📝 HISTORIA EN BREVE
- Los perros tiemblan por numerosas razones, desde una excitación inofensiva o para secarse después del baño hasta afecciones graves como intoxicación, convulsiones o desequilibrios hormonales que requieren atención veterinaria inmediata
- Algunos factores ambientales, como el clima frío, los ruidos fuertes o las situaciones estresantes, suelen provocar temblores temporales, mientras que los estados emocionales como el miedo o la alegría podrían producir escalofríos perceptibles pero por lo general inofensivos
- Los temblores también pueden indicar dolor, malestar o problemas relacionados con la edad, como artritis, debilidad muscular o deterioro cognitivo canino, los cuales podrían beneficiarse de una evaluación veterinaria y cuidados de apoyo
- Algunos perros tiemblan debido a problemas médicos como náuseas, hipoglucemia, enfermedad de Addison, fiebre o efectos secundarios de medicamentos, lo que destaca la importancia de un monitoreo cuidadoso y una intervención oportuna
- Los temblores persistentes, severos o inexplicables nunca deben ignorarse, en especial si también experimenta vómitos, letargo, colapso o dificultad para respirar; por lo tanto, una evaluación veterinaria inmediata es esencial para el bienestar de tu perro
Para muchos dueños de perros, ver a su compañero temblar o estremecerse puede resultar desconcertante y preocupante. ¿Tiene frío? ¿Está asustado? ¿Podría ser algo más grave?
Los temblores, escalofríos o sacudidas pueden ocurrir de forma voluntaria (cuando el perro se sacude de forma intencional, por ejemplo, después de un baño) o involuntaria (cuando sus músculos sufren espasmos incontrolables, como en casos de enfermedad o lesión). Comprender el contexto de lo que hacía tu perro antes del episodio, cómo es el entorno y si presenta otros síntomas es fundamental para saber cómo responder.
¿Por qué tiemblan los perros?
Los temblores en los perros son un comportamiento complejo con diversas causas posibles. Algunas son inofensivas y temporales, mientras que otras podrían ser una señal de dolor, enfermedad o incluso una emergencia médica. Dado que existen muchas causas diferentes, es importante que, como dueño de una mascota, estés atento.
Los temblores que ocurren de forma ocasional y desaparecen rápido con una explicación obvia, como la excitación o el frío, por lo general no requieren atención médica. Sin embargo, los temblores persistentes, intensos o inexplicables nunca deben ignorarse. A continuación encontraras algunas causas comunes de temblores.
Causas ambientales y emocionales
Los perros son criaturas emocionales, y sus cuerpos a menudo reflejan sus sentimientos. Pueden temblar cuando están emocionados o asustados, o si necesitan atención. El clima o la temperatura en el hogar también pueden provocar temblores. 1,2,3,4
- Temblores por frío: así como las personas tiemblan en temperaturas frías para generar calor, los músculos de los perros se contraen con rapidez para calentar sus cuerpos. Las razas pequeñas, los cachorros, los perros mayores y las razas de pelo corto son más propensos a esto porque carecen de un aislamiento térmico grueso. Bríndale a tu perro una cama calientita, un suéter para los paseos y limita el tiempo que pasa al aire libre en climas fríos para evitar temblores relacionados con el frío.
- Emoción y alegría: muchos perros tiemblan cuando están emocionados, como cuando están a punto de salir a pasear, saludan a un miembro querido de la familia o reciben su golosina favorita. Este tipo de temblor es temporal y suele ser inofensivo, y desaparece una vez que disminuye la excitación inicial.
- Secarse después del baño: los perros pueden eliminar gran parte del agua de su pelaje con una sola sacudida, lo que evita molestias y les ayuda a regular su temperatura. Ten a la mano toallas después de bañarlo o nadar para secarlo y reducir las salpicaduras de agua en tu sala de estar o baño.
- Estrés, miedo y ansiedad: las tormentas eléctricas, los fuegos artificiales, las visitas al veterinario o los entornos desconocidos suelen provocar temblores. Liberar adrenalina en respuesta a estos factores estresantes prepara al cuerpo para una reacción de "lucha o huida", y los temblores son un efecto secundario común. Puedes ayudar a tu perro al crear un espacio seguro y tranquilo, o con elementos relajantes como vendas antiestrés o difusores de feromonas. Sin embargo, es importante no reforzar la conducta ansiosa mediante una sobreprotección. Mantener la calma también puede indicarle a tu perro que todo está bien.
- Comportamiento para llamar la atención: los perros aprenden qué comportamientos obtienen una respuesta de sus humanos. Algunos compañeros astutos descubren que temblar genera simpatía y afecto inmediatos. Aunque esto podría parecer inofensivo, reforzar de forma involuntaria este comportamiento puede convertir el acto de temblar o sacudirse en una táctica habitual cada vez que quiera atención, comida o consuelo. Si estás seguro de que el temblor no se debe al dolor, la enfermedad o el miedo, evita recompensarlo con una atención excesiva. En cambio, distráelo con juguetes, rompecabezas o actividades de entrenamiento para que participen de forma positiva.
Causas médicas de los temblores o sacudidas
Si bien muchos casos de temblores son benignos, algunos pueden indicar problemas médicos subyacentes que requieren atención profesional. 5,6
- Comezón e irritación de la piel: a veces, sacudirse es una forma que tienen los perros de aliviar las molestias localizadas. Sacudir la cabeza es común en perros con infecciones de oído, mientras que los temblores de todo el cuerpo podrían ser consecuencia de la comezón provocada por pulgas, alergias o irritación de la piel. Los movimientos persistentes de cabeza, el rascado, el enrojecimiento o el mal olor son motivo de una evaluación veterinaria.
- Dolor e incomodidad: los perros suelen temblar o sacudirse cuando sienten dolor. Esto podría ser consecuencia de artritis, lesiones de espalda, problemas dentales, infecciones del tracto urinario o afecciones de la piel. Los temblores relacionados con el dolor suelen ir acompañados de otros signos, como cojera, quejidos o renuencia a moverse. La evaluación veterinaria es fundamental si sospechas que tu mascota siente dolor, ya que una intervención temprana puede mejorar en gran medida su comodidad y calidad de vida.
- Envejecimiento y cambios neurológicos: a medida que los perros envejecen, podrían desarrollar debilidad muscular y cambios neurológicos que provocan temblores. El "temblor de la tercera edad", es un síntoma común del envejecimiento. Los perros mayores también son más propensos a temblar debido al dolor de artritis o al deterioro cognitivo. Brindarle una cama ortopédica, realizar ejercicio suave y trabajar con tu veterinario en el control del dolor puede ayudar a un perro mayor a sobrellevar estos cambios.
- Efectos secundarios de los medicamentos: al igual que los humanos, los perros podrían experimentar efectos secundarios de los medicamentos, y los temblores son una posible reacción. El tipo de medicamento, la dosis y el estado de salud de tu perro influyen en esto. Si los temblores aparecen después de comenzar a tomar un nuevo medicamento, consulta a tu veterinario de inmediato para analizar alternativas o realizar ajustes.
- Convulsiones y trastornos neurológicos: las convulsiones a veces se confunden con temblores normales, pero son mucho más graves. Durante una convulsión, los perros podrían perder el conocimiento, mover las patas como si estuvieran dando patadas o perder el control de la vejiga. Otros trastornos neurológicos, como las enfermedades cerebelosas o el síndrome de temblor generalizado, también pueden provocar temblores crónicos. Si sospechas que podría tratarse de una convulsión, llévalo al veterinario de inmediato.
- Hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en la sangre): este es un problema común en cachorros, razas pequeñas y perros con diabetes. Los síntomas incluyen temblores, debilidad, confusión y, en ocasiones, colapso. La hipoglucemia es una emergencia médica, y su prevención implica una alimentación y un seguimiento regulares de las mascotas en riesgo.
- Náuseas y malestar estomacal: los trastornos digestivos pueden provocar temblores, a menudo acompañados de babeo, vómitos o pérdida del apetito. Si bien las náuseas leves podrían desaparecer por sí solas, los síntomas persistentes podrían indicar intoxicación, infección u otra enfermedad subyacente.
- Fiebre y enfermedad: los perros podrían temblar cuando tienen fiebre, ya que su cuerpo intenta elevar su temperatura para combatir la infección. Enfermedades como el moquillo, que es una enfermedad viral grave, también pueden presentarse con escalofríos, tos, letargo y vómitos.
- Enfermedad de Addison y trastornos hormonales: la enfermedad de Addison, provocada por una producción insuficiente de hormonas suprarrenales, a menudo provoca temblores, debilidad, vómitos y letargo. El diagnóstico requiere pruebas veterinarias y el tratamiento por lo regular implica medicación de por vida.
- Intoxicación: muchas sustancias cotidianas como el chocolate, las uvas, los alimentos con moho, el xilitol, ciertas plantas, los pesticidas o los medicamentos son tóxicos para los perros. Los síntomas podrían incluir babeo, vómitos, diarrea, convulsiones, temblores musculares y pérdida de la coordinación. Si crees que podría ser intoxicación, debes llevarlo al hospital veterinario de inmediato.
¿En qué momento es necesario acudir al veterinario?
Aunque los temblores leves y ocasionales suelen ser inofensivos, algunas señales de alerta son motivo de atención inmediata:7
- Temblores acompañados de vómitos, diarrea o babeo
- Letargo, colapso o no responde
- Movimientos similares a convulsiones o pérdida del control de la vejiga
- Signos de dolor como quejarse, cojear o protegerse
- Encías que parecen pálidas, azules o de un color rojo inusual
- Dificultad para respirar o jadeo excesivo
- Aparición repentina o intensa de temblores sin explicación aparente
Ante la duda, es mejor ser precavido y llevarlo al veterinario. El tratamiento depende de la causa subyacente:
- El dolor se puede tratar con medicamentos antiinflamatorios, suplementos y fórmulas a base de hierbas, terapias para aliviar el dolor como la acupuntura o la terapia láser, y fisioterapia
- Suplementar con glucosa y controlar la alimentación es esencial para la hipoglucemia
- Las convulsiones podrían requerir medicamentos anticonvulsivos, medidas de apoyo cerebral y monitoreo
- La intoxicación requiere intervención veterinaria inmediata. Podría ser necesario administrar carbón activado, medicamentos desintoxicantes o antídotos, o líquidos intravenosos
- Las infecciones requieren antibióticos o cuidados de apoyo
Si la causa de los temblores no está relacionada con problemas médicos, realizar algunos cambios sencillos en el espacio donde vive tu mascota podría ayudar a solucionar el problema. Recuerda que tu perro depende de ti para su comodidad y seguridad. Estos son algunos consejos que puedes seguir:
- Bríndale un área de descanso cálida y confortable
- Crea un ambiente tranquilo y sin estrés
- Ofrécele rutinas regulares de ejercicio, alimentación y descanso
- Utiliza elementos relajantes como chalecos corporales, difusores o música relajante
- Evita recompensar de forma involuntaria el comportamiento ansioso
- Pon atención a cualquier cambio en el apetito, energía o estado de ánimo
Los temblores no siempre son motivo de preocupación, pero vale la pena estar atento
A veces, temblar es la forma que tiene el cuerpo de afrontar el frío o de liberar energía emocional. En otras ocasiones, podría indicar dolor, enfermedad o una emergencia médica. Si prestas atención al contexto, a los síntomas que lo acompañan y a los cambios que se producen con el tiempo, podrás comprender mejor lo que el cuerpo de tu perro te trata de decir. Y ante cualquier duda, el veterinario es el mejor recurso para garantizar la salud y seguridad de tu mascota.
En definitiva, sacudir la cabeza es una de las maneras en que los perros se comunican con nosotros. Si escuchas con atención, podrás brindarle a tu compañero canino la comodidad, el cuidado y la protección que se merece.