📝 HISTORIA EN BREVE

  • La glándula tiroides puede ser pequeña pero controla el metabolismo, la energía, el crecimiento y el funcionamiento de la piel, el corazón y el sistema nervioso. Así que, cuando falla, todo el cuerpo de tu perro sufre las consecuencias
  • El hipotiroidismo es el trastorno de la tiroides más común en los perros; sin embargo, síntomas como el aumento de peso, el letargo o los problemas en el pelaje suelen atribuirse al envejecimiento o a otras enfermedades
  • Un estudio veterinario descubrió que hasta la mitad de los perros tratados por hipotiroidismo talvez no lo padezcan. Esto destaca los riesgos que conllevan los diagnósticos erróneos y el uso innecesario de medicamentos de por vida
  • Para un diagnóstico adecuado se necesita más que una sola prueba de T4. Antes de comenzar el tratamiento, solicita un análisis completo de la tiroides, pruebas de anticuerpos y una revisión minuciosa de los síntomas
  • Además de la medicación hay otras formas de cuidar la salud de la tiroides de forma natural: una alimentación equilibrada, reducir la exposición a las toxinas, controlar el estrés y utilizar arneses en lugar de collares para proteger el cuello

A pesar de ser pequeña, la glándula tiroides tiene una gran influencia en el bienestar general de tu perro. Esta pequeña glándula con forma de mariposa en el cuello produce hormonas que influyen en el metabolismo, el crecimiento, los niveles de energía e incluso en el funcionamiento de la piel, el corazón y el sistema nervioso de tu perro. 1,2 El mal funcionamiento de la tiroides afecta a todo el organismo de tu perro.

Por desgracia, es común que los perros presenten problemas de tiroides y a menudo pasan desapercibidos. Diversos estudios demuestran que los veterinarios suelen dar un mal diagnóstico a los perros y en ocasiones los tratan por hipotiroidismo (baja función tiroidea) cuando en realidad no lo padecen,3 o viven con la enfermedad sin detectarla durante años. Dado que los síntomas pueden parecerse a los de la vejez u otras enfermedades, la salud de la tiroides suele dejarse de lado hasta que los problemas se agravan.

La pequeña pero poderosa glándula tiroides

La glándula tiroides forma parte del sistema endocrino de tu perro, es decir, una red de glándulas que producen hormonas para regular los procesos del organismo. La glándula tiroides, que se encuentra ubicada en el cuello cerca de la laringe, absorbe el yodo de los alimentos y lo transforma en dos hormonas fundamentales, las cuales son:

  • Tiroxina (T4) que permanece inactiva la mayor parte del tiempo hasta que el organismo la transforma en T3.
  • Triyodotironina (T3) es la hormona activa que impulsa el metabolismo del cuerpo.

Estas hormonas regulan la forma en que tu perro quema energía, mantiene el calor, hace crecer el pelaje, repara la piel y garantiza el buen funcionamiento del cerebro y corazón. Pero cuando los niveles de hormonas tiroideas bajan, casi todo el organismo se vuelve más lento. Puede que tu perro aumente de peso a pesar de no comer mucho, se vuelva apático o desarrolle problemas de piel y pelaje que no mejoren con el aseo o cambios en la alimentación. 4

¿Qué es el hipotiroidismo?

El hipotiroidismo es una enfermedad en la que la glándula tiroides no produce suficientes hormonas y es el trastorno tiroideo más común en los perros. Suele desarrollarse poco a poco y los síntomas aparecen de forma tan gradual que los dueños pueden confundirlos con "envejecimiento normal". Existen diferentes tipos de hipotiroidismo, entre los que se incluyen:5

  1. Hipotiroidismo primario: este tipo es el más frecuente, ya que suele producirse cuando el sistema inmunológico ataca la glándula tiroides (tiroiditis autoinmune) o cuando el tejido tiroideo se encoge y es reemplazado por tejido graso (atrofia idiopática). Los perros no suelen presentar síntomas hasta que han perdido alrededor del 75 % de su tejido tiroideo.
  2. Hipotiroidismo secundario: este trastorno mucho menos frecuente se debe a problemas en la glándula pituitaria, conocida como "glándula maestra", la cual le indica a la tiroides cuándo debe trabajar.
  3. Hipotiroidismo congénito: esta es una enfermedad rara y hereditaria que se observa en cachorros. Se debe a anomalías genéticas o a una carencia de yodo al nacer.

Señales y síntomas que no debes ignorar

Dado que las hormonas de la tiroides afectan a casi todos los sistemas del organismo, los síntomas del hipotiroidismo varían mucho. Muchos pasan desapercibidos al principio. Si tu perro padece más de uno de los siguientes problemas, vale la pena que le preguntes al veterinario sobre la posibilidad de hacerle pruebas de tiroides:

  • Falta de energía e intolerancia al ejercicio (sobre todo en perros que antes eran activos)
  • Aumento de peso
  • Problemas de piel y pelaje (pelaje sin brillo, pérdida de pelo, zonas calvas en la cola o el lomo, piel seca o con descamación o infecciones cutáneas frecuentes)
  • Sensibilidad al frío
  • Cambios de comportamiento (depresión, ansiedad o irritabilidad)
  • Problemas neurológicos como convulsiones, parálisis facial o pérdida de coordinación
  • Enfermedades relacionadas al corazón
  • Vómitos, estreñimiento o diarrea
  • Una apariencia de "cara triste": cara hinchada que provoca párpados caídos o una expresión triste

¿Por qué se suelen dar casos de diagnósticos erróneos?

Un estudio que analizó a 102 perros en tratamiento por hipotiroidismo en clínicas veterinarias reveló algo alarmante: es posible que la mitad de ellos no tuvieran hipotiroidismo. El estudio fue publicado en el Journal of Veterinary Medicine y señaló algunas posibles razones:6

  • Síntomas inespecíficos: muchas otras enfermedades pueden causar signos como letargo, problemas de la piel o aumento de peso.
  • Análisis de sangre de rutina: algunos laboratorios incluyen de forma automática pruebas de tiroides en los análisis generales de bienestar. Por lo tanto, es posible que los perros sin síntomas sean diagnosticados con "hipotiroidismo", incluso cuando su tiroides es normal.
  • Otras enfermedades: los perros con enfermedades crónicas pueden mostrar niveles bajos de hormona tiroidea como parte del "síndrome del enfermo eutiroideo",7 el cual es un estado temporal en el que el cuerpo reduce el metabolismo para combatir una enfermedad.
  • Interferencia de medicamentos: algunos medicamentos, como los esteroides, los anticonvulsivos e incluso algunos analgésicos, pueden alterar los resultados de las pruebas de tiroides.
  • Límites de las pruebas: las pruebas básicas de tiroides (como la T4 total sola) no siempre son fiables. Es mucho más preciso un análisis completo de la función tiroidea.

De acuerdo con el estudio, el riesgo de un diagnóstico erróneo es doble. Los perros que no necesitan tratamiento para la tiroides terminan recibiendo medicamentos de por vida sin necesidad. Por el contrario, los perros que sí padecen hipotiroidismo talvez no reciban tratamiento si los síntomas se pasan por alto o quedan ocultos por otras enfermedades.

Los riesgos del sobretratamiento y la importancia de un diagnóstico preciso

La levotiroxina es el medicamento más común para tratar el hipotiroidismo y suele considerarse "segura". Sin embargo, la prescripción excesiva o los tratamientos innecesarios pueden tener consecuencias:8

  • La sobremedicación puede imitar el hipertiroidismo, lo que provoca inquietud, pérdida de peso o problemas cardíacos.
  • La suplementación innecesaria prolongada puede causar atrofia tiroidea.
  • Los perros en tratamiento deben realizarse pruebas de sangre de por vida, lo cual resulta estresante para ellos y costoso para ti.

Los expertos destacan la importancia de realizar pruebas solo cuando existe una fuerte sospecha de enfermedad de la tiroides y de adoptar un enfoque de diagnóstico completo antes de recetar medicamentos. Si sospechas que tu perro padece hipotiroidismo, no te conformes con un solo análisis de T4. Pregúntale al veterinario sobre: ​​9

  • Un panel tiroideo completo, que incluye T4 total, T4 libre, T3, T3 libre y TSH.
  • Pruebas de anticuerpos tiroideos (TgAA): estas ayudan a detectar la tiroiditis autoinmune antes de que bajen los niveles hormonales.
  • Imágenes (ecografía o gammagrafía): esto ayuda a evaluar el tamaño y la estructura de la tiroides para ver si existe alguna anomalía. Es poco frecuente, pero resulta útil en casos complicados.
  • Terapia de Reemplazo Hormonal: en ocasiones, los veterinarios recetan medicamentos para la tiroides y realizan un seguimiento de la evolución para confirmar el diagnóstico.

Consejo de experto: nunca hagas pruebas de función de tiroides mientras tu perro esté enfermo de otra cosa. Una enfermedad por sí sola puede provocar una disminución temporal de los niveles de hormonas tiroideas (síndrome del enfermo eutiroideo), lo que puede parecerse al hipotiroidismo, pero no lo es.

Cómo cuidar la salud de la tiroides de tu perro de forma natural

Aunque los perros diagnosticados con hipotiroidismo necesitan tomar medicamentos, hay formas en las que puedes contribuir a la salud de la tiroides de tu perro e incluso reducir los riesgos. Una de las primeras estrategias consiste en optimizar la alimentación de tu perro con alimentos y suplementos. 10,11

  • Las fuentes de yodo como las algas marinas, el quelpo y los peces proporcionan las materias primas para la producción de hormona tiroidea.
  • Los alimentos ricos en selenio como los huevos y el pescado, ayudan a convertir la T4 en T3 activa.
  • Los ácidos grasos omega-3 reducen la inflamación y favorecen la salud en general.
  • Hierbas como la ashwagandha pueden ayudar a regular el estrés y a mantener el equilibrio tiroideo.
  • Los probióticos promueven un microbioma intestinal saludable para apoyar el equilibrio inmunológico y la regulación hormonal.

Sin embargo, ten en cuenta que un exceso de yodo puede inhibir la función de la tiroides en lugar de apoyarla. Antes de administrar cualquier suplemento, consulta siempre al veterinario y pídele ayuda para elaborar una alimentación adecuada para la salud de la tiroides. Además, sigue estas estrategias:

  • Reduce las toxinas ambientales: limita la exposición a pesticidas, productos químicos para el jardín y productos de limpieza del hogar. Las toxinas actúan como disruptores endocrinos, lo que interfiere en la producción de hormonas tiroideas. Evita los productos químicos contra pulgas y garrapatas a menos que sea necesario. Guarda la comida de las mascotas en recipientes seguros para reducir el riesgo de contaminación.
  • Protege el cuello de tu perro: los traumatismos recurrentes en la zona de la tiroides pueden dañar la glándula. Utiliza un arnés en lugar de un collar para evitar la presión o las lesiones en esta zona sensible.
  • Evita la sobrevacunación: en perros con predisposición genética, puede contribuir a la tiroiditis autoinmune. Habla con el veterinario sobre los programas de vacunación personalizados y los análisis de anticuerpos.
  • Controla su estrés: las hormonas del estrés afectan al sistema endocrino. Crear un ambiente tranquilo y hacer que tu perro se ejercite con regularidad ayuda a mantener el equilibrio tiroideo.

Protege la salud tiroidea de tu perro mediante la prevención

Aunque tu perro no muestre signos de problemas de tiroides, los cuidados preventivos pueden marcar la diferencia. Asegúrate de llevar a tu perro a chequeos anuales de salud, los cuales deben incluir un control de la tiroides, sobre todo si tu perro es de mediana edad o mayor.

Saber más sobre la raza también resulta útil. Si tienes un Doberman, Golden Retriever, Setter Irlandés, Dachshund, Boxer o Gran Danés, debes tener en cuenta que estas razas son más propensas al hipotiroidismo. 12

Reuniendo todas las piezas

La tiroides de tu perro es una glándula pequeña de gran importancia. Cuando esta falla, todo el cuerpo de tu perro sufre las consecuencias. La buena noticia es que el hipotiroidismo es tratable y controlable con los cuidados adecuados. La clave es estar informado: aprende a reconocer los síntomas, solicita las pruebas adecuadas y ten cuidado con los diagnósticos excesivos y los tratamientos innecesarios. Cuida la tiroides de tu perro de forma natural con una buena alimentación, reduce las toxinas y ayuda a controlar el estrés.

Con una actitud proactiva, puedes detectar a tiempo los problemas de la tiroides o incluso ayudar a prevenirlos por completo. De este modo, no solo estás tratando una enfermedad, sino que le estás dando a tu perro la oportunidad de disfrutar de una vida más larga, más sana y más llena de energía.