📝 HISTORIA EN BREVE

  • Muchos cambios de conducta en los gatos mayores no se deben solo a la vejez. A menudo son señales de enfermedades subyacentes, por lo que la detección temprana y la atención veterinaria son clave para su bienestar y salud
  • Entre las enfermedades más comunes en los gatos mayores están la artritis, la insuficiencia renal, el hipertiroidismo y la demencia. Estas pueden alterar su comportamiento en formas que los dueños suelen pensar que son solo cambios naturales o de la edad
  • La artritis les dificulta saltar, acicalarse y usar la caja de arena. Por otro lado, la insuficiencia renal y los problemas de tiroides pueden provocar pérdida de peso, sed, inquietud y maullidos intensos en la noche
  • La demencia felina afecta la memoria, los ciclos del sueño y las interacciones, lo que provoca desorientación, ansiedad o maullidos excesivos en muchos gatos. Sin embargo, estos síntomas suelen ignorarse y atribuirse a "cosas de la edad"
  • Pequeños cambios en casa (como rampas, cajas de arena sin bordes altos, luces de noche, fuentes y rutinas), junto con consultas veterinarias regulares pueden mejorar mucho la calidad de vida de un gato mayor

Los gatos son seres misteriosos. Entran en nuestras vidas con calma y elegancia, sin revelar más de lo que ellos quieren. Por siglos, las personas los han admirado por su autonomía, su elegancia y su tenacidad. Pero cuando tu querido compañero entra en la tercera edad, ese misterio se convierte en un rompecabezas.

Quizás tu gato solía correr por toda la casa a medianoche pero ahora duerme casi todo el día. A lo mejor ha empezado a maullar en la oscuridad, a mirar fijo a las paredes o se niega a usar la caja de arena. Tal vez se han vuelto más cariñosos y te siguen de una habitación a otra o están de repente más irritables y se sacuden cuando los tocas con suavidad. Es muy fácil resignarse y pensar que se comporta así solo por la vejez.

Pero nuevas investigaciones veterinarias nos dicen lo contrario. La mayoría de los cambios de conducta en los gatos mayores no son solo consecuencia de la vejez, sino que son síntomas de una enfermedad subyacente. 1

Esto significa que los nuevos hábitos de tu gato podrían ser una señal para pedir ayuda. Entre más rápido actúes, mayores serán las posibilidades de aliviar sus molestias, frenar la enfermedad y brindarles más años felices a tu lado.

Vejez vs. Enfermedad: ¿Cuál es la diferencia?

Al igual que las personas, los gatos pasan por cambios naturales a medida que envejecen. Sus cuerpos se vuelven más lentos, sus sentidos se entorpecen y sus órganos pierden eficacia poco a poco. 2

Es posible que un gato sano de 15 años no salte sobre las encimeras como lo hacía a los 5 años y eso es normal. La cuestión es, que la edad por sí sola no explica los cambios drásticos.

La vejez no es una enfermedad. Los veterinarios señalan que distinguir entre la vejez y la enfermedad puede ser complicado. Por ejemplo:3

  • Es normal que quieran tomar más siestas. Si duerme casi todo el día, evita moverse o se esconde en lugares inusuales, podría ser señal de dolor o de insuficiencia renal.
  • Los gatos mayores se acicalan menos. Sin embargo, si dejan de hacerlo o no se acicalan con tanta frecuencia, esto podría ser un indicio de artritis o de problemas dentales.
  • A medida que envejecen, es posible que desarrollen una personalidad más tranquila. Pero cambios repentinos de actitud, confusión o maullidos nocturnos indican que hay algo más.

La clave es esta: los cambios de comportamiento son importantes. En una encuesta, más del 60 % de los dueños de gatos afirmaron observar cambios de comportamiento en sus gatos mayores. La mayoría de estos cambios estaban relacionados con problemas de salud. 4

4 enfermedades que alteran el comportamiento de tu gato mayor

Una de las mayores investigaciones realizadas sobre gatos de edad avanzada demostró que más de la mitad de los gatos mayores de 9 años padecían al menos una enfermedad. 5 Las más comunes fueron:

  1. Osteoartritis (OA): aparición de dolor crónico en las articulaciones o la columna vertebral.
  2. Enfermedad renal crónica (ERC): lo que poco a poco causa insuficiencia renal.
  3. Hipertiroidismo: tener una glándula tiroides hiperactiva.
  4. Síndrome de disfunción cognitiva (SDC): demencia felina.

Estas enfermedades no solo ocasionan síntomas físicos, sino que también alteran cómo los gatos comen, duermen, interactúan e incluso expresan su cariño.

Osteoartritis: El enemigo silencioso de la movilidad

Cuando piensas en la artritis, es posible que pienses en gatos cojeando o con articulaciones rígidas. No obstante, los gatos son expertos en disimular el dolor. En lugar de cojear se adaptan y evitan los movimientos que les causan dolor. Los síntomas de la artritis incluyen:

  • Dificultad al subirse a los muebles o las encimeras.
  • Eligen zonas de descanso más bajas.
  • Problemas con la caja de arena porque le duele entrar en ella.
  • Se acicalan menos, sobre todo en lugares difíciles de alcanzar.
  • Se irritan más al querer tocarlos.

Las investigaciones demuestran que el 90 % de los gatos mayores de 12 años presentan artritis en las radiografías. Sin embargo, solo a algunos se les diagnostica porque los síntomas pasan desapercibidos. 6 Por sorprendente que parezca, es habitual que los gatos con artritis maúllen más, sobre todo por la noche, e incluso que se vuelvan más cariñosos. Podrían aferrarse a ti en busca de apoyo o quejarse cuando el dolor aparece de repente.

La sed e inquietud podrían ser síntomas de una enfermedad renal crónica (ERC)

La ERC es una de las enfermedades más comunes en gatos mayores. Se desarrolla poco a poco y muchas veces pasa desapercibida hasta que los riñones están muy dañados. Los gatos con esta enfermedad con frecuencia:

  • Beben más agua de lo habitual.
  • Orinan más dentro o, en ocasiones, fuera de su caja de arena.
  • Pérdida de peso a pesar de tener buen apetito, aunque la pérdida de apetito también puede ser un síntoma.
  • Inquietud, nerviosismo o maullidos nocturnos.

Una investigación demostró que un aumento en la sed y la micción suelen aparecer meses antes del diagnóstico. Los dueños también informaron que los gatos maullaban más: a veces durante el día, pero sobre todo con fuertes maullidos nocturnos. 7 Estos comportamientos podrían parecer manías, pero en realidad son señales de alerta de estrés renal o hipertensión arterial, una complicación peligrosa de la ERC.

Hipertiroidismo: un cuerpo al límite

El hipertiroidismo es otra enfermedad común en gatos de edad avanzada. Suele diagnosticarse a una edad promedio de entre 12 y 13 años. Una glándula tiroides hiperactiva libera demasiadas hormonas al torrente sanguíneo, lo que acelera el metabolismo. 8 Los gatos que padecen esta enfermedad pueden mostrar ciertos comportamientos, tales como:

  • Mucho apetito junto con pérdida de peso constante.
  • Inquietud, nerviosismo o dificultad para calmarse.
  • Maullar en exceso, sobre todo por la noche.
  • Irritabilidad e incluso agresividad.
  • Una energía hiperactiva que se siente completamente antinatural.

De hecho, los maullidos en la noche son una de las señales más evidentes de los gatos con hipertiroidismo. Aunque la hiperactividad puede hacer que los gatos parezcan muy activos, el hipertiroidismo sin tratar daña el corazón, los riñones y otros órganos y también puede provocar hipertensión, al igual que la ERC.

Síndrome de disfunción cognitiva: cuando el cerebro cambia

El síndrome de disfunción cognitiva felina, a menudo conocida como demencia felina, es quizás la enfermedad más subestimada en gatos de edad avanzada. Estudios demuestran que alrededor del 28 % de los gatos de entre 11 y 14 años y la mitad de los gatos mayores de 15 años muestran síntomas de demencia felina, pero solo a una pequeña parte se le diagnostica. 9,10 Una forma de recordar estos síntomas es con el acrónimo VISHDAAL (por sus iniciales inglés):11

  • Vocalización: maullidos fuertes o sin propósito.
  • Irregularidades en su interacción: apego o rechazo.
  • Sueño alterado: esta despierto por la noche o duerme todo el día.
  • Hacer sus necesidades fuera: empiezan a olvidar sus hábitos con la caja de arena.
  • Desorientación: se pierden en espacios conocidos.
  • Actividades irregulares: caminan con inquietud o deambulan.
  • Ansiedad: luce inquieto o intranquilo.
  • Limitaciones de aprendizaje y memoria: olvida sus rutinas.

De acuerdo con una encuesta, solo el 12 % de los dueños mencionó síntomas de demencia por sí solo, pero el 75 % los reconoció cuando les preguntaron. Esta diferencia muestra la frecuencia con la que la demencia felina se descarta como "cuestión de la vejez".12

El problema con los síntomas simultáneos

Una de las mayores dificultades al cuidar gatos mayores es que muchas enfermedades presentan síntomas similares. Algunos ejemplos son:

  • La insuficiencia renal y el hipertiroidismo provocan pérdida de peso.
  • La artritis y la demencia pueden provocar accidentes al usar la caja de arena.
  • La demencia y la insuficiencia renal pueden provocar maullidos en la noche.

Esta coincidencia es la razón por la que los controles veterinarios (con análisis de sangre, análisis de orina y, en ocasiones, radiografías) son esenciales. Sin análisis, es casi imposible saber qué enfermedad se esconde detrás de ese comportamiento.

Cómo cuidar a tu gato mayor en casa

Cuidar de un gato mayor tampoco implica siempre cambios drásticos. Pequeños ajustes podrían marcar una gran diferencia.

  • Alivio para las articulaciones doloridas: a los gatos con dolor en las articulaciones, las rampas o las escaleras para mascotas les facilitan llegar a sus lugares favoritos sin tener que dar saltos dolorosos. Los gatos se adaptan mejor a una caja de arena de bordes bajos, ya que les permite entrar y salir con comodidad. Además, una cama suave y cálida en un rincón tranquilo les ofrece un lugar seguro donde descansar.
  • Ayudarlo a hidratarse: la hidratación se vuelve más importante con la edad, sobre todo en los gatos propensos a problemas renales. Tener varios bebederos por la casa facilita que los gatos beban más agua y muchos de los gatos prefieren las fuentes porque disfrutan del agua corriendo. Agregar agua a los alimentos en lata o frescos es otra forma sencilla de aumentar el consumo de líquidos. En la actualidad, se recomienda que los gatos mayores "beban" su comida como si fuera sopa y la comida seca no se recomienda en absoluto. Si tu gato es quisquilloso con la textura de la comida o es un "adicto a la croqueta", consulta con un veterinario cómo aumentar el contenido de agua en la comida de forma gradual y segura para tu mascota. 13Las investigaciones demuestran que en los gatos que comen croquetas, añadir comida húmeda no mejora mucho la hidratación. Sin embargo, pasar a una alimentación solo húmeda (aunque no se añada agua adicional) mejora mucho la hidratación.
  • Apoyo cognitivo: cuando los gatos muestran señales de confusión o ansiedad, la constancia ayuda. Mantener una rutina para las comidas y la hora del juego puede aliviar el estrés. Mientras que dejar una luz encendida por la noche ayuda a la orientación. Los juguetes interactivos o los juegos tranquilos mantienen la mente activa y los difusores de feromonas pueden crear un ambiente relajante.
  • Bienestar general: los gatos mayores deberían ir al veterinario al menos dos veces al año. Llevar un registro en casa de los cambios en el apetito, la ingesta de agua, los hábitos del arenero o el comportamiento es una forma sencilla de recopilar información valiosa que puedes compartir con el veterinario y que garantiza la detección temprana de cualquier problema.

El lado emocional de vivir con un gato mayor

Cuidar de un gato mayor puede ser una experiencia agridulce. Por un lado, estos suelen ser los años donde son más cariñosos y de cuando tu gato pasa largos ratos acurrucado a tu lado. Por otro lado, también puede resultar difícil ver cómo pierden habilidades o presentan dificultades.

Pero recuerda que muchos de estos cambios se pueden controlar y tratar con éxito. Puede que tu gato ya no sea el gatito enérgico que solía ser, pero su vínculo es más fuerte que nunca. Para tu gato tú eres consuelo, seguridad y amor. Y eso es lo más importante.