📝HISTORIA EN BREVE

  • Las verrugas, o papilomas, suelen afectar a perros jóvenes, inmunodeprimidos y de edad avanzada
  • Dado que estos crecimientos son benignos, en realidad solo deberían extirparse si están afectando la calidad de vida del perro
  • Puede ser útil considerar los papilomas inofensivos en los perros como una ventana a su salud inmunológica
  • Dado que la papilomatosis puede ser una señal de que un perro ha sido vacunado en exceso, es otra razón para hacerle a tu mascota una prueba de títulos de anticuerpos en lugar de revacunarla automáticamente
  • En casos poco frecuentes, una verruga que sigue creciendo o cambiando puede ser indicio de carcinoma de células escamosas y debe evaluarse de inmediato

El término médico para las verrugas es papilomas, porque los virus del papiloma (un grupo de virus de ADN) son responsables de las lesiones con aspecto de coliflor que aparecen en la piel y la boca de los perros. Los virus suelen afectar a tres tipos de perros:

  1. Perros jóvenes, que tienden a desarrollar brotes de papilomatosis oral.
  2. Perros inmunodeprimidos, especialmente aquellos que han recibido corticosteroides, por ejemplo, prednisona, o cualquier medicamento que suprima el sistema inmunitario.
  3. Perros mayores, que con frecuencia desarrollan verrugas a medida que envejecen.

En medicina veterinaria, se supone que todos los perros están expuestos a los virus del papiloma, pero estos virus oportunistas tienden a causar verrugas solo en perros cuyos sistemas inmunitarios no están 100 % sanos o en perros que están estresados. La buena noticia es que las verrugas caninas no afectan a otras especies, por lo que no tienes que preocuparte de que otros miembros de tu familia, incluidos los gatitos, contraigan el virus.

Perros con mayor riesgo de papilomatosis

Los perros jóvenes suelen desarrollar papilomatosis oral (verrugas orales), que en ocasiones muy poco frecuentes también puede provocar la aparición de verrugas en las membranas mucosas del ojo. Estos grupos de verrugas suelen tener una apariencia carnosa, similar a una coliflor.

El virus se propaga con mayor frecuencia mediante el contacto directo entre perros, por ejemplo, cuando se lamen, se tocan el hocico o comparten juguetes. La papilomatosis oral suele presentarse en perros menores de 2 años cuyos sistemas inmunitarios todavía son inmaduros, lo que significa que sus cuerpos aún no son capaces de generar una respuesta inmunitaria eficaz para eliminar el virus. Los perros con deficiencia de inmunoglobulina A (IgA) también están en riesgo.

Las verrugas orales suelen desaparecer espontáneamente después de unos meses, cuando el sistema inmunitario del perro madura, reconoce el virus y resuelve el brote.

Sin embargo, en casos graves de verrugas orales en perros con inmunodeficiencia congénita o deficiencia de IgA, es posible que el organismo ni siquiera reconozca que se necesita una respuesta inmunitaria, por lo que el virus continúa avanzando sin control y las lesiones en la boca no sanan.

Estos pobres cachorros pueden tener literalmente cientos de verrugas en la boca, lo que hace casi imposible comer o beber sin un dolor insoportable.

A los cachorros y perros adultos que desarrollen papilomatosis oral grave se les deben revisar de inmediato los niveles de inmunoglobulinas y deben comenzar inmunoterapia oral y una terapia nutricional específica para ayudar a sus cuerpos a combatir no solo el virus del papiloma, sino también otros posibles patógenos.

Los perros con papilomatosis oral deben mantenerse separados de otros perros hasta que todas las lesiones hayan desaparecido. En la mayoría de los casos no es necesario realizar pruebas diagnósticas porque los veterinarios pueden reconocer claramente el aspecto clásico de las verrugas en la boca.

Cuándo considerar la extirpación de las verrugas

Debido a que estos crecimientos son benignos (tienen un aspecto terrible, pero no son cancerosos), la recomendación general es extirparlos solo si están causando problemas en la calidad de vida del perro. Esto incluiría situaciones en las que, por ejemplo, un perro lame, mastica o se rasca repetidamente la verruga hasta hacerla sangrar.

A veces las verrugas se desarrollan entre los dedos de las patas, haciendo que el perro cojee. Esta es otra situación relacionada con la calidad de vida en la que la extirpación quirúrgica es la mejor opción.

Afortunadamente, las verrugas solo crecen hasta alcanzar cierto tamaño y luego dejan de hacerlo. Si una lesión en la piel, masa o bulto de tu perro parece estar creciendo o cambiando, es momento de visitar a tu veterinario. En casos muy poco frecuentes, las verrugas pueden convertirse en lesiones cutáneas cancerosas llamadas carcinomas de células escamosas. Estas lesiones no dejan de crecer ni de cambiar. Cualquier lesión cutánea que cambie continuamente debe ser vigilada de cerca por ti y por tu veterinario. Sin embargo, una vez más, este tipo de verruga es bastante poco frecuente.

Si quieres un diagnóstico definitivo, considera pedirle a tu veterinario que realice una aspiración con aguja fina del crecimiento para confirmar que efectivamente se trata de una verruga.

Desafortunadamente, muchos veterinarios recomiendan que todas las lesiones cutáneas, incluso los acrocordones y papilomas benignos, sean extirpadas quirúrgicamente. A menudo se enseña a los veterinarios en la facultad de veterinaria a extirpar todos los crecimientos benignos que molestan a los clientes. El veterinario gana buen dinero extirpando estas verrugas benignas, mientras que los dueños de los perros compran tranquilidad.

Esta es una cirugía innecesaria que normalmente no se recomienda, a menos que, como se señaló, la verruga esté afectando la calidad de vida del perro. Muchos perros mayores, además de desarrollar verrugas, también desarrollan tumores cutáneos benignos no virales, como adenomas sebáceos o epiteliomas. Estos crecimientos son inofensivos en la mayoría de los casos (a veces se los denomina “manchas de la edad”).

El enfoque del Dr. Richard Pitcairn respecto a las verrugas consiste en utilizarlas como una medida de la función inmunitaria del perro. Debido a que las verrugas suelen ser indoloras y solo resultan molestas para los dueños de los perros, se recomienda vigilarlas como reflejo de lo que está ocurriendo internamente en los perros en términos de su salud inmunológica.

También es importante comprender que extirpar las verrugas no elimina el virus del cuerpo de tu perro. A menos que se aborde el problema de la función inmunitaria, seguirá desarrollando verrugas.

Conexión entre las vacunas y las verrugas

Las vacunas han sido mencionadas como una causa de papilomatosis. Esta es otra razón por la que los expertos suelen desaconsejar la vacunación excesiva. Las verrugas pueden ser una indicación de que un animal ha recibido demasiadas vacunas o ha tenido una reacción negativa a ellas. Eliminar o reducir el número de vacunas innecesarias que recibe tu perro es un excelente primer paso para reducir la posibilidad de papilomatosis. Pídele a tu veterinario que realice una prueba de títulos de anticuerpos en lugar de revacunar automáticamente.

Dado que se supone que todos los perros han estado expuestos al virus del papiloma, el objetivo es mantener sano el sistema inmunitario de tu mascota reduciendo las vacunas, proporcionándole una alimentación fresca y apropiada para su especie, y ofreciéndole aire y agua limpios y un entorno de vida no tóxico.