📝HISTORIA EN BREVE

  • Muchos cuidadores de mascotas incluirán a sus compañeros caninos en sus planes de vacaciones este año
  • Es importante recordar que la experiencia de tu perro al viajar lejos de casa, en especial en avión, será muy diferente de la tuya y más estresante
  • Si vas a volar con tu perro, asegúrate de que esté en condiciones físicas para viajar en avión y, de ser posible, llévalo contigo en la cabina
  • Si tu perro necesita viajar en el compartimento de carga, toma todas las precauciones para garantizar que esté lo más seguro y cómodo posible antes, durante y después del vuelo
  • Las temperaturas en la bodega de carga pueden variar 50 grados o más durante un vuelo, por lo que es mejor evitar las condiciones meteorológicas extremas y reservar vuelos sin escalas siempre que sea posible

A pocos meses del inicio de la temporada de festividades, muchos de ustedes están haciendo planes para viajar durante las vacaciones. Y, si tienes un perro, es muy probable que te enfrentes al dilema de incluirlo en tu viaje o dejarlo en casa. Hasta hace no mucho, nadie siquiera consideraba viajar con un perro, pero hoy en día es bastante común.

Sin embargo, hay algo que debes tener en cuenta al planear tu viaje: por muy estrecho que sea el vínculo entre tú y tu compañero peludo, la mayoría de los seres humanos pueden sobrellevar las alteraciones de la rutina mucho mejor que las mascotas. Tu perro se desarrolla mejor en un entorno familiar con una rutina diaria estructurada.

Alejar a tu perro de su hogar y de sus horarios cotidianos durante varios días o semanas puede generar un nivel de ansiedad que ni siquiera tu presencia constante podrá contrarrestar. Eso no significa que de ninguna manera debas llevarlo contigo o que no vaya a pasarla bien, pero sí debes ser consciente de que su experiencia de viaje será, inevitablemente, muy diferente de la tuya.

Los perros y los viajes en avión

Si tus planes de vacaciones incluyen viajar en avión, por desgracia, la dificultad de llevar a tu perro contigo aumenta de manera considerable. Incluso en circunstancias ideales, volar es muy estresante para los perros. Los aeropuertos y los aviones son lugares extraños y, a menudo, aterradores, llenos de personas, imágenes, sonidos y olores desconocidos.

Viajar en avión provoca al menos un poco de ansiedad en la mayoría de los seres humanos, así que es fácil imaginar cuánto más difícil puede ser para un perro que no tiene opción y no sabe qué esperar. Por ejemplo, los pasajeros humanos pueden anticipar los cambios de presión y la sensación de no tener los pies sobre el suelo.

Tu perro no puede hacerlo, por lo que la experiencia resulta estresante tanto a nivel emocional como fisiológico y, por supuesto, el estrés aumenta de manera exponencial en los perros que viajan como “carga” en la parte inferior del avión.

K.C. Theisen, directora de asuntos relacionados con el cuidado de mascotas de la Humane Society de los Estados Unidos, señala que la bodega de carga de un avión no es “una cabina de pasajeros un nivel más abajo”.¹ Las temperaturas varían mucho según la época del año, los lugares de origen y destino del avión y las escalas intermedias.

Un estudio de 2008 de la American Association of Laboratory Animal Science mostró que las temperaturas en la bodega de carga varían 50 grados o más durante la mayoría de los vuelos. En la mitad de los vuelos estudiados, el área de carga alcanzó los 85 grados, una temperatura bastante más alta que la de la cabina de pasajeros. Por otro lado, el 15 % de las veces, la temperatura de la bodega de carga descendió a unos fríos 45 grados.²

7 consejos para viajar en avión de forma segura con tu perro

Volar con un perro conlleva riesgos y factores estresantes inherentes, por lo que, en general, se recomienda dejar a tu compañero canino seguro en casa con un cuidador de confianza, si es posible. A menos que tenga mucha experiencia en viajes aéreos (lo cual es poco probable), en mi opinión, subir a tu perro a un avión, en especial en la bodega de carga, debería ser una opción de último recurso. Dicho esto, si decides llevar a tu mascota en un vuelo, estos consejos pueden ayudarte a mantenerla segura y relativamente cómoda:

1. Asegúrate de que tu perro esté en condiciones de volar. Los animales muy jóvenes, las mascotas de edad avanzada, las mascotas enfermas, las que padecen una afección crónica, los animales gestantes y las razas braquicéfalas se encuentran entre las mascotas para las que, en mi opinión, viajar en avión representa un riesgo inaceptable.

De hecho, muchas aerolíneas comerciales han prohibido que las mascotas de cara achatada viajen en sus aviones debido a los importantes riesgos para la salud que esto implica. Habla con tu veterinario integrativo sobre si tu perro es un buen candidato para viajar en avión. También deberás obtener los certificados de salud que se exijan; por ejemplo, las mascotas que viajan en avión a otro estado deben tener la vacuna antirrábica vigente y un certificado de inspección veterinaria emitido dentro de los 10 días previos al viaje.

2. Lleva a tu perro contigo en la cabina principal de pasajeros, si es posible. Que tu mascota pueda viajar en la cabina de pasajeros dependerá de su tamaño y de la aerolínea que utilices. La mayoría de las aerolíneas, si no todas, solo permiten viajar en la cabina de pasajeros a los perros que caben en una transportadora lo suficientemente pequeña como para colocarla debajo del asiento.

Tener a tu perro a tu lado, en una cabina con temperatura controlada, tiene beneficios evidentes y es, por mucho, la mejor manera de viajar en avión con una mascota. Reserva tus vuelos con la mayor anticipación posible, ya que las aerolíneas solo permiten que un número determinado de mascotas viaje en la cabina de pasajeros.

No podrás sacar a tu perro de la transportadora durante el vuelo, así que asegúrate de que no viaje con el estómago lleno y de que tenga la oportunidad de hacer sus necesidades poco antes de abordar el avión.

3. Evita volar cuando haga mucho calor o frío y reserva vuelos sin escalas siempre que sea posible. Durante los meses más cálidos, reserva vuelos por la mañana o al anochecer para viajar durante las horas más frescas del día. Cuando haga frío, intenta volar durante las horas más cálidas.

Los vuelos sin escalas son mucho más recomendables que los vuelos con conexión, en especial si tu perro viaja en el compartimento de equipaje o en la bodega de carga. Ten en cuenta que los vuelos directos no son lo mismo que los vuelos sin escalas ni que los vuelos con conexión. En un vuelo directo, tú, tu equipaje y tu mascota permanecen a bordo cuando el avión aterriza en uno o más aeropuertos durante el trayecto hacia el destino final. Un vuelo directo no es tan bueno como uno sin escalas, pero es preferible a uno con conexión.

Confirma tu vuelo 24 horas antes de la salida para asegurarte de que no haya habido un cambio de horario u otra modificación del itinerario. Llega temprano al aeropuerto el día del vuelo para tener tiempo suficiente de ejercitar a tu mascota antes de abordar, si es necesario. Si tu mascota viaja en el área de equipaje o de carga, recógela lo antes posible cuando aterrices en tu destino.

4. Asegúrate de que tu perro lleve un collar seguro y una placa de identificación con información actualizada. Lleva también contigo una fotografía de tu mascota para facilitar su identificación en caso de que se pierda.

5. Asegúrate de que tu perro se sienta muy cómodo en su transportadora antes de ir al aeropuerto. Mucho antes del vuelo programado, tu perro debería considerar su transportadora como un lugar seguro. Cómprala con suficiente anticipación y acostúmbralo a pasar tiempo dentro de ella en casa.

6. Si tu mascota va a viajar en el compartimento de equipaje o en la bodega de carga, invierte en una transportadora de buena calidad. Las transportadoras defectuosas o inadecuadas son la causa de la mayoría de los problemas de mascotas que escapan o se lesionan durante los viajes en avión. Una transportadora adecuada debe estar aprobada por la TSA, tener una construcción segura (por ejemplo, pernos de bloqueo), puertas de metal y no de plástico, varillas metálicas que sujeten la puerta a la transportadora, un mecanismo de cierre fuerte y eficaz, y no tener ruedas.

7. Reduce la ansiedad de tu mascota con remedios naturales. En general, se desaconseja sedar a las mascotas para viajar, salvo en las circunstancias más extremas y solo en consulta con un veterinario. Si tu perro siente tanta ansiedad que necesita tranquilizantes para volar, en realidad no debería pasar por esa experiencia si se puede evitar.

Si es necesario sedar a tu perro para viajar, por lo general, debido a la hiperactividad, debe estar contigo en la cabina para que puedas vigilarlo durante todo el vuelo. Nunca, bajo ninguna circunstancia, debes sedar a una mascota que no pueda ser supervisada. Entre los agentes calmantes naturales que podrían ser beneficiosos se encuentran la ashwagandha, la albahaca sagrada y la rodiola.

Para ayudar a reducir la ansiedad de tu perro durante un viaje, considera administrarle por vía oral esencias florales, como las de Jackson Galaxy Solutions, antes, durante y después del viaje, y rociar su transportadora con mezclas especiales de aceites esenciales aptos para mascotas, como los de la línea Earth Heart. También se puede considerar el acónito homeopático para el miedo extremo, si está justificado.

Si tu perro nunca ha volado, puedes estimar su posible respuesta a los viajes en avión según cómo se comporte al viajar en otros medios de transporte. Si se relaja cómodamente en su transportadora durante los trayectos en automóvil, es probable que tolere los viajes en avión razonablemente bien.

La mayoría de las principales aerolíneas, si no todas, tienen información sobre los viajes con mascotas en sus sitios web. Si estás pensando en volar con tu perro, se recomienda contactar primero con la aerolínea en cuestión. Averigua qué restricciones se aplican a las mascotas, cuáles son las dimensiones aprobadas para las transportadoras o jaulas y qué otra información esencial necesitarás para planear el viaje.