📝HISTORIA EN BREVE

  • El té verde proviene de la planta Camellia sinensis y está repleto de compuestos polifenólicos llamados catequinas, en especial EGCG, la más estudiada y potente, responsable de la mayoría de los efectos del té verde sobre la salud
  • Los veterinarios integrativos destacan las propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, cardiovasculares, cognitivas y de apoyo frente al cáncer del EGCG, y las investigaciones muestran que podría complementar la quimioterapia y reducir ciertos efectos secundarios del tratamiento
  • El té preparado por sí solo no alcanza niveles terapéuticos (una persona necesitaría unas diez tazas al día), por lo que los extractos de té verde o las mezclas de polifenoles formulados de manera adecuada, es decir, para uso veterinario, suelen ser la mejor opción para administrárselos a las mascotas
  • Para las mascotas, utiliza solo té verde orgánico descafeinado con agua. La cafeína es tóxica para perros y gatos, además los métodos químicos de descafeinado pueden dejar residuos y eliminar polifenoles beneficiosos
  • Evita el té verde en mascotas con enfermedades hepáticas o renales, úlceras, glaucoma o presión arterial alta, así como en las que estén gestantes, en período de lactancia o sean muy jóvenes. Comienza siempre con cantidades pequeñas bajo la orientación de un veterinario integrativo

🩺Revisado por la Dra. Tracy Duffner

En algún momento entre el segundo sorbo de tu taza matutina de té verde y el instante en que tu perro apoya la barbilla sobre tu rodilla, quizá te hayas preguntado: ¿hay algo en esta bebida cálida y de sabor terroso que también pueda ayudarlo? Es una pregunta razonable. Y resulta que la respuesta, según un número cada vez mayor de veterinarios integrativos, es más interesante de lo que podrías esperar.

El té verde ha sido objeto de miles de estudios en seres humanos. Lo más reciente es la atención que recibe en el mundo veterinario, en particular entre los profesionales que se centran en enfoques naturales y complementarios para las enfermedades crónicas. Los compuestos vegetales de esas pequeñas hojas secas están demostrando tener efectos sobre la inflamación, el estrés oxidativo e incluso ciertas vías del cáncer, con implicaciones prometedoras para los miembros de cuatro patas de tu familia.

Qué es en realidad el té verde

Tanto el té verde como el té negro provienen de la planta Camellia sinensis, pero lo que los diferencia es cómo se procesan las hojas. Para elaborar té verde, las hojas se someten al vapor o se tuestan en una sartén poco después de la cosecha, lo que detiene la oxidación y conserva su color verde. Las hojas del té negro se dejan oxidar antes de secarlas, lo que cambia su color y composición química, y genera distintos compuestos, como teaflavinas y taninos.1,2

Las hojas de té verde están repletas de compuestos vegetales llamados polifenoles, además de vitaminas, minerales y aminoácidos. Los principales polifenoles del té verde pertenecen a un grupo llamado catequinas, cuya estrella tiene un nombre difícil de pronunciar: galato de epigalocatequina, o EGCG. Este único compuesto es responsable de la mayor parte de lo que describen las investigaciones sobre los efectos del té verde en la salud.3,4

Por qué los veterinarios integrativos le prestan atención

Durante años, los veterinarios holísticos e integrativos han buscado herramientas naturales que puedan ayudar a sus pacientes frente a problemas que van desde la artritis hasta el cáncer y el deterioro cognitivo. El té verde aparece una y otra vez en estas conversaciones porque el EGCG parece actuar en varios frentes a la vez.5,6,7

Actividad antioxidante — El estrés oxidativo, el desequilibrio entre los radicales libres y las defensas antioxidantes del cuerpo, se ha relacionado con una larga lista de afecciones crónicas en las mascotas, entre ellas el cáncer, las enfermedades cardíacas y los trastornos neurodegenerativos. El EGCG es uno de los antioxidantes naturales más estudiados, con una trayectoria sólida en la neutralización de radicales libres y la reducción del daño oxidativo en las células.

Efectos antiinflamatorios — La inflamación crónica aparece en casi todas las afecciones veterinarias de larga duración, desde la artritis hasta la enfermedad inflamatoria intestinal y los problemas cutáneos. Los estudios señalan la capacidad del EGCG para reducir las citocinas proinflamatorias y modular las vías de señalización inflamatoria, lo que podría ayudar a aliviar las afecciones crónicas de las mascotas que conviven con ellas a largo plazo.

Apoyo cardiovascular — Las enfermedades cardíacas son una preocupación frecuente en los perros mayores, en especial en ciertas razas pequeñas. Las investigaciones en ratas y ratones sugieren que el EGCG podría favorecer una presión arterial saludable, mejorar la función del revestimiento endotelial de los vasos sanguíneos y ayudar a mantener una contractilidad saludable del músculo cardíaco: contribuciones modestas, pero significativas, a la salud cardiovascular de las mascotas que envejecen.

Apoyo frente al cáncer — Este es el ámbito en el que el té verde ha despertado más interés. El cáncer sigue siendo una de las principales causas de muerte en perros y una de las mayores preocupaciones de quienes tienen mascotas. Se ha demostrado que el EGCG interfiere con varias de las vías que utilizan las células cancerosas para crecer, entre ellas al desencadenar la apoptosis (muerte celular programada), inhibir la angiogénesis (la formación de los nuevos vasos sanguíneos que los tumores necesitan para expandirse) e interferir con el VEGF, una molécula de señalización de la que dependen los cánceres. El EGCG también inhibe la actividad de los receptores tirosina cinasa, que pertenecen a la misma clase de dianas sobre las que actúan algunos medicamentos quimioterapéuticos más recientes, como el Palladia.

Curiosamente, las investigaciones han demostrado que, cuando se utiliza junto con la quimioterapia convencional, el EGCG complementa el tratamiento, en lugar de interferir con él. Podría reducir los efectos secundarios de la quimioterapia, ayudar a que esta funcione con mayor eficacia al inhibir un mecanismo de resistencia llamado glicoproteína P e incluso reducir el riesgo de tumores secundarios que pueden desencadenar ciertos medicamentos quimioterapéuticos. Por eso, algunos veterinarios especializados en oncología integrativa lo consideran un tratamiento complementario en casos complejos de cáncer.

Apoyo cognitivo — El síndrome de disfunción cognitiva, a veces llamado demencia canina o deterioro cognitivo felino, es uno de los problemas más difíciles de presenciar en las mascotas que envejecen. Se ha demostrado que el EGCG ayuda a reducir las placas de beta-amiloide (las mismas acumulaciones anormales de proteínas que se observan en la enfermedad de Alzheimer en seres humanos) y podría favorecer la función cognitiva en animales mayores. No es una cura, pero forma parte de una estrategia nutricional más amplia que muchos veterinarios integrativos utilizan con sus pacientes de edad avanzada.

Té preparado frente a suplementos

Aquí es donde la realidad práctica se encuentra con la investigación. La biodisponibilidad del EGCG cuando simplemente se bebe té verde preparado es, en realidad, bastante baja. Para alcanzar algo parecido a una dosis terapéutica a través del té en sí, una persona tendría que beber alrededor de 10 tazas al día, lo cual es mucho incluso para el bebedor de té más dedicado y sencillamente poco práctico para un perro o un gato. Por eso, los veterinarios integrativos suelen recurrir a un extracto de té verde formulado de manera adecuada o a una mezcla más amplia de polifenoles, en vez de intentar utilizar solo té preparado.⁸ Sin embargo, los extractos concentrados de té verde sí conllevan un mayor riesgo de toxicidad hepática en perros y gatos. Asegúrate de consultar a tu veterinario sobre la dosis antes de administrar cualquier fórmula concentrada.

Dicho esto, pequeñas cantidades de té verde descafeinado preparado pueden ser una incorporación suave y beneficiosa a la rutina de una mascota como apoyo antioxidante, para enjuagar zonas con dermatitis húmeda aguda o para limpiar las orejas. Solo recuerda que no sustituye a un suplemento administrado en la dosis adecuada cuando se trata de un problema de salud específico.

La cuestión de la cafeína

La cafeína es tóxica para perros y gatos. Una taza de 8 onzas de té verde contiene entre 30 y 50 miligramos de cafeína, menos que el café, pero aun así suficiente para resultar preocupante según el tamaño de la mascota y la cantidad consumida. Por eso, cualquier persona que le dé té verde a una mascota debe utilizar versiones descafeinadas.

La forma en que se descafeína el té también importa. El descafeinado con disolventes químicos puede eliminar parte de los polifenoles beneficiosos y dejar residuos químicos. Los métodos de descafeinado con agua, a veces llamados proceso suizo al agua, conservan una mayor cantidad de los compuestos deseados y no dejan residuos indeseados. Cuando compres estos productos, busca opciones orgánicas y descafeinadas con agua, y no dudes en llamar al fabricante para preguntar cómo se procesa su extracto.⁹

Formas prácticas de utilizarlo

Si tu veterinario te da el visto bueno, puedes introducir el té verde de manera gradual y en pequeñas cantidades. Estos son algunos de los usos que suelen sugerir los veterinarios integrativos y los autores que escriben sobre la salud de las mascotas:10,11

Uso interno como apoyo antioxidante — Prepara una infusión de té verde orgánico descafeinado en agua, déjala enfriar y mezcla una pequeña cantidad con la comida de tu perro un par de veces por semana. Las cantidades sugeridas a las que puedes llegar de manera gradual son: de 1 a 2 cucharadas para perros pequeños, 1/8 de taza para perros medianos y 1/4 de taza para perros grandes. Sin embargo, comienza siempre con menos y observa cómo responde tu perro.

Como parte de una mezcla de suplementos de polifenoles — Para un apoyo más específico (inmunológico, cardiovascular, cognitivo o como complemento oncológico), un extracto de té verde de grado profesional o una fórmula de polifenoles de una marca confiable de suplementos veterinarios suele ser una mejor herramienta que el té preparado.

Uso externo para la dermatitis húmeda aguda y la irritación de la piel — Una bolsita de té fría presionada sobre una zona de piel irritada, o té preparado en una botella con atomizador y aplicado sobre zonas con dermatitis húmeda aguda, puede proporcionar alivio gracias a las propiedades refrescantes y antiinflamatorias del té verde.

Para las orejas sucias — Puedes utilizar té verde preparado y enfriado en un paño suave o un disco de algodón para limpiar las partes externas de las orejas de tu perro.

Como sustituto del agua — Utilízalo en recetas de premios caseros para aportar un ligero refuerzo antioxidante.

Técnicamente, los gatos pueden consumir pequeñas cantidades del mismo té, pero son más sensibles a los compuestos vegetales que los perros y requieren una orientación veterinaria más cuidadosa.

Cuándo tener precaución

El té verde tiene uno de los historiales de seguridad más favorables entre los suplementos naturales, pero algunas situaciones requieren especial precaución. Habla primero con tu veterinario integrativo si tu mascota tiene una enfermedad hepática o renal, úlceras estomacales o intestinales, glaucoma o presión arterial alta. Las mismas afecciones que requieren precaución en las personas que beben té verde merecen el mismo cuidado en las mascotas. Las mascotas gestantes o en período de lactancia, así como los cachorros y gatitos muy jóvenes, tampoco son candidatos adecuados.

Si tu perro ya toma medicamentos u otros suplementos, consulta sobre posibles interacciones. Y, como siempre, si observas algún malestar digestivo (por lo general, heces blandas o un poco de vómito), esa es la señal para reducir la cantidad o suspender su uso y consultar a tu veterinario.

La conclusión general

El mundo natural sigue ofreciendo herramientas útiles a quienes tienen mascotas, y el té verde es una de las mejor estudiadas. Sus polifenoles, en especial el EGCG, aportan efectos antioxidantes, antiinflamatorios, cardiovasculares, cognitivos e incluso de apoyo frente al cáncer que son reales y están respaldados por investigaciones. No es una cura para todo ni sustituye una evaluación veterinaria completa. Sin embargo, para muchas mascotas, en especial aquellas que afrontan inflamación crónica, cambios cognitivos o que reciben apoyo continuo frente al cáncer, un extracto de té verde elegido de manera adecuada puede ser una parte verdaderamente útil de un plan más amplio.

Habla con un veterinario integrativo u holístico que conozca los suplementos y su dosificación. Busca productos de alta calidad, orgánicos y descafeinados con agua. Comienza con cantidades pequeñas, aumenta poco a poco y presta atención a cómo responde tu mascota. Resulta que, después de todo, la hora del té podría ser un asunto de toda la familia.