📝HISTORIA EN BREVE
- Los gusanos pulmonares pueden causar una infección tanto en perros como en gatos que se produce por la exposición a un animal huésped que porta el parásito
- Las mascotas a las que se permite deambular libremente al aire libre corren el mayor riesgo, incluidas aquellas que cazan y comen presas o beben de estanques o agua estancada
- Los síntomas de la infección dependen de varias variables; las mascotas con infecciones leves u ocultas no presentan síntomas
- El tratamiento para el gusano pulmonar normalmente incluye un fármaco antiparasitario; un protocolo de terapias naturales también puede ser muy beneficioso
- Especialmente en zonas donde las infecciones por gusano pulmonar son frecuentes, es importante tomar medidas de sentido común para reducir el riesgo de exposición de tu mascota
Se dio a conocer una historia profundamente triste sobre Minnie, una adorable bulldog francés que murió repentinamente después de someterse a un procedimiento veterinario rutinario.
Minnie vivía con su familia en Rugby, una ciudad comercial de Warwickshire, en el Reino Unido. Tras la cirugía, desarrolló una hemorragia incontrolable que finalmente le provocó la muerte.
Resultó que tenía una infección por gusano pulmonar asintomática y no diagnosticada. El parásito del gusano pulmonar se oculta dentro del corazón y los pulmones y, entre otros problemas, interfiere con la capacidad del organismo para coagular la sangre. La desconsolada dueña de Minnie, Sian Reekie, declaró lo siguiente al diario Coventry Telegraph:
“Yo nunca había oído hablar del gusano pulmonar antes de la tragedia de Minnie. Ahora sabemos que a menudo se le llama un asesino silencioso, y esto no podría ser más cierto. Antes de su operación, Minnie estaba bien y era la misma traviesa de siempre; poco sabíamos que el gusano pulmonar la estaba matando en secreto por dentro. Decir que estamos devastados por la pérdida de Minnie es quedarse corto.
No estábamos preparados para lo que le ocurrió a Minnie; esperamos que su historia ayude a aumentar la concienciación sobre el parásito, ya que está presente en la zona de Rugby y los dueños de perros necesitan hablar con sus veterinarios sobre cómo prevenirlo”.1
El área geográfica del gusano pulmonar puede estar expandiéndose
Los gusanos pulmonares son parásitos que tienen la capacidad de infectar las vías respiratorias: los pulmones y las tráqueas de perros y gatos. Hay varios parásitos diferentes que entran en la categoría de gusano pulmonar. Algunos tipos infectan a los perros, algunos infectan a los gatos y algunos pueden infectar tanto a perros como a gatos.
Las mascotas que deambulan libremente al aire libre en determinadas zonas de Norteamérica y otros lugares corren el mayor riesgo de contraer la enfermedad por gusano pulmonar. El gusano pulmonar del gato (Aelurostrongylus), por ejemplo, se encuentra en todo el sureste de Estados Unidos. Los expertos creen que el área geográfica de los gusanos pulmonares puede estar expandiéndose, lo que parece ser el caso en determinadas zonas del Reino Unido.
También es posible que una mayor concienciación por parte de los veterinarios esté dando lugar a más pruebas para detectar el patógeno y, en consecuencia, a más diagnósticos de infección.
Cómo pueden infectarse los perros y los gatos
La infección por gusano pulmonar normalmente se produce cuando un perro o un gato queda expuesto a un animal huésped que porta el parásito. Las mascotas que cazan y comen presas al aire libre corren riesgo, al igual que aquellas que beben de estanques o agua estancada que pueda contener la fase larvaria del gusano.
Una vez ingeridas, las larvas del gusano viajan a través del torrente sanguíneo desde los intestinos hasta los pulmones, donde se convierten en gusanos adultos y ponen huevos. En el caso del gusano traqueal (Oslerus osleri), la infección en los perros puede transmitirse directamente de la madre a su camada mientras lame a sus cachorros, o si estos entran en contacto con sus heces infectadas.
Muchos parásitos del gusano pulmonar se encuentran cerca de lagos donde los cangrejos de río, los caracoles y las babosas son huéspedes. Los mapaches comen cangrejos de río y caracoles, por lo que un perro que entre en contacto con un mapache o con caca de mapache puede quedar expuesto. Los gatos tienen más probabilidades de quedar expuestos cuando cazan aves o pequeños mamíferos que han comido caracoles infectados. Las infecciones importantes por gusano pulmonar se observan con mayor frecuencia en mascotas con infestaciones intensas menores de 2 años.
Aunque existen muchas especies de gusano pulmonar que pueden infectar los pulmones de un animal, el parásito más común observado en perros es el gusano traqueal, Oslerus osleri. En los gatos, dos de los gusanos más prevalentes son Capillaria aerophila y Aelurostrongylus abstrusus.
Síntomas de una infección por gusano pulmonar
Los síntomas de la infección dependen del tipo específico de parásito al que haya estado expuesta tu mascota, de cuánto tiempo lleve infectada, de la gravedad de la infección y de la respuesta del sistema inmunitario a la presencia de los parásitos.
Los animales con infecciones leves u ocultas a menudo no presentan síntomas, como ocurrió con la pobre Minnie, o pueden experimentar algo de tos leve, letargo, intolerancia al ejercicio o pérdida de peso. Los síntomas asociados con la inhibición de la coagulación de la sangre incluyen sangrado excesivo incluso por heridas o cortes menores, hemorragias nasales, sangrado dentro del ojo y anemia.
En infestaciones graves en las que hay grandes cantidades de larvas en las vías respiratorias, las complicaciones pueden incluir dificultad para respirar, bronquitis, enfisema, acumulación de líquido en los pulmones e incluso neumonía. Se cree que los perros que se recuperan de la enfermedad por gusano pulmonar tienen cierto nivel de inmunidad frente a futuras exposiciones. Esto es bastante raro, ya que no ocurre con otras infecciones parasitarias.
Diagnóstico de una infección
Tu veterinario elaborará un historial médico completo de tu mascota y realizará un examen físico que incluirá auscultar los pulmones con un estetoscopio. Será necesario realizar un hemograma completo (CBC) y radiografías de tórax, además de un examen fecal para comprobar la presencia de huevos o larvas de gusanos.
También se analizarán las secreciones respiratorias para detectar huevos o larvas mediante un procedimiento denominado lavado transtraqueal. Además, se realizará una prueba para descartar la enfermedad del gusano del corazón.
Dado que las infecciones por gusano pulmonar pueden hacerse pasar por otras enfermedades comunes, incluidas la toxoplasmosis pulmonar, las micosis respiratorias y el asma felina en los gatos, es importante obtener un diagnóstico preciso. La Dra. Kathryn Primm, en un artículo para dvm360, ofrece la siguiente orientación a los veterinarios:
“En cualquier gato presentado para la evaluación de signos que sugieran una enfermedad respiratoria, deben considerarse los gusanos pulmonares. Para detectar mejor las infecciones por gusano pulmonar, los veterinarios deberían considerar una técnica de migración fecal de Baermann para el examen de muestras de heces, estar atentos a la presencia de huevos de tricúridos en cualquier muestra fecal felina y tener cuidado de distinguir entre las infecciones por tricocéfalos y capiláridos”.2
Opciones de tratamiento
El tratamiento tradicional para el gusano pulmonar es un fármaco antiparasitario. Los veterinarios integrativos también utilizan remedios complementarios beneficiosos que ayudan a reducir la inflamación de las vías respiratorias, entre ellos la ozonoterapia, la terapia de inhalación de aceites esenciales (el protocolo diseñado por un veterinario capacitado en el uso de aceites esenciales de esta manera), la uña de gato y la cúrcuma por vía oral. Volver a analizar las muestras de heces de tu mascota es un paso importante para asegurarse de que la infección por gusano pulmonar se haya resuelto por completo.
Prevención
Actualmente, el gusano pulmonar es un problema mayor en el Reino Unido que en Estados Unidos, pero tiene sentido tomar precauciones de sentido común para prevenir la exposición sin importar dónde vivas tú y tu mascota.
Dado que los perros y gatos que deambulan libremente son los que están principalmente expuestos al gusano pulmonar, una de las medidas preventivas más importantes es asegurarte de que tu mascota permanezca supervisada y bajo tu control en todo momento cuando esté al aire libre.
No permitas que tu gato cace presas, evita que tus mascotas beban de estanques u otras fuentes de agua estancada y mantén a los perros alejados de posibles huéspedes del parásito, como cangrejos de río, caracoles y babosas.
Lo veterinarios del Reino Unido están recomendando productos antiparasitarios de amplio espectro mensuales. Debido al potencial de efectos secundarios y toxicidad, el enfoque recomendado es evitar esos productos y, en su lugar, tomar las medidas de sentido común adecuadas para reducir o eliminar el riesgo de exposición de tu mascota al parásito y analizar una muestra fecal cada seis meses para detectar la presencia del parásito.