📝HISTORIA EN BREVE

  • Las tasas de diabetes en gatos y, sobre todo, en perros aumentan a un ritmo alarmante en Estados Unidos
  • La mayoría de las mascotas desarrollan diabetes relacionada con el estilo de vida a mediana edad o más adelante; entre las causas se encuentran la obesidad, las dietas ricas en carbohidratos, el sedentarismo y la vacunación excesiva
  • Hay ocho síntomas comunes de diabetes que todo dueño de una mascota debería conocer, entre ellos un aumento notable de la sed, la micción y el apetito
  • Es importante ayudar a prevenir la diabetes en tu mascota al proporcionarle un estilo de vida saludable
  • Una vez que un perro o un gato padece la enfermedad, controlarla puede volverse sumamente difícil y costoso

Durante la última década, la cantidad de perros y gatos con diabetes se ha disparado. Según el informe titulado “State of Pet Health 2016” del Banfield Pet Hospital, de 2006 a 2015, la enfermedad aumentó un impresionante 80 % en perros y un 18 % en gatos.1 Por desgracia, la principal causa de muerte en perros y gatos diabéticos no es la enfermedad en sí, sino la eutanasia.2 Esto se debe a que muchos dueños de mascotas descubren que simplemente no pueden hacer frente a las exigencias de la enfermedad.

La mayoría de los perros y gatos desarrollan diabetes relacionada con el estilo de vida

La diabetes casi siempre se presenta en animales de mediana edad o mayores, tras años de exposición a factores del estilo de vida que pueden reducir la producción de insulina o dificultar que el organismo la utilice de manera eficiente.

La diabetes en los gatos suele deberse a un uso ineficiente de la insulina, pero en los perros suele ser un problema de producción de insulina. Por eso, aunque los perros desarrollan la enfermedad en etapas más avanzadas de la vida, al igual que los gatos y los seres humanos con diabetes tipo 2, en los caninos la enfermedad casi siempre adopta la forma de diabetes tipo 1.

La insulina es una hormona que se produce de forma natural y transporta azúcar, aminoácidos, electrolitos y ácidos grasos al interior de las células del cuerpo. La falta de insulina hace que estas sustancias vitales permanezcan fuera de las células y las priva de nutrientes. Si el cuerpo de tu mascota produce suficiente insulina, pero las células no pueden utilizar de manera adecuada los nutrientes que reciben, el resultado es el mismo: células privadas de nutrientes.

3 causas principales de diabetes en las mascotas

  1. Obesidad y dietas ricas en carbohidratos — La obesidad es, por mucho, la principal razón por la que las mascotas desarrollan diabetes. La mayoría de las mascotas en Estados Unidos consumen una dieta rica en calorías y carbohidratos, aunque los perros y gatos no tienen ninguna necesidad fisiológica de granos como el maíz, el trigo, el arroz, la soya, el mijo o la quinua como fuentes de energía.

    Las croquetas sin granos han hecho que alimentar a las mascotas sea aún más confuso y también contribuyen a las epidemias de obesidad y diabetes que estamos experimentando. Estas dietas tienen una alta densidad calórica y contienen papas, garbanzos, chícharos o tapioca de alto índice glucémico, que requieren que el cuerpo libere una cantidad considerable de insulina.

    Todos los carbohidratos (almidón) del alimento de tu mascota, que pueden representar hasta el 80 % del contenido, se descomponen en azúcar. El exceso de azúcar puede provocar diabetes.
  2. Sedentarismo — Otro factor del estilo de vida que contribuye al desarrollo de diabetes en las mascotas, y que suele ir de la mano de una mala alimentación, es la falta de ejercicio. Los miembros peludos de la familia suelen llevar una vida tan sedentaria como la de sus humanos. Aunque se mueven, están lejos de realizar suficiente actividad física para cuidar su salud.
  3. Vacunación excesiva — Cada vez hay más investigaciones que relacionan los trastornos autoinmunes con la diabetes, sobre todo en los perros. Si el sistema inmunológico de tu mascota ataca su páncreas, puede desarrollar diabetes. Los perros, en particular, son propensos a que el sistema inmunológico ataque el páncreas o, más específicamente, las células del páncreas que secretan insulina. Esta situación apunta a un componente autoinmune en el desarrollo de la diabetes en los caninos.

    Las enfermedades inmunomediadas o autoinmunes se deben a una estimulación excesiva del sistema inmunológico. Una de las principales formas en que el sistema inmunológico de tu mascota puede estimularse en exceso es mediante la administración repetida de vacunas anuales contra enfermedades frente a las cuales ya está inmunizada.

8 síntomas de diabetes

Los síntomas de la diabetes pueden desarrollarse de manera muy gradual e incluyen los siguientes:

  1. Aumento de la micción y la sed — Lo primero que suele ocurrir es que los niveles de azúcar en la sangre de tu mascota aumentan tanto que parte de ese azúcar pasa a la orina, lo que incrementa la cantidad de orina que produce. Podrías notar que tu perro o gato orina con más frecuencia o tiene accidentes en casa.

    El aumento de la micción provoca un aumento de la sed, por lo que también podrías notar que tu mascota vacía su recipiente de agua con más frecuencia. El aumento de la sed y la micción son signos característicos de la diabetes, así que conviene que estés muy atento a ellos, sobre todo a medida que tu mascota envejece.

    Por desgracia, el aumento de la sed y de la producción de orina también son signos de otros problemas de salud graves; por lo tanto, sin importar la edad o el estado de tu perro o gato, debes programar una cita con tu veterinario si notas estos síntomas.
  2. Aumento del apetito — Otro síntoma que podrías notar es un aumento del apetito. Tu mascota tendrá más hambre porque los aminoácidos necesarios dentro de las células no llegan a ellas o no se utilizan de manera adecuada.
  3. Pérdida de peso — Cuando las células del cuerpo de tu mascota se ven privadas de nutrientes esenciales, el resultado suele ser un aumento del apetito. Sin embargo, como las células no utilizan de manera eficiente la energía de los alimentos, tu mascota puede perder peso aunque consuma más calorías.
  4. Cansancio y falta de energía — Otros síntomas que podrías notar en tu perro o gato son letargo y falta de energía. Cuando las células del cuerpo de tu mascota se ven privadas del azúcar de la sangre, a menudo mostrará una falta general de ganas de correr, salir a caminar contigo o jugar.
  5. Problemas de visión — Otro síntoma de diabetes en los animales de compañía es la ceguera, la cual se observa principalmente en los perros, aunque los gatos también pueden perder la vista como consecuencia de las cataratas diabéticas.
  6. Debilidad en las extremidades posteriores — Este síntoma es exclusivo de los gatos con diabetes. Se denomina postura plantígrada. En lugar de caminar elevados sobre las almohadillas de sus patas, como suelen hacerlo los gatos, un gato con postura plantígrada bajará la parte posterior del cuerpo y caminará sobre los tobillos de las patas traseras.

    Es una forma de caminar muy evidente y poco natural para un gato, así que es algo que notarás de inmediato. Por fortuna, este síntoma puede revertirse una vez que la diabetes está bajo control.
  7. Infecciones de las vías urinarias — No es nada raro que los perros y gatos diabéticos contraigan infecciones secundarias de las vías urinarias. Esto sucede porque, cuanto más azúcar haya en la orina, mayor será la probabilidad de que crezcan bacterias en la vejiga de tu mascota.
  8. Insuficiencia renal — La enfermedad renal, en especial en los gatos, también es un síntoma secundario común de la diabetes. A menudo, el primer diagnóstico que recibe un gato diabético es insuficiencia renal crónica o problemas renales agudos. El azúcar que debería permanecer en el torrente sanguíneo de tu mascota, pero que pasa a la orina, es muy perjudicial para los riñones.

Cómo ayudar a tu mascota a evitar la diabetes

  • Ayuda a tu perro o gato a mantenerse delgado al proporcionarle una dieta con porciones controladas, rica en humedad, equilibrada y apropiada para su especie, que consista en una variedad de fuentes de proteína sin adulterar, grasas saludables, vegetales bajos en almidón y frutas con moderación, así como suplementos nutricionales específicos según sea necesario.
  • Tu mascota necesita ejercicio regular que acelere los latidos de su corazón, tonifique sus músculos y queme calorías. Si tu perro o gato pasa todo el día acostado en casa mientras estás en el trabajo, su frecuencia cardíaca no se eleva con la frecuencia ni la constancia suficientes para quemar calorías y lograr un buen acondicionamiento cardiovascular.

    Se recomienda que tu mascota realice al menos 20 minutos de ejercicio aeróbico al día. En el caso de los gatos, una forma de fomentar la actividad física es sustituir los tazones de comida por comederos diseñados para simular la caza dentro de casa. Estos estimulan el movimiento y también ayudan a controlar la cantidad de calorías que consumen.
  • Como mencioné antes, las enfermedades autoinmunes pueden ser el resultado de una estimulación excesiva del sistema inmunológico. Una de las principales formas en que se estimula en exceso el sistema inmunológico de tu mascota es mediante la administración repetida de vacunas anuales contra enfermedades frente a las cuales ya está inmunizada.

    Si tu mascota completó a tiempo su esquema de vacunación cuando era cachorro o gatito, es muy probable que conserve la inmunidad contra esas enfermedades durante toda su vida. Cada vez que una mascota ya inmunizada recibe otra serie de vacunas, aumenta el riesgo de estimular en exceso su sistema inmunológico.

    Te recomiendo buscar un veterinario integrativo que realice pruebas de títulos de anticuerpos para medir la respuesta de anticuerpos de cada animal a las vacunas anteriores. Los resultados de los títulos te indicarán si es necesario volver a vacunar.

La prevención siempre es la mejor cura

El tratamiento de la diabetes en una mascota de la familia es complejo y requiere mucho tiempo en la gran mayoría de los casos. Implica controlar con regularidad los niveles de glucosa en sangre, hacer ajustes continuos en la alimentación, administrar insulina mediante inyecciones o medicamentos orales que regulan la glucosa, y vigilar de manera constante y cuidadosa a tu mascota enferma.

Las visitas frecuentes al veterinario se convierten en parte de la vida cotidiana, mientras que los costos de las revisiones, las pruebas, los procedimientos médicos y la terapia con insulina se acumulan rápidamente. Por desgracia, esta es la razón por la que la eutanasia es la principal causa de muerte en perros y gatos con esta enfermedad. Sobra decir que las repercusiones en la salud y la calidad de vida de tu mascota también pueden ser devastadoras. Vale mucho la pena tomar medidas para eliminar cualquier obstáculo que impida que el miembro de cuatro patas de tu familia disfrute de una buena salud durante toda su vida.

También considera pedirle a tu veterinario que realice una prueba llamada A1CARE como parte del examen de bienestar de rutina de tu mascota. Esta prueba puede detectar diabetes clínica y subclínica o de transición, además de ofrecer un panorama general de la salud metabólica de tu perro o gato.


🔍Fuentes y Referencias