durante todo el año, no es el único. La dermatitis atópica (el nombre técnico de la picazón en la piel que posiblemente tenga su origen en una predisposición genética) es un problema cada vez más frecuente en las mascotas de hoy en día, en especial en los perros.

Un perro con mucha picazón en la piel puede desarrollar lesiones, sobre todo si se rasca mucho. La dermatitis atópica suele deberse a una hipersensibilidad a los alimentos o a los alérgenos ambientales, incluidos el polen, el moho, los ácaros del polvo y los antígenos de insectos. Muchos veterinarios integrativos consideran que la hipersensibilidad a sustancias químicas también puede influir en esta afección.

Es importante intentar descubrir la causa subyacente de la dermatitis atópica de tu mascota, ya sea alimentaria o ambiental. Muchos veterinarios integrativos observan una enorme mejoría de los síntomas al eliminar las fuentes de cereales proinflamatorias y genéticamente modificadas, los conservantes innecesarios, las vitaminas sintéticas y las técnicas de procesamiento tóxicas, además de añadir grasas esenciales omega-3 a la alimentación.

Dermatitis húmeda aguda

Una lesión de dermatitis húmeda aguda en tu perro es una zona de piel en carne viva y dolorosa que suele tener un color rojo intenso y cuyo pelo a menudo se ha desprendido por los lamidos, el roce o las mordidas. La superficie de la lesión y la zona que la rodea suelen tener costras y mal olor. El término médico para estas lesiones es dermatitis piotraumática o pioderma superficial. Sin embargo, “punto caliente” es un término mucho más descriptivo para la piel inflamada e infectada de tu mascota.

Prácticamente cualquier cosa que haga que tu perro se rasque, lama o muerda una zona de piel hasta que se irrite e inflame prepara el terreno para una lesión de dermatitis húmeda aguda. Estas llagas también se forman cuando las bacterias presentes de forma natural en la piel proliferan en exceso. Cuando una infección surge de las propias bacterias de un perro, casi siempre existe una causa de fondo. La dermatitis húmeda aguda suele aparecer en perros con sistemas inmunitarios desequilibrados.

Una vez que la piel está roja y en carne viva, queda expuesta a una infección, lo que crea un círculo vicioso de picazón, rascado y más lesiones cutáneas. Las lesiones de dermatitis húmeda aguda suelen ser muy dolorosas y sensibles al tacto. Cualquier perro puede desarrollar esta afección, pero se observa con mayor frecuencia en perros con pelaje espeso, piel sucia o húmeda, y en perros con alergias e inflamación sistémica, incluidas las alergias a las pulgas.

Tratar con éxito la dermatitis húmeda aguda requiere curar la herida rasurando el pelo que la rodea, desinfectándola, aplicando una solución tópica y protegiéndola para que tu perro no la lesione más. También es fundamental intentar identificar y resolver la causa de fondo para evitar que vuelva a aparecer.

Pérdida de pelo

Algunos perros carecen de pelo por naturaleza, como el crestado chino, el xolo (perro sin pelo mexicano) y el terrier americano sin pelo. También hay razas con una tendencia hereditaria a presentar calvicie en parches o con un patrón determinado, por lo general en la parte inferior del cuello, el pecho, el lomo, los muslos, entre los ojos y las orejas o en la parte externa de las orejas. Estas razas incluyen el Chihuahua, el dachshund, el dóberman pinscher, el galgo italiano y el whippet.

También hay perros cuyo pelaje comienza a perder densidad o a caerse como resultado de una afección subyacente, como picazón en la piel, úlceras por presión, una reacción a un medicamento o una vacuna, hipotiroidismo, alopecia X (un trastorno endocrino), enfermedad de Cushing y enfermedad suprarrenal atípica (hiperadrenocorticismo), o enfermedad de Addison (hipoadrenocorticismo).

En definitiva, si el pelaje de tu perro comienza a perder densidad o a caerse, o no vuelve a crecer después de cortarlo, es importante que programes una cita con tu veterinario lo antes posible.

Piel descamada y pelaje opaco y seco

Por lo general, la piel descamada y el pelaje seco de un perro se deben a uno o más factores, entre ellos un cuidado insuficiente del pelaje, baños poco frecuentes o, en raras ocasiones, baños excesivos, una deficiencia alimentaria o un trastorno médico subyacente. Si no cuidas con regularidad el pelaje de tu mascota, la piel muerta descamada tiende a acumularse. Esto es especialmente problemático en los perros con doble capa de pelo, porque la capa interna, espesa y larga, puede acumular y ocultar mucha piel muerta.

Bañarlo demasiado o muy poco puede provocar una descamación excesiva de la piel. Una buena regla general es bañar a tu perro “con la frecuencia que lo necesite”. Algunos perros rara vez necesitan un baño, mientras que otros con piel y pelo grasosos o con descamación deben bañarse al menos una vez por semana. El estado de su piel y pelaje debe determinar la frecuencia de los baños.

Elige un champú suave y orgánico diseñado específicamente para mascotas. También puedes aplicar después un acondicionador totalmente natural y específico para su especie, para hidratar y acondicionar la piel y el pelaje de tu perro.

La falta de suficientes ácidos grasos omega-3 en la alimentación también es una causa común de descamación excesiva de la piel. Los perros necesitan abundantes omega-3 para estar sanos por dentro y por fuera. Tanto si le das una alimentación comercial como casera, es posible que necesites añadir un suplemento de ácidos grasos esenciales. El aceite de kril es una opción popular, pero también se observa una buena mejoría de la descamación en el pelaje cuando se añade aceite de coco como suplemento.

Otra razón de la descamación excesiva en los perros es un problema médico subyacente, como las afecciones metabólicas que reducen la velocidad de renovación de la piel. Las afecciones tiroideas son una causa común de descamación de la piel, incluido el hipotiroidismo en los perros. Las infecciones cutáneas son otra causa médica muy común de descamación. Las infecciones bacterianas, las infecciones por hongos como la tiña y las infecciones parasitarias de la piel pueden aumentar la descamación cutánea.

Si tu compañero canino tiene piel descamada o un pelaje opaco y seco, colabora con tu veterinario para identificar la causa de fondo, de modo que puedas resolver el problema y devolver la salud a la piel y al pelaje de tu mascota.

Sarna

Los perros pueden sentir picazón y rascarse por muchas razones, pero una de las más comunes es la sarna. Si tu amigo peludo tiene una picazón desesperante y la piel inflamada, podría tener uno de los dos tipos de sarna: demodécica o sarcóptica.

La sarna demodécica también se conoce como sarna roja, sarna folicular y sarna del cachorro, porque se observa con mayor frecuencia en perros jóvenes. La causa el ácaro de la especie Demodex canis, que vive dentro de los folículos pilosos, y suele ser el resultado de un sistema inmunitario poco desarrollado o suprimido. Afortunadamente, esta forma de sarna no se considera sumamente contagiosa.

El ácaro Sarcoptes scabiei causa la sarna sarcóptica, también conocida como escabiosis canina. Los ácaros hembra excavan túneles en la piel del perro y van depositando huevos a medida que avanzan. Esto provoca una respuesta inflamatoria considerable. A diferencia del ácaro demodécico, los ácaros sarcópticos pueden vivir varios días fuera del cuerpo de un huésped y hasta tres semanas en un ambiente húmedo y fresco. En un hogar promedio, sobreviven entre dos y seis días fuera de un huésped.

La sarna sarcóptica es muy contagiosa y puede infestar no solo a los perros, sino también a otros animales, incluidos los gatos, y a personas con sistemas inmunitarios completamente normales. Por desgracia, el tratamiento convencional tanto de la sarna sarcóptica como de la demodécica suele implicar sumergir todo el cuerpo de tu perro en un potente pesticida químico que mata los ácaros.

Estos baños por inmersión pueden provocar efectos secundarios perjudiciales, como inquietud, temblores, vómitos y diarrea, pérdida de apetito y disminución de la temperatura corporal. También pueden administrarse otros medicamentos por vía oral o mediante inyección, aplicación tópica o champú. Todos estos tratamientos implican el uso de sustancias químicas que pueden causar efectos secundarios.

Se recomienda consultar a un veterinario integrativo u holístico para explorar todas tus opciones para eliminar los ácaros y aliviar los síntomas. Existen opciones menos cáusticas, según la situación de tu perro.


🔍Fuentes y Referencias