📝 HISTORIA EN BREVE

  • Todos los días, los perros pierden líquidos al jadear, orinar y moverse. La deshidratación ocurre cuando la pérdida de líquidos supera la ingesta. Esto afecta a la absorción de nutrientes, al suministro de oxígeno y a la salud de los órganos si no se trata a tiempo
  • La deshidratación puede ocurrir por clima caluroso, ejercicio intenso, enfermedad, estrés, molestias dentales o etapas de la vida como la etapa de cachorro, la vejez, el embarazo o la lactancia; cada una de ellas requiere un control minucioso de la hidratación
  • Por lo general, se recomienda una onza de agua por cada libra de peso corporal al día. Sin embargo, el nivel de actividad, la alimentación, el clima y el estado de salud pueden aumentar en gran medida las necesidades de tu perro
  • Los primeros signos de deshidratación incluyen encías secas, letargo y orina de color más oscuro. Los síntomas avanzados, como ojos hundidos, jadeo intenso, pérdida de apetito o confusión, requieren atención veterinaria inmediata
  • Algunas estrategias de prevención son: proporcionar agua limpia en varios lugares, darles alimentos húmedos, llevar agua cuando salgan al aire libre, utilizar fuentes de agua o premios congelados y ajustar la cantidad que beben teniendo en cuenta el clima y el ejercicio que realicen

El agua es la base de la vida y es tan esencial para tu perro como lo es para ti. Cada vez que mueve la cola, juega feliz en el jardín y descansa tranquilo, todo eso depende de una buena hidratación. Aunque muchos dueños de perros creen que dejar un plato con agua es suficiente, la realidad es mucho más compleja.

Hidratarse no es sólo para calmar la sed; es un factor clave para mantener los órganos sanos, favorecer el metabolismo, regular la temperatura y conservar la vitalidad general. Si tu perro no se hidrata lo suficiente, las consecuencias podrían ir más allá de una simple molestia.

Conceptos básicos: ¿qué es la deshidratación en los perros?

Los perros suelen perder líquidos a lo largo del día y, por lo general, esa pérdida se compensa cuando beben agua o comen alimentos húmedos. Sin embargo, si se produce un desequilibrio (ya sea porque tu perro no bebe suficiente agua o porque pierde líquidos demasiado rápido), se produce la deshidratación.

Esto provoca que, además de la pérdida de agua, el cuerpo de tu perro pierda electrolitos como sodio, potasio y cloruro. Estos pequeños minerales ayudan a que los nervios sigan transmitiendo señales, los músculos se muevan y las células funcionen. Sin ellos, todo el organismo de tu perro se ve afectado. 1

La deshidratación afecta a todo el cuerpo. Cuando no se trata, la absorción de nutrientes se vuelve más lenta, disminuye la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos, y los órganos vitales (sobre todo los riñones) pueden sufrir consecuencias graves. 2 En casos graves, la deshidratación podría provocar situaciones médicas de urgencia que requieran de atención veterinaria inmediata. Por eso es muy importante detectarla a tiempo.

Causas de la deshidratación en perros

Los perros pueden deshidratarse por muchas razones. Algunas son sencillas y fáciles de corregir, mientras que otras pueden estar relacionadas con problemas más graves de salud. Estas incluyen:3

  1. Clima cálido y húmedo: mientras que los humanos se refrescan al sudar, los perros lo hacen al jadear. Sin embargo, en los días calurosos pierden grandes cantidades de agua por evaporación.
  2. Ejercicio y actividad: correr, jugar, hacer senderismo o dar largos paseos provocan una mayor pérdida de líquidos, sobre todo en las razas más activas.
  3. Enfermedad: el vómito, la diarrea, la falta de apetito o la fiebre provocan una mayor pérdida de líquidos. Además, algunas enfermedades metabólicas, como la insuficiencia renal o la diabetes, pueden provocar una mayor pérdida.
  4. Estrés o viajes: entornos nuevos o rutinas alteradas pueden hacer que algunos perros beban menos de lo normal.
  5. Problemas dentales: un perro puede evitar tomar agua si al beberla le duele.
  6. Edad: los cachorros y los adultos mayores son más vulnerables porque sus cuerpos regulan los fluidos de manera menos eficaz. De hecho, la deshidratación puede acelerar la vejez en perros mayores y aumentar la inflamación en esa etapa de la vida. 4
  7. Embarazo o lactancia: las madres requieren más agua para ellas y sus cachorros pero, en ocasiones, no consiguen la cantidad suficiente para reponer sus reservas. 5

¿Cuánta agua necesita tu perro?

Determinar la cantidad adecuada de agua para tu perro no siempre es fácil. Sin embargo, la recomendación general es beber al menos una onza de agua por cada libra de peso corporal al día. Por lo tanto, un perro de 20 libras debería beber al menos 20 onzas de agua al día.

Sin embargo, esto es solo una referencia. Es posible que las necesidades de agua de tu perro aumenten dependiendo de ciertas circunstancias, como el clima, su nivel de actividad e incluso su alimentación. 6

Teniendo en cuenta estas variables, es importante que proporciones a tu perro agua limpia en todo momento y que observes cuánto bebe. Para mayor seguridad, lo más práctico es tener siempre su plato de agua lleno y cambiar el agua con frecuencia.

Presta atención a estas señales de alerta

Los perros no pueden decirte que tienen sed, pero hay señales a las que debes poner atención. Prestar atención a estos primeros síntomas podría ayudarte a prevenir una deshidratación más grave:

  • Encías secas o pegajosas
  • Menor interés en tomar agua
  • Letargo (cansancio)
  • Orina oscura o micción menos frecuente

Una forma de comprobar si tu mascota está deshidratada es con la prueba de elasticidad en la piel. Para ello, pellizca con cuidado la piel de la nuca u hombros de tu perro. Si está bien hidratado, la piel recuperará su elasticidad con rapidez. Si está deshidratado, la piel volverá con lentitud o se verá "abultada".7,8 La edad y la raza pueden influir en el nivel de elasticidad de la piel de tu mascota, así que compruébalo cuando tu mascota esté sana e hidratada para tener un buen punto de referencia para comparar.

Otra forma de medir la hidratación de tu mascota es revisándole las encías. Presiona con cuidado tu dedo contra la encía de tu perro o el interior de su labio superior hasta que este se vuelva blanco. En un perro bien hidratado, el color rosa debería reaparecer en uno o dos segundos. Si el color tarda unos segundos o más en reaparecer, es señal de que hay un problema y podría tratarse de deshidratación. 9

Si la deshidratación empeora, es posible que notes síntomas más graves. Si observas alguno de estos síntomas, debes llevar a tu mascota al veterinario.

  • Ojos hundidos
  • Letargo grave
  • Pérdida de apetito
  • Jadeos intensos
  • Depresión o confusión

Sigue estos hábitos para prevenir la deshidratación

Para prevenir la deshidratación se necesita una combinación de constancia, atención y creatividad. Al implementar estas medidas en su rutina diaria, podrás garantizar que tu perro se mantenga hidratado a lo largo del día. 10

  • Dale agua fresca y limpia en todo momento: mantén siempre su tazón de agua lleno y cámbialo con frecuencia. Lava a diario su tazón de agua y comida para evitar que se acumulen bacterias.
  • Usa varios tazones de agua: si tienes una casa grande o de varios niveles, considera colocar varios tazones de agua en diferentes habitaciones y en el exterior para que tu perro pueda acceder a ellos en todo momento.
  • Lleva agua contigo cuando salgas: lleva un recipiente plegable y una botella de agua al tomar paseos, ir de excursión o viaje. Dale agua cada 10-20 minutos mientras juega.
  • Dale alimentos hidratantes: los bocadillos con alto contenido de agua como el pepino, la sandía, las fresas, las moras azules y el calabacín pueden aumentar la hidratación. Cambiar de croquetas a comida húmeda también aumenta el consumo de agua. También hay perros a los que les gusta lamer cubitos de hielo o paletas de caldo congelado.
  • Convierte el agua en algo divertido: cambia a una fuente para mascotas, ya que imita el agua en movimiento y atrae a los perros curiosos. Es posible que tu mascota también disfrute de jugar con cubitos de hielo en su plato de agua y quizá prefiera el agua fría.
  • Toma en cuenta el clima y la actividad: en días calurosos, evita las horas de mayor calor, proporciona sombra y aumenta el acceso al agua. En el caso de perros muy activos, dales descansos adicionales para beber agua durante las sesiones de juego o entrenamiento.

Algunos perros son muy exigentes con la comida, por lo que también hay perros que son muy exigentes con lo que beben. Si a tu cachorro no le gusta el agua sola, prueba con trucos sencillos como añadirle un poco de sabor, por ejemplo, caldo de pollo o res bajo en sal, o unas gotas de zumo de fruta.

Además, les puedes dar opciones hidratantes y saludables, como agua de coco sin azúcar o un licuado hecho con un poco de fruta y algunos vegetales de hoja verde. Con un poco de creatividad, puedes motivar a tu perro a beber más.

Una rutina sencilla que puede salvar vidas

Mantener a tu perro hidratado no es complicado, pero sí requiere de atención y constancia. Si facilitas su acceso al agua, le das alimentos húmedos y estás atento a las primeras señales de deshidratación, puedes prevenir la mayoría de los problemas antes de que aparezcan.

La hidratación es la base de la salud de tu perro. Es lo que les da energía para cada meneo de cola, cada paseo y cada caricia. Cuando cuidas la hidratación de tu cachorro, le estás dando uno de los regalos más sencillos pero a la vez más importantes, que le permitirá tener una vida larga, feliz y saludable.