📝HISTORIA EN BREVE

  • La extrusión es el método de fabricación utilizado para elaborar el 95 % del alimento seco para mascotas y muchos otros alimentos ultraprocesados del mercado
  • La extrusión altera la estructura molecular de los ingredientes, especialmente de las proteínas, mediante un proceso llamado desnaturalización de proteínas. Este proceso provoca pérdida de vitaminas, especialmente de las vitaminas A, E y las vitaminas del grupo B; también da lugar a la gelatinización del almidón y a la inactivación de factores nutricionalmente activos
  • El procesamiento de las croquetas crea reacciones tóxicas, incluyendo productos finales de glicación avanzada y aminas heterocíclicas
  • Reducir la cantidad de alimentos ultraprocesados que consume toda tu familia y aumentar la cantidad de alimentos mínimamente procesados o frescos es un paso hacia la salud
  • Los alimentos frescos nutricionalmente equilibrados son ideales para las mascotas; sin embargo, si no puedes evitar alimentar a tu perro o gato con alimentos ultraprocesados, toma medidas para incluir tantos alimentos frescos como sea posible

Alrededor del 95 % del alimento seco para mascotas se fabrica mediante el proceso de extrusión, el cual convierte las mezclas de ingredientes en croquetas. También causa daños significativos a esos ingredientes.

Así es como funciona generalmente el proceso: se mezclan lotes de ingredientes para alimentos de perros o gatos, se someten a cizallamiento y se calientan a alta presión, se fuerzan a pasar por un tornillo en forma de espiral (ya sea de un solo tornillo o de doble tornillo) y luego a través de la matriz de la máquina extrusora. El resultado se denomina extruido, un producto con forma de cinta que posteriormente se corta con cuchilla y se seca.

El proceso de extrusión implica temperaturas extremadamente altas. Las investigaciones muestran que secar alimento para mascotas a temperaturas entre 160 °C (320 °F) y 180 °C (356 °F) puede reducir significativamente su valor nutricional.¹

En croquetas de tamaño pequeño (4 mm o aproximadamente 0,16 pulgadas), una temperatura de secado de 200 °C (392 °F) redujo las concentraciones de los aminoácidos prolina, lisina total y lisina reactiva.

También disminuyó notablemente las concentraciones de los ácidos grasos esenciales linolénico (omega-3) y linoleico (omega-6), y aumentó la concentración de ácido oleico (omega-9 monoinsaturado). El aumento del ácido oleico puede indicar oxidación lipídica de las croquetas más pequeñas durante el proceso de secado.

La oxidación lipídica puede crear sabores y aromas desagradables, así como compuestos rancios y tóxicos. Esta es la principal razón por la que el formulador de alimentos Steve Brown recomienda que las grasas se añadan al alimento para mascotas en el momento de servirlo y no antes del procesamiento.

La alta temperatura utilizada en la extrusión y el corto período de procesamiento (menos de cinco minutos) generan alteraciones químicas y físicas continuas en la mezcla de ingredientes. Estos cambios incluyen pérdida de vitaminas, desnaturalización de proteínas (es decir, cambios en la estructura molecular de las proteínas), gelatinización del almidón e inactivación de factores nutricionalmente activos.

Pérdida de vitaminas

Según un informe de 2008 del Grupo de Nutrición Animal de la Universidad de Wageningen, en los Países Bajos, el proceso de extrusión destruye principalmente la vitamina A, la vitamina E y las vitaminas del grupo B de las mezclas de ingredientes de alimentos secos.² No había datos disponibles sobre las vitaminas D o K para el informe.

El porcentaje de pérdida de vitaminas durante la extrusión varía ampliamente, desde una pérdida mínima del 4 % de tiamina hasta una pérdida máxima del 65 % de vitamina A. Es importante señalar que las vitaminas del grupo B son solubles en agua, lo que significa que el organismo de tu mascota no puede almacenarlas: deben aportarse diariamente a través de la alimentación.

Desnaturalización de proteínas

Las fuentes de proteínas utilizadas en las fórmulas de alimentos secos para mascotas suelen ser una combinación de origen animal y vegetal. Las proteínas vegetales menos costosas no contienen aminoácidos suficientes para las necesidades nutricionales de los perros y gatos carnívoros, por lo que debe haber algún tipo de proteína animal en cualquier alimento procesado para mascotas etiquetado como “completo y equilibrado” según las normas de la AAFCO. A los aminoácidos no les va bien durante la extrusión. Un estudio citado en el informe del Grupo de Nutrición Animal:

“… observó una gran sobreestimación del contenido de lisina disponible, de modo que el patrón de aminoácidos en relación con la lisina en estas dietas puede no ser óptimo para favorecer la salud. Además de la lisina, otros aminoácidos como la arginina, el triptófano, la cisteína y la histidina también pueden verse afectados por el proceso de extrusión.
De particular importancia pueden ser los aminoácidos azufrados (cisteína y metionina), que a menudo son limitantes en las dietas para gatos, ya que estos aminoácidos son susceptibles a la oxidación”.

Con respecto a la desnaturalización de proteínas, según el informe:

La desnaturalización leve de las proteínas puede hacerlas más susceptibles a las enzimas digestivas y, por lo tanto, mejorar la digestibilidad de estas proteínas (Hendriks y Sritharan, 2002).”

La desnaturalización tiene lugar durante el proceso de extrusión y, en el caso de las proteínas animales, a menudo ocurre antes, ya que se calientan después de la molienda hasta alcanzar una temperatura objetivo antes de añadirse a la mezcla de ingredientes.

La desnaturalización modifica la estructura de las proteínas. En el caso de las proteínas de origen vegetal, como la soja y el maíz, la desnaturalización hace que estos alimentos biológicamente inapropiados sean más fáciles de digerir para las mascotas. Sin embargo, la desnaturalización solo resulta beneficiosa para las proteínas de origen cárnico si las fuentes de proteína son de calidad inferior, como ocurre en la gran mayoría de las dietas populares de alimento seco para perros y gatos elaboradas con los restos indigeribles de la industria cárnica.

Los subproductos cárnicos procesados son una fuente común de proteínas en los alimentos secos para mascotas y, en efecto, son difíciles de digerir y asimilar para perros y gatos.

La desnaturalización ocurre incluso con carne animal de alta calidad

Desafortunadamente, también se produce la desnaturalización de cortes enteros de carne magra de alta calidad utilizados en alimentos secos para mascotas de calidad superior. La desnaturalización de proteínas biológicamente apropiadas tiene el efecto opuesto al que se consigue con las proteínas a base de cereales y la carne animal de baja calidad. La desnaturalización hace que estas proteínas, antes saludables, sean más difíciles de digerir y asimilar para tu perro o gato.

En un estudio publicado en 2017, investigadores de la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida se propusieron determinar si añadir carne fresca de pollo a un alimento procesado para perros elaborado con proteína hidrolizada de salmón y harina de aves aumentaba la digestibilidad de las proteínas.³ Como era de esperar, la carne de pollo no aumentó la digestibilidad porque, según los investigadores, “la extrusión parecía anular la mayor digestibilidad” del pollo.

Los investigadores plantearon que “el calor durante la extrusión puede ser el culpable de reducir el valor nutricional del pollo crudo”. Observaron que la digestibilidad de aminoácidos individuales, especialmente del ácido aspártico y la cisteína, conocidos por ser sensibles al calor, “reveló una reducción desproporcionada cuando se analizaron en el alimento extruido en comparación con cuando se analizaron por separado”.

De nuevo, esto no resulta sorprendente. Los alimentos crudos contienen todos sus nutrientes originales: los nutrientes se pierden durante cualquier tipo de cocción, y especialmente durante la cocción a temperaturas altas y prolongadas, además de la extrusión, utilizada para fabricar alimentos procesados para mascotas.

El cambio en la estructura de las proteínas saludables que se produce durante la exposición a altas temperaturas es un desencadenante de alergias alimentarias. Las investigaciones muestran que el sistema inmunitario puede no reconocer la estructura proteica alterada y tratarla como un invasor extraño. Además, la profunda pérdida de aminoácidos durante el procesamiento a altas temperaturas plantea la cuestión de si la extrusión ha desempeñado algún papel en la crisis de DCM relacionada con la nutrición.

Gelatinización del almidón

Es importante comprender que todos los alimentos secos para mascotas, incluidas las croquetas sin cereales, contienen almidón, porque el almidón es esencial para la formación del producto final. Cuando los ingredientes crudos se exponen al calor y a la humedad durante la extrusión, el almidón de la mezcla se gelatiniza (se derrite). Esto ayuda a unir la croqueta y también provoca la expansión del producto después de que pasa a través de la matriz.

Un contenido elevado de almidón, del 30 % al 40 % de la mezcla de ingredientes, disminuye la densidad y, por tanto, el peso del producto final, lo que supone un beneficio para el fabricante. Los alimentos secos para gatos y cachorros contienen normalmente alrededor de un 30 % de almidón, y aproximadamente un 40 % es el promedio en los alimentos para perros.

Sin embargo, algunas fórmulas de alimentos secos para mascotas pueden contener el doble de esa cantidad, derivada principalmente de granos de cereales que, como todos los granos, son biológicamente inapropiados para perros y gatos. Curiosamente, el proceso de extrusión sí reduce la inadecuación biológica del contenido de cereales en las fórmulas de alimentos secos para mascotas. Según el informe del Grupo de Nutrición Animal:

“Uno de los desafíos al utilizar cereales en dietas caninas es la presencia de factores antinutricionales perjudiciales para los perros. Los estudios sobre NAF [factores nutricionalmente activos] en dietas caninas muestran que la cocción por extrusión inactiva la actividad de los NAF, especialmente la de aquellos con estructura proteica (Purushotham et al., 2007)”.

Otro dato relacionado con el almidón mencionado en el informe es que las condiciones de extrusión y el tipo de almidón utilizado pueden afectar la respuesta de la glucosa y de la insulina en los perros después de una comida de alimento seco. El arroz extruido, que muchos padres de mascotas suponen erróneamente que es un almidón más saludable, provoca una respuesta de glucosa e insulina mayor que otros almidones extruidos como la cebada, el maíz, el trigo y el sorgo.

Inactivación de factores nutricionalmente activos

Los ingredientes utilizados en las mezclas de alimentos secos para mascotas, en particular las legumbres de grano, contienen factores nutricionalmente activos (NAF) indeseables que interfieren con la digestión y la absorción de nutrientes.

Un ejemplo de factores nutricionalmente activos son los inhibidores de la tripsina, también llamados inhibidores de proteasas. Estas toxinas se asocian con mayor frecuencia a los productos de soja. Los inhibidores de la tripsina son sustancias químicas que reducen la disponibilidad de tripsina, una enzima crucial para la digestión.

El proceso de extrusión utilizado en la fabricación de alimentos secos para mascotas inactiva los NAF indeseables de la mezcla de ingredientes. También reduce la actividad de toxinas presentes de forma natural, como alérgenos, glicoalcaloides y micotoxinas presentes en los cereales antes de la extrusión.

Sin embargo, el proceso de extrusión no elimina por completo la actividad de estas sustancias tóxicas. Las micotoxinas siguen representando un gran riesgo en los alimentos secos para mascotas incluso después de que se complete el proceso de fabricación y son regularmente una causa de retiradas de alimentos para mascotas.

No se ha evaluado la inactivación de antioxidantes y polifenoles presentes de forma natural en los ingredientes crudos de los alimentos para mascotas, pero los estudios de nutrición humana demuestran que estos y otros compuestos bioactivos beneficiosos se reducen o quedan completamente inactivados durante el procesamiento a altas temperaturas.

Lo fresco es lo mejor

Como puedes imaginar, esto resulta especialmente preocupante para los animales que luchan contra el cáncer, las enfermedades hepáticas y renales, así como contra la infinidad de otros problemas de salud importantes que dieron origen a las dietas de croquetas extruidas “de prescripción” o especializadas. Consumir estas sustancias, mientras al mismo tiempo se intenta recuperarse de un problema médico grave o mejorarlo, puede resultar infructuoso.

Lo anterior es solo una muestra de los problemas asociados con un tipo de alimento ultraprocesado para mascotas. Cuando las croquetas salen de la extrusora, se han destruido suficientes nutrientes como para que los fabricantes tengan que volver a añadirlos (mediante sustitutos sintéticos) para cumplir los requisitos nutricionales mínimos.

También existe la posibilidad de que haya sustancias químicas cancerígenas en las croquetas, además de todo lo perjudicial que se deriva de la reacción de Maillard, incluidos los productos finales de glicación avanzada (AGE, por sus siglas en inglés), que en los seres humanos han demostrado exacerbar la diabetes e interferir con la función renal, y están relacionados con el envejecimiento, la enfermedad de Alzheimer, las enfermedades neurológicas y el cáncer.

Por supuesto, las empresas de alimentos para mascotas que producen croquetas nunca realizarán investigaciones que evalúen los niveles de estos compuestos en sus productos, ya que los resultados serían catastróficos para las ventas. Pero la organización sin fines de lucro CANWI sí lo está haciendo.

La recomendación es alimentar a tu perro o gato con la dieta de mayor calidad que puedas permitirte. Los cinco tipos principales de alimentos para mascotas que deben priorizarse son una variedad de dietas de alimentos integrales nutricionalmente equilibradas, sin procesar (vivas) o mínimamente procesadas (congeladas, secadas al aire o liofilizadas).

Esto se debe a que el objetivo debe ser alimentar a las mascotas con alimentos que realmente les permitan prosperar e imiten su dieta ancestral lo más fielmente posible (sin procesar y con la mayor parte de las calorías provenientes de proteínas y grasas saludables), sin que ello implique arruinarte. Esto es especialmente importante si tu mascota está enferma, no está prosperando, te preocupa especialmente prolongar su vida saludable o buscas intencionadamente favorecer una salud plena y vibrante.

La recomendación esencial es alimentar a tu mascota (y a toda tu familia) con tantos alimentos frescos y sin procesar como puedas permitirte. Si no puedes permitirte proporcionar una dieta completamente fresca, viva, cruda o cocinada suavemente, ofrece en su lugar aperitivos de alimentos frescos. Las investigaciones muestran que proporcionar cualquier cantidad de alimentos saludables a perros y gatos es mejor que no proporcionar ningún alimento saludable.

Otras opciones que puedes considerar: ofrecer, por ejemplo, entre dos y cuatro comidas de alimentos frescos de las 14 que se dan en una semana, o hacer una división 50/50, lo que significa que una comida al día sea un alimento procesado para mascotas y que la otra sea una comida de alimentos frescos. Da pequeños pasos para proporcionar la mejor dieta que puedas permitirte para tu perro o gato, y ten en cuenta que cualquier cantidad de bocaditos y comidas de alimentos frescos específicos para la especie es mejor que ninguna.

Cada bocado de alimento que traga tu mascota es curativo o perjudicial; todos los alimentos afectan al organismo de alguna manera. Cuantos más alimentos mínimamente procesados consuma tu perro o gato, mejor.