📝HISTORIA EN BREVE
- El tipo más común de artritis en los perros es la osteoartritis (OA), también conocida como enfermedad articular degenerativa
- La osteoartritis puede ser una enfermedad primaria asociada con el envejecimiento o una enfermedad secundaria con una amplia variedad de causas
- Tres mitos persistentes sobre la OA son que solo ocurre en perros viejos, que los perros con esta afección no deben hacer ejercicio y que la OA es una sentencia de muerte a largo plazo
- Los perros con OA pueden vivir vidas largas y de buena calidad cuando se mantienen delgados y en buena condición física, reciben un protocolo de tratamiento individualizado y son evaluados periódicamente en cuanto a movilidad y comodidad
- En perros artríticos, una pérdida de peso promedio de apenas el 9 % hizo que el 82 % de los perros mostrara una mejoría mensurable de la cojera
Existen varias formas diferentes de artritis que se presentan en los perros, pero, de lejos, la más común es la osteoartritis (OA), también conocida como enfermedad articular degenerativa (EAD) o artritis degenerativa. Este tipo de artritis causa un deterioro progresivo, permanente y a largo plazo del cartílago que rodea las articulaciones.
La OA puede ser una enfermedad primaria o secundaria. Los síntomas de la osteoartritis primaria suelen aparecer como parte del proceso de envejecimiento. La OA secundaria, por otro lado, puede tener una amplia variedad de causas, entre ellas traumatismos, desgaste anormal de las articulaciones y del cartílago o un defecto hereditario presente al nacer, como la displasia de cadera. Otras causas de OA secundaria incluyen:
- Desarrollo anormal de las articulaciones, comúnmente la cadera o el codo, agravado por un crecimiento y desarrollo irregulares, así como por reacciones a las vacunas.
- Luxación de la rótula o subluxación de la rótula o del hombro.
- Osteocondritis disecante (OCD), una afección en la que se desarrolla anormalmente un colgajo de cartílago dentro de la articulación.
- Obesidad, que aumenta la tensión sobre las articulaciones.
- Diabetes.
- Tratamiento prolongado con esteroides.
- Laxitud excesiva de las articulaciones.
Los síntomas de la osteoartritis varían e incluyen un nivel de actividad reducido, cojera ocasional y una marcha rígida que empeora después del ejercicio, de períodos prolongados de actividad y cuando hace frío.
Mitos sobre la osteoartritis
Según el Dr. Denis Marcellin-Little, cirujano veterinario y especialista en rehabilitación, quien escribe para la revista veterinaria dvm360, existen tres conceptos erróneos comunes sobre la OA:1
• Mito n.º 1: La osteoartritis solo afecta a los perros mayores. Muchas personas no se dan cuenta de que la OA tiene más que ver con la genética y el desarrollo del perro que con el desgaste normal de las articulaciones del cuerpo. De hecho, la degeneración articular suele comenzar cuando los cachorros experimentan un rápido período de crecimiento durante los primeros 4 a 6 meses de vida.
Según afirma el Dr. Marcellin-Little:
“Aunque está presente desde el principio, tiende a pasar desapercibida durante años y a diagnosticarse solo cuando su impacto es mucho más profundo más adelante en la vida”.
Se recomienda proporcionar una alimentación nutricionalmente equilibrada que cumpla las normas de la FEDIAF (Federación Europea de la Industria de Alimentos para Animales de Compañía), el equivalente europeo de la AAFCO, para cachorros de razas grandes, tanto durante el crecimiento inicial como durante el crecimiento tardío, porque esas normas son más adecuadas para las razas grandes y gigantes.
• Mito n.º 2: Los perros con OA no deben realizar actividad física. En realidad, ocurre lo contrario. El ejercicio es sumamente importante para ayudar a los perros a retrasar la progresión de la enfermedad. Los estudios demuestran que las personas con OA que hacen ejercicio con regularidad están menos deprimidas, menos ansiosas, necesitan menos medicamentos, funcionan mejor y se sienten mejor. Lo mismo ocurre con los perros.
• Mito n.º 3: La OA es una sentencia de muerte a largo plazo. Los perros con enfermedad articular degenerativa pueden disfrutar de vidas largas, plenas y de buena calidad cuando su afección se diagnostica temprano y se controla eficazmente. Esto incluye, sin duda, mantenerlos activos y en buena condición física. También es importante evaluar periódicamente la movilidad y la comodidad de las articulaciones de tu perro para poder ajustar su protocolo de tratamiento según sea necesario.
Un peso saludable y un buen tono muscular son fundamentales para los perros con OA
Los perros artríticos que también tienen sobrepeso u obesidad experimentan muchas más dificultades con el dolor y la movilidad que los animales delgados. Además, es importante saber que alimentar en exceso a los cachorros puede influir en la aparición de la OA.
En un estudio realizado durante toda la vida de perros labradores retriever, el 25 % de los perros que tenían sobrepeso a los 2 años desarrolló artritis de cadera. Sin embargo, los labradores con restricción calórica y un peso ideal presentaron una tasa de incidencia de apenas el 4 %.2 A los 6 años, los perros con sobrepeso tenían una incidencia de artritis de hombro 1,5 veces superior a la de los perros con restricción calórica.3
En un estudio de 18 semanas con 14 perros con sobrepeso, displasia de cadera y artritis, los perros fueron sometidos a un programa de pérdida de peso. Al finalizar el estudio, los perros habían perdido un promedio de casi el 9 % de su peso corporal y el 82 % mostró una mejoría de la cojera.4 Estos resultados demuestran que, cuando un perro con sobrepeso alcanza una reducción de aproximadamente el 6 % de su peso corporal, la cojera disminuye significativamente. Se observa una mejoría adicional a medida que se pierde más peso.
Mantener el tono muscular de tu perro a medida que envejece puede resultar difícil debido a la sarcopenia relacionada con la edad, es decir, la pérdida o atrofia muscular. Y, aunque cabe esperar cierto “encogimiento” a medida que los perros pasan de la vejez a una edad geriátrica, muchos cuidadores de mascotas suponen que necesitan menos ejercicio, lo cual es sencillamente incorrecto.
Para compensar la rapidez con la que se produce la atrofia, necesitas mover MÁS el cuerpo de tu perro a medida que envejece, no menos. Aunque la intensidad, la duración y el tipo de ejercicio cambiarán con la edad, la actividad diaria sigue siendo fundamental para prevenir una debilidad musculoesquelética profunda.
Personalización de un protocolo de tratamiento para tu perro artrítico
Los agentes condroprotectores (ACP) que protegen las articulaciones, como el sulfato de glucosamina, el MSM, la membrana de cáscara de huevo, el mejillón Perna (mejillón de labios verdes), Adequan y el miristoleato de cetilo, son esenciales para las mascotas con artritis. Los ACP ralentizan la velocidad de degeneración del cartílago, lo cual es fundamental. La forma, la dosis y el tipo de ACP que recete tu veterinario deben basarse en una evaluación cuidadosa de las necesidades individuales de tu perro o gato. Los ACP deben combinarse con opciones para controlar el dolor según sea necesario.
En ocasiones, el dolor puede controlarse mediante terapias de frío y calor, o acupuntura. Afortunadamente, también existen muchos tratamientos y remedios naturales que son excelentes para la artritis y que pueden reducir o eliminar la necesidad de medicamentos analgésicos. Algunas de las terapias utilizadas con éxito en pacientes artríticos incluyen:
- Aceite de CBD
- Atención quiropráctica
- Cúrcuma
- Masaje
- Acupuntura
- Fórmulas antiinflamatorias naturales: hierbas, enzimas proteolíticas, nutracéuticos y fórmulas de medicina tradicional china.
- Complejo EFAC
- Remedios homeopáticos: Rhus tox, Arnica
- Terapia con láser
- Assisi Loop
Recomendaciones adicionales
Existen hierbas ayurvédicas y chinas, así como remedios homeopáticos y nutracéuticos, que pueden ser muy beneficiosos para los perros con OA, dependiendo de sus síntomas individuales. Es importante vigilar continuamente los síntomas de tu mascota, porque la artritis progresa con el tiempo. El cuerpo de tu perro cambia constantemente y su protocolo de tratamiento también tendrá que evolucionar.
Lleva a tu mascota a una revisión de bienestar con tu veterinario al menos dos veces al año para evaluar el estado de su salud, comprobar la amplitud de movimiento de sus articulaciones y la masa muscular que está ganando o perdiendo, y realizar los ajustes necesarios en su protocolo para garantizar que su calidad de vida sea óptima.
Un enfoque multimodal para controlar la artritis es fundamental para ralentizar su progresión. Incorporar atención quiropráctica de mantenimiento, masajes, acupuntura, estiramientos diarios y ejercicio moderado, junto con un protocolo oral para controlar el dolor y la inflamación, producirá los mejores resultados posibles para un perro artrítico.