📝 HISTORIA EN BREVE

  • El agua dura es más que una simple molestia en el hogar, también elimina los aceites naturales del pelaje de tu perro, lo que provoca comezón, un pelaje sin brillo y hace que los productos de aseo sean menos eficaces
  • La piel de los perros es más fina y sensible, lo que hace que absorba los minerales y las sustancias químicas con mayor facilidad. Esto los hace más vulnerables a la irritación causada por el agua dura, el cloro, los metales pesados e incluso los microplásticos ocultos en el agua del grifo
  • Consumir agua dura puede aumentar el riesgo de problemas urinarios y cálculos en la vejiga en perros y gatos. Sobre todo en razas con un mayor riesgo de padecer enfermedades del tracto urinario
  • El agua de la llave también puede contener cloro, metales pesados y microplásticos, que contribuyen a que las mascotas padezcan piel seca, irritación, reacciones alérgicas y problemas de salud a largo plazo
  • Con unos pequeños cambios, como instalar un filtro, utilizar champús más suaves o enjuagar con agua destilada, puedes mejorar bastante la comodidad, la salud de la piel y el bienestar general de tu perro

Es probable que cuando abras la llave de agua para bañar a tu perro ni siquiera pienses en lo que contiene el agua. Después de todo, se ve limpia y clara. Pero ¿y si el agua con la que bañas a tu perro pudiera estar dañando su salud y su bienestar?

Lo cierto es que el agua de tu casa puede estar haciendo algo más que solo limpiar la suciedad. El agua dura puede causarle a tu perro una serie de problemas sin que te des cuenta. Incluso los productos químicos que se añaden al agua "limpia", como el cloro, pueden irritar el delicado organismo de tu mascota. Aquí te explicamos qué contiene el agua del baño de tu perro y cómo afecta a su salud.

¿Qué es el agua dura?

El agua de la llave puede considerarse "blanda" o "dura" dependiendo de dónde vivas. El agua dura es aquella con alta concentración de minerales disueltos, sobre todo calcio y magnesio. Dogster dice:

"El agua absorbe estos minerales a medida que se filtra por el suelo y las piedras del entorno. En algunas zonas del país, el agua presenta concentraciones de minerales mucho más elevadas que en otras. Los científicos suelen medir la dureza en granos por galón (gpg) o miligramos por litro (mg/L), y el agua se considera dura cuando supera los 7 gpg o los 120 mg/L."1

¿Cómo saber si tienes agua dura en tu casa? Estas son las señales que debes tomar en cuenta:2

  • Hay una capa blanca y similar a la cal alrededor de los grifos
  • Notas manchas en los platos una vez que están secos
  • Es difícil hacer espuma con el jabón
  • Al lavarte la piel se siente seca y te da comezón
  • Tus electrodomésticos no duran tanto como se espera

Es posible que pienses que el agua dura es solo una molestia, ya que deja manchas en los platos y forma incrustaciones en las teteras y las tuberías. También dificulta la formación de espuma al usar jabón o champú, ya que los minerales del agua dura se unen a los tensioactivos (agentes limpiadores) de estos productos. 3 Sin embargo, el agua dura puede causar inflamación en la piel4,5 y los efectos son más notables en tus mascotas, cuya piel es mucho más sensible que la tuya.

¿Por qué los perros son más sensibles a la calidad del agua?

La piel humana tiene varias capas protectoras, pero la piel de tu perro es mucho más fina y absorbente. Esto la hace más vulnerable al daño causado por los minerales, los productos químicos y los contaminantes presentes en el agua. Por lo tanto, cuando bañas a tu perro con agua dura o con agua tratada con productos químicos, puede provocar lo siguiente:6

  • Piel seca y descamación: los aceites naturales de la piel de tu perro se eliminan, lo que provoca comezón y malestar.
  • Comezón crónica y dermatitis húmeda: rascarse con frecuencia puede provocar llagas o infecciones secundarias.
  • Pelaje opaco o quebradizo: es posible que se formen depósitos minerales en el pelaje, lo que lo hace áspero y menos brillante. También se puede producir una mayor caída del pelo.
  • Reacciones alérgicas: el cloro, los metales pesados ​​e incluso los microplásticos en el agua de la llave pueden provocar sensibilidad. Los minerales presentes en el agua pueden debilitar la barrera cutánea y favorecer la inflamación.

Si has probado varios champús y acondicionadores "hipoalergénicos" y nada parece ayudar, es posible que el problema esté relacionado con el agua del grifo, quizá ese sea el detalle fundamental que debes tener en cuenta.

El agua dura no es apta para que tu mascota la beba

El agua dura en tu hogar no solo es un problema al bañar a tu perro; si este bebe agua dura con frecuencia, también podría sufrir problemas de salud internos.

El calcio y el magnesio, siempre que se administren con moderación (por ejemplo, a través de su alimentación), son beneficiosos para la salud de tu mascota. De acuerdo con Dogster, "el calcio es vital para tener huesos y dientes fuertes, para la coagulación de la sangre y para la función muscular. El magnesio también ayuda a la salud ósea y a la función muscular, la producción de energía y el equilibrio de nutrientes".7

Sin embargo, cuando tu mascota ingiere una cantidad excesiva de estos nutrientes puede desarrollar problemas de salud, tales como:8

  • Problemas urinarios: el agua dura puede provocar que tu mascota tenga dificultad para orinar, micción frecuente o muestre señales de incomodidad al orinar.
  • Cálculos en la vejiga: el alto contenido de minerales en el agua dura puede aumentar el riesgo de cálculos en la vejiga, los cuales se forman cuando los minerales se cristalizan en la orina. Los cálculos en la vejiga pueden ser dolorosos, peligrosos y en ocasiones incluso poner en peligro su vida si bloquean el flujo de la vía urinaria. Algunos perros son más propensos que otros, sobre todo las razas que suelen sufrir de problemas urinarios. Los gatos pueden sufrir problemas similares, que suelen diagnosticarse como enfermedad del tracto urinario inferior felino (FLUTD, por sus siglas en inglés), también conocida como cistitis idiopática felina (FIC, por sus siglas en inglés). Aunque no todas las mascotas que beben agua dura desarrollan cálculos, el riesgo es lo bastante real y debe tomarse en serio. 9
  • Problemas digestivos: aunque la mayoría de los perros pueden tolerar los minerales del agua dura, algunos pueden sufrir molestias estomacales o sensibilidad digestiva con el paso del tiempo. Esto es muy importante para mascotas con problemas de salud preexistentes.

Sustancias químicas ocultas en el agua del grifo

Si el agua de tu casa es dura, el exceso de minerales es algo que debería preocuparte. Sin embargo, este no es el único problema que se esconde en tu suministro de agua. El agua de la llave también podría tener:10

  • Cloro: los suministros de agua pública añaden esta sustancia química para desinfectar. No obstante, esto puede resultar agresivo en pieles sensibles, ya que elimina los aceites naturales y provoca resequedad, irritación y comezón.
  • Metales pesados: pequeñas cantidades de plomo, cobre o arsénico pueden irritar la piel o provocar problemas de salud a largo plazo, como el mal funcionamiento de los órganos y el cáncer.
  • Microplásticos: estas diminutas partículas se encuentran cada vez más en el suministro de agua y pueden provocar inflamación o reacciones alérgicas, desequilibrios hormonales y contribuir a problemas reproductivos y al desarrollo de cáncer. 11

Cómo proteger a tu mascota de los contaminantes del agua de la llave

Si sospechas que el agua de tu hogar podría estar afectando a la salud de tu mascota, deberías considerar hacer un análisis del agua de tu casa. Por suerte, hay medidas sencillas que puedes tomar para proteger a tu mascota (y a toda tu familia) de los efectos negativos del agua dura.

  1. Filtra tu agua: instalar un descalcificador de agua para toda la casa puede mejorar la hora del baño y la salud en general. Un filtro de agua de alta calidad elimina el cloro, los metales pesados y el exceso de minerales. De este modo, el agua resulta más adecuada para la piel y el pelaje de tu perro, además de ser más segura para beber.
  2. Elige el champú adecuado: ni siquiera la mejor agua puede contrarrestar los efectos de los productos de aseo agresivos. Busca champús hipoalergénicos elaborados con ingredientes delicados, naturales y biodegradables que se adapten al pH de la piel de tu perro. Evita los productos que contengan sulfatos, parabenos o fragancias sintéticas, ya que pueden empeorar la irritación.
  3. Considera enjuagar con agua destilada o filtrada (solo si es necesario): en el caso de los perros con sensibilidad extrema, enjuagarlos con agua destilada o filtrada al final del baño puede marcar una gran diferencia.
  4. Observa la salud de la piel y el sistema urinario de tu mascota: presta atención a cualquier cambio en el comportamiento urinario, como dificultad para orinar, pequeños accidentes o sangre en la orina, y observa si aparecen nuevas zonas de resequedad o irritación en la piel. Intervenir a tiempo puede evitar que los pequeños problemas se conviertan en algo más grave.
  5. Habla con el veterinario: si tu mascota ya tiene problemas de cálculos en la vejiga, infecciones del tracto urinario o problemas crónicos de la piel, consulta al veterinario. El agua es un factor que a menudo se pasa por alto, pero una vez que se toma en cuenta la calidad del agua, es necesario identificar otros factores relacionados.

Pequeños cambios, gran diferencia

El agua es uno de los aspectos más sencillos y básicos de la rutina de cuidados de tu perro, aunque también es uno de los más ignorados. Por mucho que te dediques a cuidar la alimentación, el ejercicio y los productos de aseo personal, el agua que sale de la llave podría arruinar todos tus esfuerzos.

Cambiar a agua limpia y filtrada puede parecer un detalle sin importancia, pero puede tener un gran impacto en el bienestar y la salud a largo plazo de tu perro. Saber qué hay en el agua con la que bañas a tu perro y hacer pequeños ajustes te permitirá proteger su piel, pelaje y bienestar general.